La iglesia de San Miguel y San Julián es el templo de la antigua Casa Profesa de la Compañía de Jesús en la ciudad de Valladolid (España). Al producirse la expulsión de los Jesuitas en 1767, por orden de Carlos III de España, el edificio se destinó a parroquial de San Miguel, San Julián y Santa Basilisa en 1775.
La iglesia, construida en el último cuarto del , es uno de los más claros exponentes de la arquitectura jesuítica. No existiendo noticias sobre la autoría de las trazas, se ha barajado la posibilidad de que fueran artífices de la Compañía, algo no muy acreditado por las enormes similitudes que existen en la iglesia con la escuela clasicista vallisoletana, con lo que sus autores serían artistas del foco vallisoletano, como Juan de Nates, Juan del Ribero Rada o alguien de su órbita. Desde los inicios del , fue patronato de los Condes de Fuensaldaña y desde 1775, es de patronato real.
La iglesia acoge una buena colección de retablos, esculturas y pinturas, varias de ellas de Gregorio Fernández y Diego Valentín Díaz.
Historia miniatura|Aspecto exterior, con el palacio del marqués de Valverde enfrente mini|Vista parcial de la iglesia, año 2014
La iglesia es sede desde 1775 de la parroquia de San Miguel y San Julián y Santa Basilisa, resultado de la fusión en esa fecha de las dos parroquias más antiguas de Valladolid: San Miguel, cuya sede estuvo hasta 1775 en la plaza del mismo nombre, y San Julián y Santa Basilisa, cuyo edificio se situaba en la esquina entre las actuales calles de la Encarnación y San Ignacio, a espaldas de la Iglesia del monasterio de San Benito el Real.
La parroquia e iglesia de San Miguel hasta 1775
Fundada a mediados del , está considerada como la parroquia más antigua de Valladolid. En un principio estuvo bajo la advocación de San Pelayo, advocación muy típica de las parroquias de núcleos de repoblación castellanos del , lo que hace verosímil que su fundación sea de esas fechas. Lo cierto es que en el , la advocación cambió a la de San Miguel. En torno a ella se reunía el Concejo de Valladolid para tratar los asuntos de la Villa.
El edificio se levantaba en el centro de la actual plaza de San Miguel y fue completamente reedificado durante el reinado de los Reyes Católicos en los últimos años del . Este edificio de hacia 1500 subsistió funcionando como parroquia hasta 1775, fue demolido en 1777 y conocemos algo de él gracias a la documentación conservada y a algún dibujo. La iglesia levantada por los Reyes Católicos, que seguía la orientación canónica (pues se levantaba sobre la anterior del ), era, según el dibujo de Ventura Pérez, de estilo tardogótico, construida en piedra y con potentes contrafuertes entre los que se abrían ventanas rasgadas con arcos ojivales y de medio punto. En el centro del muro sur se abría una portada con arco de medio punto, protegida con tejaroz y con alfiz cuajado de bolas, como es típico en las edificaciones de hacia 1500. Por la descripción que hace Canesi a mediados del , se colige que la iglesia debía de tener tres naves, pues dice que existían en ella cuatro pilares y después habla de las naves de la iglesia y de sus cuatro capillas laterales.
La torre, que se aprecia en el dibujo de Ventura Pérez y en el plano de Bentura Seco, es muy sencilla, de estilo indefinido, y en ella se encontraba la campana del municipio que daba el toque de queda en Valladolid y avisaba de otros acontecimientos a la población. En un lateral de la capilla mayor se situó el Archivo Municipal de Valladolid, hasta aproximadamente 1600, cuando se trasladó a la casa consistorial. El retablo mayor fue labrado hacia 1606 por Gregorio Fernández y algunas esculturas procedentes del mismo se conservan en la actual iglesia. En el año 2009, al realizar las obras de reacondicionamiento de la plaza de San Miguel, se decidió en un primer momento sacar a la luz los restos de cimentación del edificio que se encontrasen, aunque a la hora de realizar la excavación arqueológica, se vio la imposibilidad de ello, pues muy pocos materiales de la cimentación se han conservado.
La parroquia e iglesia de San Julián y Santa Basilisa hasta 1775 Según los historiadores antiguos de Valladolid como Juan Antolínez de Burgos o Manuel Canesi Acevedo, la parroquia de San Julián y Santa Basilisa, fue fundada a mediados del , durante el reinado de Fernando I de Castilla. Dada su localización, al lado del alcazarejo vallisoletano (hoy monasterio de San Benito el Real), hacía la función, además de parroquia, de capilla palatina, según Antolínez y Canesi. Su fábrica fue muy reformada a lo largo de sus más de setecientos años de existencia, desde el siglo al . La orientación, que era la canónica (cabecera al este), se cambió en un momento dado, pues debido a los cambios urbanísticos de la zona, la puerta de los pies había quedado en un callejón y la cabecera daba a la actual calle de San Ignacio, bastante amplia, trasladándose entonces la capilla mayor a la antigua zona de los pies y viceversa, abriéndose las puertas principales a la actual calle de San Ignacio, al este, si bien existía otra puerta lateral a la calle de la Encarnación, al sur, que se observa en el plano de Bentura Seco (de 1738), puerta que según Ventura Pérez se cerró en 1739.
La torre se encontraba en la antigua zona de los pies, al oeste. A mediados del , se reconstruyó entera la capilla mayor, disponiendo un nuevo retablo, y la fachada de la calle de San Ignacio fue reformada. En el dibujo de Ventura Pérez, realizado hacia 1756-59, se muestra el estado de esta fachada después de las reformas: era de ladrillo, poseía una sencilla ventana de medio punto a media altura, rematándose con una especie de espadaña y frontón; abajo se abría la puerta, con un sencillo soportal sobre columnas toscanas. Un atrio rodeaba la iglesia.
El edificio funcionó como parroquia hasta 1775, cuando se trasladó a la actual iglesia de San Miguel y San Julián y Santa Basilisa, y fue demolido entre 1777 y 1779. En la actualidad, en su solar se levanta un bloque de viviendas.
La Casa Profesa de la Compañía de Jesús en Valladolid hasta 1767 La Compañía de Jesús se establece en Valladolid en 1543, por obra de dos padres procedentes de Lisboa. En 1551, San Francisco de Borja visita Valladolid, con lo que la fundación queda consolidada. En 1570 la marquesa de Tábara vendió a la Compañía algunas casas en Valladolid, en cuyo solar, hacia 1574 se piensa en levantar la iglesia de San Miguel. Cinco años más tarde, se envían las trazas del templo a Roma para su aprobación, como era preceptivo en la Compañía. En 1580 comienzan las obras y debió de terminarse la iglesia en los últimos años del siglo . La advocación del templo fue la de San Antonio de Padua hasta que Ignacio de Loyola fue beatificado en 1609 y la iglesia cambió su advocación por la de San Ignacio. Al año siguiente, 1610, adquieren el patronato los Condes de Fuensaldaña, con la intención de fundar una Casa de Probación para novicios junto a la Casa Profesa que ya existía. Sin embargo, la Casa de Probación jamás llegó a realizarse, formándose los seminaristas en Villagarcía de Campos.
En 1625 falleció la Condesa Viuda de Fuensaldaña, siendo enterrada junto a su esposo en la capilla mayor de la iglesia, en el lado del Evangelio; dejó a la Casa Profesa todos sus bienes, pues los condes no habían tenido descendencia. El hermano de la Condesa, el Príncipe de Esquilache, intentó hacerse con el patronazgo de la iglesia, lo cual logró en 1652, pero sin ninguna efectividad, pues no dispuso sus escudos en la iglesia y la documentación de la Casa habla siempre de los Condes de Fuensaldaña como únicos patronos. Otros benefactores fueron Juan Martínez Cabeza Leal, Deán de Palencia, fundador de una capellanía, la marquesa de Viana, quien al fallecer en 1702 dejó a la Casa como heredera, o Juan y Antonia de Benavente, quienes fundaron en 1632 una capilla en el lado del Evangelio.
En 1767, por medio de una Pragmática Sanción dictada por Carlos III se expulsaba a la Compañía de Jesús de los territorios españoles. Su patrimonio fue incautado por el Estado. Según narra Ventura Pérez, al amanecer del 3 de abril de 1767 aparecieron las casas de la Compañía de Jesús sitiadas por soldados a caballo. Ese día, los religiosos estuvieron prisioneros en el convento y al siguiente, salieron por la mañana en calesas y mulas, quedándose sólo los enfermos. La iglesia de San Ignacio quedó cerrada hasta 1775 y las edificaciones del convento, salvo la iglesia y sus dependencias anejas, fueron redistribuidas y convertidas en viviendas particulares. Aún a mediados del quedaban en la calle de San Ignacio viviendas que habían sido en su día convento de la Compañía de Jesús.
La unión de las dos Parroquias en 1775 en la antigua iglesia de la Compañía de Jesús Cumpliendo la orden real que ordenaba que las Parroquias de San Miguel y San Julián y Santa Basilisa se juntasen usando como nuevo templo parroquial la iglesia de San Ignacio, en la tarde del 11 de noviembre de 1775, relata Ventura Pérez que salieron de la antigua iglesia de San Miguel los parroquianos y las cofradías llevando las imágenes y fueron a buscar a los feligreses y cofradías de la de San Julián y Santa Basilisa, que esperaban a la puerta de su iglesia antigua. Ambas parroquias, ya unidas, entraron en la antigua iglesia jesuítica, ahora Real Parroquia de San Miguel y San Juilán y Santa Basilisa, pues la Corona había asumido el patronazgo. Tanto en el retablo mayor como en la portada de la iglesia se habían sustituido las imágenes de San Ignacio por las de San Miguel y los símbolos de la Compañía de Jesús se habían picado y dispuesto las armas reales en su lugar. También se colocó una pila bautismal en el templo. La primera misa en la iglesia como parroquia se celebró al día siguiente.
Descripción de la iglesia: arquitectura mini|Interior de la iglesia, desde los pies. Se aprecian la nave única, el crucero con su cúpula vaída y el retablo mayor
El edificio está construido en ladrillo y tapial, reservando la piedra para elementos más destacados como la portada y los lugares más comprometidos constructivamente, como llaves o esquinas.
Responde al modelo característico de la Compañía, y tiene su prototipo en la colegiata de Villagarcía de Campos.
Su planta se inscribe en un gran rectángulo y es de cruz latina con una sola nave de tres tramos con capillas entre los contrafuertes que poseen atajos entre ellas, crucero y capilla mayor. Se trata de una planta consagrada en Villagarcía de Campos y que resultaba muy adecuada para la Compañía de Jesús, pues tenía un amplio espacio diáfano para la predicación y las capillas laterales, por venta a particulares, eran una buena fuente de ingresos. Los alzados interiores de la nave se solucionan de una manera similar a la de Villagarcía de Campos y a de la iglesia de las Huelgas Reales de Valladolid: los arcos que comunican las capillas laterales con la nave central son de medio punto, moldurados, y se disponen entre pilastras corintias que sujetan un entablamento del mismo orden, en donde se encuentran los escudos de los Condes de Fuensaldaña, patronos del templo, como ya se ha dicho; sobre el entablamento se hallan las ventanas para iluminación de la nave, solucionadas como huecos termales que alternan óculos y espejos.
Los pilares torales del crucero se revisten también con pilastras corintias. Los hastiales del crucero y de los pies de la nave son planos y por encima del entablamento se abre en cada uno de ellos un gran hueco termal. La cubrición se realiza mediante bóvedas de cañón con lunetos en la nave y los brazos del crucero, con cúpula vaída sobre pechinas en el tramo central del crucero y con bóveda de aristas las capillas laterales. Todas las cubriciones muestran decoración a base de yeserías geométricas. En el tramo de los pies, muestra un coro alto construido en 1904 con una viga de hormigón y que sustituye a una tribuna más pequeña.