La batalla de Luzón (también conocida como Operación Luzón, u Operación Mosquetero: Mike 1), fue una operación militar librada en 1945 durante la guerra del Pacífico, entre el Ejército de los EE.UU. y las Fuerzas Imperiales Japonesas. El escenario fue la isla más grande de las Filipinas, Luzón, que había sido capturada por los japoneses en 1942, durante la batalla de Filipinas.

El enfrentamiento comenzó el 9 de enero de 1945, con el desembarco estadounidense en el golfo de Lingayén, y duró más de 6 meses. La jungla de Luzón proporcionó a las defensas japonesas muchos escondites durante la operación. Aunque el avance de las tropas estadounidenses fue inicialmente rápido, vaciló a finales de enero cuando los japoneses defendieron encarnizadamente varias ciudades clave. Estos lugares fueron cercados y tomados por algunas formaciones estadounidenses, mientras que el avance fue continuado por la 1.ª División de Caballería, que llegó hasta Manila, el 2 de febrero. Tras la pérdida de las principales ciudades al sur y centro de la isla, las tropas japonesas restantes se retiraron al norte bajo el mando del general Tomoyuki Yamashita, donde resistieron hasta agosto utilizando tácticas dilatorias y de guerrilla. Durante esta batalla, arribó a Manila el Escuadrón 201 de México, que comenzó sus operaciones en la última fase del conflicto. Los combates en la isla terminaron con un armisticio, el 15 de agosto de 1945. El 2 de septiembre, se firmó la rendición incondicional de todas las tropas japonesas en Luzón.

Antecedentes Estados Unidos compró las Filipinas a España en 1898 como resultado de la guerra hispano-estadounidense, y posteriormente la convirtió en una colonia de facto en contra de las expectativas del movimiento independentista filipino y del mundo en general. El movimiento independentista fue aplastado en la guerra filipino-estadounidense, y la supremacía estadounidense no fue desafiada nuevamente hasta el estallido de la guerra en el Pacífico. Después del ataque a Pearl Harbor, las tropas japonesas al mando del general Homma Masaharu, desembarcaron en las Filipinas el 8 de diciembre de 1941 y obligaron al repliegue de alrededor de 180000soldados estadounidenses y filipinos al mando del general Douglas MacArthur. Mientras MacArthur se replegaba a la isla Corregidor con las últimas tropas con capacidad de combate, los soldados estadounidenses que quedaban en Luzón se rindieron el 9 de abril, en la península de Bataán. Los aproximadamente 70000sobrevivientes de las fuerzas filipinas y estadounidenses, fueron obligados a marchar más de 100km al campamento O'Donell (antigua posición estadounidense) por las tropas japonesas. Unos 2000soldados estadounidenses y 16000filipinos murieron durante la marcha, conocida como la marcha de la muerte de Bataán. El general MacArthur ya se había retirado a Australia el 12 de marzo, a bordo de una lancha rápida, desde la isla Corregidor.

Sin embargo, ya en septiembre de 1942, después de la derrota de Japón en la batalla de Midway el 6 de junio, MacArthur informó al Estado Mayor Conjunto que era necesario liberar las Filipinas de los japoneses. El personal estadounidense discutió la posibilidad de recuperar las Filipinas en este punto, pero inicialmente fue rechazado por razones estratégicas: las tropas estadounidenses ya estaban operando en las islas Salomón y Nueva Guinea, razón por la cual no había suficiente capacidad de tropas y embarcaciones disponibles para recuperar las Filipinas. También se consideraba un desembarco en Taiwán, que pertenecía a Japón desde 1895, y era en extremo económicamente valioso para este último.

Importancia estratégica de la isla Mantener el control de la isla era crucial para los japoneses, ya que desde ahí las tropas estadounidenses podían aislar a las fuerzas japonesas en el Pacífico Sur, de las fuerzas restantes en China, Birmania e Indochina. Filipinas podía ser utilizada por los estadounidenses como base avanzada de operaciones y como base para ataques aéreos en caso de una reconquista posterior de Borneo, o Singapur. El archipiélago, fue también una importante fuente de suministros para la industria de guerra japonesa, especialmente de caucho y lino. Estratégicamente, Filipinas ocupaba una posición clave para Japón en las rutas marítimas desde Borneo y Sumatra, por las que se transportaba el petróleo de guerra a Japón.

Comienzo de la reconquista de las Filipinas En julio de 1944, después de la destrucción de varias flotas japonesas en las islas Marianas, y bajo una intensa presión del presidente Franklin D. Roosevelt, del propio MacArthur y de la prensa estadounidense, las fuerzas estadounidenses realizaron un asalto anfibio en las Filipinas. En septiembre, MacArthur finalmente obtuvo permiso para liderar una fuerza terrestre que desembarcaría en la isla de Leyte, en octubre de 1944. Al mismo tiempo, la Armada debería tratar de destruir a la flota japonesa en una gran batalla naval en las islas de Leyte y Sámar, como un factor determinante en el curso de la guerra.

La invasión de Leyte fue la operación anfibia más grande realizada por las fuerzas estadounidenses y aliadas en la guerra del Pacífico, hasta ese momento. El general MacArthur fue designado Comandante Supremo de las fuerzas navales, aéreas y terrestres para la operación. El apoyo naval y aéreo aliado consistió principalmente en la 7.ª Flota de los Estados Unidos, bajo el mando del vicealmirante Thomas C. Kinkaid. Esta flota estaba destinada a transportar y apoyar a las fuerzas de desembarco. La Armada Real Australiana contribuyó como la segunda flota más grande con cinco buques de guerra, tres lanchas de desembarco y cinco lanchas de apoyo. Leyte fue asegurada finalmente en diciembre de 1944.

Después del éxito de la invasión, se elaboraron planes para atacar la isla de Luzón para debilitar más a los japoneses tanto económica, como militarmente.

Planificación miniaturadeimagen|Mapa de Luzón con los lugares más importantes, así como bases japonesas Ya en 1943, el Estado Mayor estadounidense había elaborado un plan para un ataque a Luzón. Este preveía atacar primero las formaciones japonesas en el sur de la isla y en la capital, Manila y, aislarlas del resto de la guarnición en el norte de la isla. Sin embargo, este plan dejaba abierto lo que sucedería después de la conquista de Manila, y si primero se debía abordar la ocupación japonesa en el norte, o si se debían liberar las ciudades más importantes en el sur de Luzón. El 25 de julio de 1943, Roosevelt solicitó personalmente que se incluyera en los planes, un avance hacia el norte después del cerco de Manila; MacArthur también estuvo de acuerdo con este plan. Los mandos de los dos ejércitos estadounidenses asignados para llevar a cabo la operación contra Luzón, en particular el general Walter Krueger, que tendría el mando táctico durante la operación y serviría como jefe de Estado Mayor de MacArthur, fueron informados de esta decisión. El objetivo de esta misión se indicó en un informe a finales de junio de 1944: «El objetivo del ataque contra la isla filipina de Luzón, es rodear al enemigo en el sur y destruir las formaciones enemigas en el norte, en un cerco de doble pinza. Solo entonces, el 6.ºEjército tendrá que destruir las posiciones enemigas restantes». Los defensores de la isla se estimaron en 150000 como máximo, ya que el personal de operaciones creía que varios miles de soldados japoneses habían sido trasladados a Birmania.

Además, bajo la presión del general MacArthur, se decidió un desembarco en la isla de Mindoro para apoyar los desembarcos de Lingayén desde las bases aéreas locales. Este desembarco tuvo lugar el 13 de diciembre de 1944. En los siguientes tres días, las fuerzas japonesas en Mindoro fueron derrotadas, y la isla fue tomada por completo el 16 de diciembre.

Las órdenes finales al personal de Krueger se dieron el 25 de julio de 1944. Varios batallones de paracaidistas y tanques del 8.ºEjército de EE.UU. fueron asignados con el 6.ºEjército para esta operación. Deberían atacar posiciones japonesas en las crestas y terrenos llanos. Las divisiones de infantería del 6.ºEjército, por otro lado, debían desembarcar en el golfo de Lingayén, en la costa occidental de Luzón, y después comenzarían el avance hacia Manila. Por su parte, el 8.ºEjército debía desembarcar al sur del golfo, en la provincia de Zambales, según el plan. Allí, atravesarían las líneas japonesas al norte de la península de Bataán, aislándolas del resto de la isla antes de marchar hacia Manila, donde girarían al sureste de la capital y rodearían la ciudad junto con el 6.ºEjército. Las alas interiores de ambos ejércitos, formadas por los CuerposI y XI, serían los encargados de asegurar Luzón central durante el avance. Se dio prioridad al cerco y conquista de las ciudades de San Miguel, Tarlac y Baguió, así como a las provincias de Tarlac, Bulacán, Zambales, Pangasinán, Pampanga y NuevaÉcija. MacArthur fue nombrado personalmente por Roosevelt como comandante en jefe de la operación. El general Krueger, por su parte, tenía el mando táctico durante el combate.

El general MacArthur había declarado que la captura de la capital de las Filipinas era prioritaria. El avance sobre Manila no debía retrasarse, ya que se suponía que después de tomar la ciudad, los japoneses probablemente huirían a las montañas y dejarían el norte de Luzón a los estadounidenses, casi sin presentar resistencia. Estaba previsto que las últimas defensas japonesas en el valle del Cagayán, en la Cordillera y las montañas al norte de Luzón (la Sierra Madre) no serían desarticuladas hasta agosto de 1945.

Ubicación japonesa Trabajos de fortificación entre 1944 y 1945 Poco después de que comenzara la batalla de Leyte, el alto mando japonés, bajo presión del gabinete de Koiso, ordenó la expansión de las posiciones defensivas en la región del Pacífico occidental y especialmente en Luzón. Desde el 30 de octubre de 1944, se habían construido varias líneas defensivas fortificadas en la isla, principalmente por trabajadores esclavizados coreanos y chinos, prisioneros de guerra aliados y soldados japoneses. La primera de estas líneas discurría en la zona de San Fernando - Pozorrubio - Mapandán, la segunda en la zona de Umingán - Guimba, y la tercera en la zona de Bambang - San José, mientras que una cuarta discurría por las montañas de la Sierra Madre. Entre 60000 y 100000trabajadores y soldados participaron en las obras. Cuando comenzaron los desembarcos estadounidenses en Luzón, las diversas estructuras de defensa, principalmente búnkeres, obstáculos antitanques, trincheras, agujeros individuales, sistemas de túneles, trampas para tanques y nidos de ametralladoras solo estaban completadas en un 20 a 60%. Además, había algunos antiguos fuertes insulares que fueron conquistados por los japoneses en 1942; destacan el Fuerte Drum (isla el Fraile) y la isla Corregidor, que fue utilizada por MacArthur como última línea de defensa. El Fuerte Drum, también conocido como el acorazado de concreto, era una isla fuertemente fortificada en la bahía de Manila. Ubicada al sur de Corregidor, la isla se convirtió en una poderosa fortaleza para los zapadores estadounidenses en 1914. Tenía forma de barco y se componía casi en su totalidad de hormigón. Los depósitos de municiones y los cuarteles de la guarnición japonesa, conformada aproximadamente por 200efectivos, estaban rodeados por un caparazón de hormigón armado de hasta 11metros de grosor.

Fuerzas defensivas