Jean Paulhan (Nîmes, 2 de diciembre de 1884-París, 9 de octubre de 1968) fue un escritor francés director de La Nouvelle Revue Française, desde donde ejerció una enorme influencia en las letras francesas. Pese a sus obras literarias, sobre el lenguaje y sobre el arte, y pese a su influencia, su figura ha permanecido bastante oculta y algo misteriosa. Hasta recientemente, ninguna de sus obras había sido traducida al español, aunque sí al resto de las principales lenguas europeas.

Biografía Jean Paulhan nació el 2 de diciembre de 1884 en Nîmes donde su padre, Frédéric Guillaume Paulhan, filósofo (y coleccionista de arte), trabaja como empleado de la biblioteca municipal. En 1896 la familia se mueve a París donde su madre, Jeanne Henriette Thérond, abre una pensión en la que se alojan estudiantes extranjeras acomodadas, principalmente polacas y rusas, que le pusieron en contacto con ambientes nihilistas y anarquistas. En la pensión se encontraba alojada Salomea Prusak, estudiante de medicina, con la que se casaría años después.

Jean Paulhan terminó sus estudios en el liceo Louis-le-Grand de París y se licenció en letras y filosofía. En 1907 suspendió su examen de profesor agregado pero fue reclutado como profesor de letras, francés, latín, moral y filosofía por el gobernador de Madagascar, a donde llegó en enero de 1908. Allí permaneció 33 meses, hasta finales de 1910. A su vuelta a París intentó conseguir una plaza en la Escuela de Lenguas Orientales, que no logró. Como se ha dicho, se casó el 6 de junio de 1911 con Salomea Prusak, Sala. En 1912 viajaron a Argelia por razones de salud de su mujer, aunque no puede excluirse que otro motivo haya sido el deseo de poner tierra de por medio por causa de sus actividades anarquistas. En agosto de 1913 nació su hijo Pierre.

En 1914 fue movilizado y en diciembre fue herido por la explosión de un obús, de resultas de lo cual arrastraría problemas de salud durante cinco años. Alcanzó el grado de sargento de Zuavos y es citado en el orden de su regimiento por el "gran valor mostrado conduciendo su sección al asalto durante el combate del Bois-Saint-Mard" (recibió la Cruz de Guerra en 1916)."Dans le moment où l'obus m'a frappé, je revenais le dernier de mon escouade, prenant garde de ne pas me hâter par la crainte où j'étais de paraître lâche. Je ressentais de l'indignation contre l'ordre - venu d'où? - qui nous faisait abandonner cette tranchée conquise. Etait-il donc impossible de nous soutenir, ou si le combat se développait dans une autre direction? Nous avions dû éprouver un plaisir très grand en prenant d'assaut la tranchée allemande; mais je ne puis me le rappeler et plus certainement il n'y avait en nous, dans ce moment, d'autre conscience que celle, immédiate et sans mémoire, de nos actes." Paulhan, Jean: Le guerrier appliqué. Gallimard. París. 1982. p.86 (En el momento en que el obús me golpeó yo volvía el último de mi escuadra, cuidándome de no apresurarme por miedo a parecer cobarde. Sentía indignación contra la orden - ¿venida de dónde? - que nos hacía abandonar esta trinchera conquistada. ¿Era pues imposible sostenernos? ¿Y si el combate se desarrollaba en otra dirección? Tuvimos que haber sentido un gran placer tomando al asalto la trinchera alemana; pero no podía recordarlo, y más exactamente no había en nosotros, en ese momento, otra conciencia que aquélla, inmediata y sin memoria, de nuestros actos). Tras su hospitalización es asignado al servicio de vigilancia aérea y posteriormente al servicio de intérpretes del parque móvil.

En 1915 conoció a Germaine Pascal (de soltera Dauptain), casada y con dos hijos, de la que se enamoró. Sin embargo, su mujer e hijo se reunieron con él. Durante la guerra no dejó de escribir y publicó sus primeros libros, que le abrieron las puertas de la sociedad literaria de París. En 1918 nació su segundo hijo, Frédéric, aunque continuó viendo a Germaine.

En 1919 fue presentado a Jacques Rivière, director de La Nouvelle Revue Française (NRF) -fundada en 1909- donde comenzó un año después a trabajar y a publicar, simultaneando este empleo con el de redactor en la Direction de l'Enseignement supérieur. En 1920 comenzó su vida en común con Germaine Pascal mientras se iniciaban las difíciles gestiones para divorciarse de Sala, asunto que, como tantos otros a lo largo de su vida, fue una sorpresa para sus amigos más cercanos y que no hizo sino subrayar el carácter un tanto enigmático que siempre tuvo su vida privada."Vous m'avez si bien caché tous les éléments de votre malheur qu'il me demeure encore maintenant, comme tant de choses de vous et de votre passé, énigmatique. Si bien que je ne sais pas par où le prendre pour le réduire, en admettant que j'en aie le pouvoir. Carta inédita de Jacques Rivière à Paulhan del 27 de enero de 1921, Fonds Paulhan IMEC, citada en Brisset, Laurence: La NRF de Paulhan. Gallimard. Paris. 2003. p.33.

En 1925, a la muerte de Jacques Rivière, Gaston Gallimard le nombró redactor jefe de la NRF, abandonando su empleo en el ministerio de Instrucción Pública. En 1927 su enemistad con André Breton llegó al extremo de enviarle a este sus testigos para retarle a un duelo, que Breton rechazó "Gaston (Gallimard) fait le tampon tant bien que mal. Son rôle est de faire cohabiter sous la même enseigne des écrivains qui souvent ne s'aiment pas, n'ont rien en commun sinon leur métier et qui sont parfois prêts à en venir aux mains. A cette même époque, Paulhan, ayant été insulté par André Breton (le pas est souvent franchi, chez les surréalistes, de la provocation à l'invective), lui envoie ses témoins (Crémieux et Arland). Duel! Duel! Enfin de l'animation! Mais Breton décline l'invitation à la blessure - sinon à la mort - et tout se termine par une lettre ouverte de Paulhan à ses témoins, publiée par la NRF bien entendu: Chers amis, merci. Je ne vous ai pas dérangés pour rien: l'on sait à présent quelle lâcheté recouvrent la violence et l'ordure de ce personnage... Paulhan et Breton se réconcilieront par la suite. Une insulte, ça s'oublie." Assouline: Gaston Gallimard. Balland. Paris. 1984. p.214.

(Gaston Gallimard hace de colchón, bien o mal. Su papel consiste en que cohabiten bajo la misma enseña escritores que a menudo no se quieren, que no tienen nada en común salvo su oficio y que están dispuestos a llegar a las manos. En esta misma época, Paulhan, habiendo sido insultado por André Breton - a menudo se daba el paso de la provocación a la invectiva entre los surrealistas - le envía sus testigos (Crémieux y Arland). ¡Duelo! ¡Duelo! Por fin algo de entretenimiento! Pero Breton declina la invitación a la herida - si no a la muerte - y todo se termina por una carta abierta de Paulhan a sus testigos, publicada, desde luego, por la NRF: Queridos amigos, gracias. No os he molestado para nada: ahora sabemos qué cobardía recubren la violencia y la basura de este personaje.... Paulhan y Breton se reconciliarán más adelante. Un insulto, eso se olvida) (parece que años después también retó a duelo a Paul Éluard). También el mismo año su mujer, Sala, es atropellada por un coche y sufre la amputación de una pierna. No está claro si se trató de un intento de suicidio - tras no conseguir que Jean Paulhan volviese a vivir con ella y sus hijos - o de un accidente. De cualquier manera, las disputas por la tutela de los hijos proseguían en los tribunales. En 1930 comenzaron los problemas de salud de Germaine. Inicialmente diagnosticados como reumatismo, será durante la guerra cuando se descubra que se trataba de Parkinson. Finalmente, en 1933, su mujer le concede el divorcio y en diciembre del mismo año se casa con Germaine. En 1935 Paulhan fue nombrado director de la NRF, puesto que desempeñaba de facto desde hacía varios años. En 1936 comenta: Ce qui se passe en Espagne est atroce. Ese mismo año es nombrado gerente de la NRF y crea la serie Métamorphoses de la editorial Gallimard.

Comienza la Segunda Guerra Mundial y en junio de 1940 la NRF se desplaza a Carcassonne. Francia y Alemania firman el armisticio el 22 del mismo mes y Jean Paulhan se incorpora a la resistencia mientras maniobraba en Vichy para que la NRF no sea prohibida. Bajo la dirección de Drieu la Rochelle, la NRF vuelve a editarse en diciembre de 1940, así como el primer número clandestino de la revista Résistance que nace alrededor del grupo del Musée de l'Homme y del que forma parte Paulhan, quien también sirve de puente para hacer llegar fondos a la editorial clandestina Les Éditions de Minuit, en cuya fundación participó y de la que era director literario.thumb|200px|Jean Paulhan en la clandestinidad (1944)En 1941 fundó junto a Jacques-Decour la revista Les Lettres françaises tras el cierre por la Gestapo de la imprenta donde publicaban La Pensée libre. En 1942 cae el grupo de resistencia del Musée de l'Homme y algunos de sus miembros son fusilados. Durante el mismo año los esfuerzos de Drieu la Rochelle por publicar una NRF más dócil, en la que las culturas alemana y francesa se comunicaran, se pierden en las maniobras dilatorias de Paulhan, hasta que aquel abandona la dirección de la revista. La Gestapo presiona a Gaston Gallimard para que nombre director de la NRF a Ramon Fernández.

En mayo de 1944 Jean Paulhan fue denunciado a la Gestapo como judío por Elise Jouhandeau, y fue el marido de esta, Marcel Jouhandeau, quien avisa a Paulhan de lo ocurrido. Escapó por los tejados de su casa de la "rue des Arènes" y pasó a la clandestinidad. Liberada Francia, comenzaron las purgas, también en el mundo de las letras, a las que Paulhan se opuso. Igualmente, la editorial Gallimard y la NRF se enfrentaron a las acusaciones de colaboracionistas, en particular esta última. En el año 1945 Paulhan testificó a favor de Gaston Gallimard, quien le pidió que liquidase la NRF (que no se publicaba desde 1943). El escritor Roger Brasillach fue condenado a muerte y Jean Paulhan firmó junto a otros la petición de gracia, que fue denegada. Asistió al entierro de Drieu la Rochelle;C'est aux autres que je parle. C'est tout d'abord aux Résistants. Est-ce qu'ils ne voient pas qu'ils ont été pris au piège? Qu'ils se sont crus résistants une fois pour toutes: purs, sauvés. Qu'ils sont tombés plus bas que ceux-là même qu'ils condamnaient? Non, si fiers de s'être un jour trouvés du bon côté qu'ils en sont tous devenus moralistes. Vercors ne nous montre plus de ces gravures cyniques, où il excellait: il pèse, il soupèse, il surpèse des cas de conscience. Aragon, Éluard ont laissé le panégyrique de l'avortement, du crime et du défaitisme: ils chantent d'une seule voix l'espoir, la joie de vivre, et les familles nombreuses. Sartre met au point, non sans loyaux efforts, une Ethique. Entre-temps il a fondé une revue, qui pourchasse au loin l'injustice. On sait qu'il a déjà trouvé sept cents petites pailles dans l'oeil de Truman. Pour Franco, ça ne se compte plus. Il est temps, il est grand temps qu'ils s'occupent de leur poutre. Puis, il y a des chrétiens, parmi vous. Il y a même des gens qui en vivent, de la Justice et de la Vérité: il y a des rabins, et des pasteurs et des prêtres. Drôles de prêtres. Drôles de pasteurs. Drôles de rabbins. Qu'est-ce qu'ils attendent pour dire qu'on nous trompe depuis sept ans! Pour le crier sur les toits. Mais que faire? disent-ils. A cela je n'entends rien. Je ne suis pas un politique, ni un juge. Je ne suis pas un prêtre non plus. Tout ce que je vois - mais je le vois bien - c'est que l'horreur et le dégoût nous réveilleront demain, si nous nous bouchons les yeux aujourd'hui. On nous doit un certain arrière de justice et de droit. Qu'on nous le donne! Ensuite, qu'on nous tienne, ce doit être possible, au courrant. C'est tout ce que je voulais vous dire. Salut et Fraternité. Paulhan, Jean. Lettre aux Directeurs de la Résistance. Editions Ramsay. Paris. 1987. p.p.48-50