Caperucita Roja (en francés, Le Petit Chaperon rouge; en alemán, Rotkäppchen) es un cuento de hadas de transmisión oral, difundido por gran parte de Europa, que luego se ha plasmado en diferentes escritos; en primer lugar, por Charles Perrault y más tarde por los hermanos Grimm.

El título del cuento proviene de la capa con capuchaAunque la caperuza se utilizara ampliamente en los siglos y , en la actualidad el vocablo «caperuza» se reserva para el ámbito de la cetrería, mientras que la «capucha» es habitual en prendas de abrigo. de color rojo que la joven protagonista lleva siempre puesta. Cuenta la historia de esta jovencita cuando se encuentra en el bosque con el Lobo Feroz y cómo cae en la trampa que le tiende poco después.

Los personajes Caperucita Roja y el Lobo Feroz aparecen en el tercer acto del ballet La Bella Durmiente de Chaikovski, en la coreografía creada por Marius Petipa para los Teatros Imperiales de San Petersburgo. Además, las adaptaciones del cuento han sido múltiples, desde el teatro al cine —existen versiones de terror y alguna gótica—, los cómics, los videojuegos, entre otros medios. Por otra parte, el cuento de Caperucita Roja, en la versión moralizante de Charles Perrault, ha sido distorsionado o reinterpretado muchas veces en libros, películas y dibujos animados.

Argumento

Caperucita Roja es una niña que quería mucho a su abuela; un día su madre le da una cesta con comida para que se la lleve a la abuela, que está enferma y vive en una casa algo lejos de ellas.En el cuento de Perrault, vive en otra aldea, cruzando el bosque; en el de los hermanos Grimm, la casa de la abuela está en el propio bosque. En el camino se encuentra con el Lobo Feroz que la reta a una carrera hasta la casa de la abuela. El Lobo conoce dos caminos, el largo y el corto; engaña a Caperucita Roja diciéndole que tome el corto y que él tomaría el largo; astutamente, le enseña los caminos al revés y Caperucita Roja, sin saberlo, va por el camino largo.

thumb|left|Ilustración de Harry Clarke para una edición británica de los Cuentos de Perrault en 1922. Así, el Lobo llega antes a casa de la abuela, se hace pasar por Caperucita Roja y pregunta si puede pasar. La abuela le permite pasar, ya que la puerta está abierta; el Lobo Feroz entra y se traga a la abuela de un solo bocado. A continuación, se mete en la cama para esperar a Caperucita Roja. Una vez que Caperucita Roja llega a la casa, el Lobo —que se hace pasar por la abuela— la invita a estar en la cama con él y mantiene con la asombrada protagonista el conocidísimo diálogo:

El Lobo se lanza a Caperucita y se la come.

Antecedentes El cuento de Caperucita Roja proviene de la tradición popular francesa; se han observado numerosas versiones a lo largo del tiempo, que dependen del país y su cultura. Sin embargo, no todos los relatos similares están relacionados directamente con este cuento.

La versión escrita más antigua en que aparece una niña con una caperucita roja se remonta a un poema, «De puella a lupellis servata» (La niña salvada por los lobos), recogido en latín alrededor de 1023, por el diácono Egberto de Lieja,Egberto de Lieja (nacido hacia 972) fue un diácono y maestro de la escuela episcopal de Lieja bajo el príncipe-obispo Notker. Su obra principal, La nave fértil (Fecunda ratis), está dividida en dos partes, la «Proa» (Prora, 1768, en versos en hexámetros latinos), que contiene proverbios e historias clásicas, y la «Popa» (Puppis, 605 hexámetros) con extractos de escritores bíblicos y patrísticos, donde se encuentra La niña salvada por los lobos, que Egberto interpreta bajo un prisma cristiano. que lo incluyó en el «libro de texto» de la época La nave fértil (Fecunda ratis). En esta primera versión los lobos no se comen a la niña protegida por la caperucita que le regaló su padrino el día del bautismo.

En el siglo los campesinos franceses contaban la historia en una de las versiones más sangrientas: el lobo llega a casa de la abuela, la devora y ocupa su lugar; después llega la nieta, Caperucita Roja, que, sin sospechar nada, obedece al lobo cuando la invita a comer un poco de carne y beber un poco de vino, — la carne y la sangre de la abuela—; incluso pregunta por los dientes presentes en la carne, a lo que le lobo responde que son frijoles. Este relato, el Cuento de la abuela (Conte de la mère-grand), además incluye la elección del camino de los alfileres o las agujas. Al final, la joven consigue engañar al lobo y escapar.

Se puede ver a Caperucita Roja, el Lobo Feroz y la casa de la abuela en un bajorrelieve del Palacio Jacques-Cœur en Bourges (Francia),Es un palacio del siglo , lo que da fe de la antigüedad de este cuento popular. centre|thumb|520px|Bajorrelieve con el Lobo Feroz, Caperucita Roja y la casa de la abuela de Caperucita Roja en el Palacio Jacques-Cœur, (Bourges, Francia, siglo ).

Caperucita Roja de Charles Perrault thumb|Caperucita Roja se encuentra con el Lobo Feroz en el bosque; grabado de Gustave Doré, 1862, inspirado en el cuento de Perrault porque lleva una torta y un tarro de manteca. thumb|Caperucita Roja y su madre. Ilustración de Otto Kubel alrededor de 1930. thumb|Ilustración inglesa de 1843, firmada por BJ Z, de la imprenta Kronheim & Co., para una edición neerlandesa de KH Schaad (Ámsterdam, 1868). Perrault fue el primero que recogió esta historia, Le Petit Chaperon rouge («La Caperucita Roja»), y la incluyó en un volumen de cuentos para niños, Histoires et contes du temps passé, avec des moralités. Contes de ma mère l'Oye (Cuentos de antaño, 1697), donde destacaba sobre los otros relatos por ser, más que un cuento, una leyenda bastante cruel —destinada a prevenir a las niñas de encuentros con desconocidos— y cuyo ámbito territorial no iba más allá de la región del Loira, la mitad norte de los Alpes y el Tirol.

Se trata de la versión más despiadada y brutal, comparada con todas las posteriores. Aun así, el autor suprimió los elementos más perturbadores de las versiones orales anteriores, como el lance en que el lobo, ya disfrazado de abuela, invita a la niña a consumir carne y sangre, pertenecientes a la anciana a la que acaba de descuartizar, debido al público al que se dirigía el cuento: la corte de Luis XIV. Si Perrault se basó en una de estas historias, se comprende que eliminara estos detalles de mal gusto, puesto que su libro iba destinado a la corte de Versalles.

Caperucita Roja es el único cuento de Charles Perrault que no incluye algo mágico: ni hada madrina, ni varita mágica, ni ogro, ni botas de siete leguas. No es —y Charles Perrault no pretendió que lo fuera— un cuento de hadas, sino una historia admonitoria que atemoriza, deliberadamente, al niño con el final ansiógeno. Charles Perrault quiso dar una lección moral a las jóvenes que entablan relaciones con desconocidos, añadiendo una moraleja explícita, inexistente hasta entonces en la historia. En su versión hay numerosas alusiones a la sexualidad: el lobo no se disfraza de abuela, sencillamente, se mete en la cama. Caperucita Roja se acuesta desnuda con el loboEn algunas versiones orales, anteriores a Charles Perrault, el lobo obliga a Caparucita Roja a acostarse con él desnuda tras hacerle quemar toda su ropa. y se mete en la cama con el lobo a petición suya. Entonces se asombra de cómo es su abuela. La figura del lobo tiene cierto aspecto de hombre pues Caperucita Roja menciona sus piernas, no patas; esto representa un peligro con cierto atractivo sexual. Caperucita Roja acaba devorada por el lobo al igual que su abuela y el cuento original de Caperucita Roja de Charles Perrault no tiene un final feliz.

Al igual que en el resto de sus cuentos, incluye una moraleja al final que advierte a las jovencitas sobre «ciertas gentes» o el primero que se les acerque. Charles Perrault pretendía hacer algo más que entretener a los que leyeran sus relatos, quería enseñarles una lección moral muy concreta en cada uno de ellos.

Caperucita Roja de los hermanos Grimm thumb|Caperucita Roja se encuentra con el Lobo, tarjeta postal estadounidense, de primera mitad del siglo ; está inspirada en la versión de los hermanos Grimm porque lleva una botella en la cesta. En Cuentos de la infancia y del hogar (Kinder- und Hausmärchen, 1812), la colección de cuentos recopilada por los hermanos Grimm, Caperucita Roja (Rotkäppchen) aparece con el N.º 26. (Grimm, KHM 026).KHM es el acrónimo empleado en el catálogo de los cuentos de los hermanos Grimm, por las iniciales de la colección Kinder- und Hausmärchen (Cuentos de la infancia y del hogar). Escribieron dos versiones distintas, que fueron modificando en ediciones posteriores hasta fijar la Caperucita más conocida, de 1857, que, todavía hoy en día, es la más leída en todo el mundo.

Los hermanos Grimm no se limitaron a transcribir palabra por palabra la tradición oral. Partieron de varias fuentes: la primera, el cuento de Perrault de 1697; sin embargo, modificaron el final del cuento: un cazador que estaba buscando al lobo rescata a la niña llamada Caperucita Roja y también a su abuela del lobo feroz. Este final coincide con el de El lobo y las siete cabritillas, que parece ser otra fuente. Y la tercera, una obra de teatro en verso escrita en 1800 por Ludwig Tieck, Leben und Tod des kleinen Rotkäppchens: eine Tragödie (Vida y muerte de Caperucita Roja. Una tragedia) , en la que se introduce la figura del leñador, que salva a la niña y a su abuela.

Esta versión es más inocente, Caperucita Roja es una niña pequeña, no una jovencita, y aparecen menos elementos eróticos que en la de Charles Perrault. Además tiene un final feliz, tal y como solían tener los cuentos de la época. Incluso existe un final alternativo, en el que un momento antes de que el lobo se coma a Caperucita Roja, ella grita y un leñador que estaba cerca rescata a la niña, mata al lobo, le abre la panza y saca a la abuela, milagrosamente viva. Otras diferencias que pueden llamar la atención son: El contenido de la cesta. En el cuento de Perrault, Caperucita Roja lleva una torta y un tarrito de mantequilla; ahora lleva además de la torta una botella de vino, que se puede romper y con la que debe tener cuidado. La casa de la abuela. En el cuento de Perrault, se encuentra en una aldea (lugar seguro) cercana, al otro lado del bosque; aquí está en medio del bosque (lugar de riesgo). Este hecho condiciona también la apertura de la puerta, mientras que una se abre fácilmente tirando de la aldabilla, en la otra existe una cerradura, que el lobo abre y Caperucita se extraña de encontrar abierta. El diálogo entre Caperucita Roja y el Lobo. En el cuento de Perrault, el lobo tiene brazos, piernas, orejas, ojos y dientes; pero en el cuento de los hermanos Grimm, tiene orejas, ojos, brazos y boca.

Escribieron una segunda parte del cuento En este relato, Caperucita Roja y su abuela atrapan y matan a otro lobo, esta vez anticipando sus movimientos gracias a su experiencia con el anterior. La niña no salió del camino para recoger flores después de encontrarse con el lobo; su abuela cerró bien la puerta para mantenerlo fuera y, cuando el lobo acechaba, la abuela hizo que Caperucita Roja pusiera una caldera debajo de la chimenea y la llenara con agua hirviendo, donde había cocinado unas salchichas. Así, el olor atrajo al lobo, que bajó por la chimenea y se ahogó.

En cualquiera de las variantes de los hermanos Grimm, el cuento es notablemente más suave que los relatos más antiguos, tanto de Charles Perrault como de la tradición oral, con temas más oscuros.

En versiones mucho más inocentes, el lobo solamente encierra a la abuelita en el armario antes de la llegada de Caperucita, quien luego es salvada por el leñador, o incluso, se limita a comerse los dulces de la anciana.

Análisis

Título