Puebla del Brollón (oficialmente ) es una villa y municipio español situado en el sur de la provincia de Lugo, en la comunidad autónoma de Galicia. Pertenece a la comarca de la Tierra de Lemos y al partido judicial de Monforte de Lemos, y además forma parte de la Ribeira Sacra.
Su término municipal se encuentra en una zona de transición entre el valle de Lemos y las estribaciones occidentales de la sierra del Caurel, y ocupa una superficie total de 176,71 km². Está formado por 22 parroquias de carácter rural. Cuenta con una población de 1.619 habitantes (INE 2024), que se encuentra muy diseminada, en 118 lugares o entidades de población.
El límite sur del municipio lo marca el Cañón del Sil, sobre el que se encuentra el mirador de A Capela, y en sus laderas se encuentran viñedos que forman parte de la Denominación de Origen Ribeira Sacra. Entre las festividades del municipio destacan el Entroido, con la figura del Oso de Salcedo, así como la Feria del Vino de Vilachá y la Romería de San Vitoiro.
Toponimia El topónimo “Puebla” (en gallego Pobra) hace referencia a la carta puebla otorgada por el rey Sancho IV de Castilla a finales del , cuando comienza a conocerse como Puebla del Brollón o Puebla de San Pedro.
Oficialmente se llamó Puebla del Brollón hasta 1994. La Ley de Normalización Lingüística aprobada por el Parlamento Gallego en 1983 cambió su denominación oficial al gallego A Pobra de Brollón. En 1999 el nombre volvió a ser modificado, adoptándose la denominación actual, A Pobra do Brollón.
Símbolos miniatura|Monumento al escudo de Puebla del Brollón, que se encuentra en la única rotonda del municipio Escudo
El escudo de armas de Puebla del Brollón fue aprobado tras el preceptivo informe del Consejo Heráldico de Galicia, por el Gobierno autonómico según Decreto 269/2001, de 20 de septiembre de 2001, organizado del siguiente modo:
Bandera Fue aprobada por la Junta de Galicia el 4 de marzo de 2005. La descripción textual de la bandera es la siguiente:
Geografía El municipio de Puebla del Brollón tiene una superficie de 176,71 km² y está integrado en la comarca de Tierra de Lemos, situándose a 63 kilómetros de la capital provincial, Lugo. El término municipal está atravesado por la carretera N-120 entre los pK 505 y 513, que lo conecta con Monforte de Lemos y Orense hacia el oeste, y con Ponferrada hacia el este. También lo cruzan las carreteras provinciales LU-652, que conecta con Bóveda, y LU-653, que permite la comunicación con Hospital, en el municipio de Incio.
El término municipal limita con los municipios de: Noroeste: Bóveda Norte: Incio Nordeste: Samos Oeste: Monforte de Lemos 75px Este: Folgoso de Caurel Suroeste: Monforte de Lemos Sur: Ribas de Sil Sureste: Quiroga
Orografía El municipio se encuentra ubicado entre el valle de Lemos y la sierra del Caurel. El relieve se caracteriza por su topografía montañosa, de fuertes elevaciones que van descendiendo de este a oeste. Destacan montes como el Alto da Veneira (1164 metros), el Alto de la Sierra (1141 metros), O Petón (958 metros), A Mioteira (872 metros), O Home Grande (824 metros) y el Alto do Feal (762 metros). Al sur del municipio destacan A Salgueiriña (762 metros) y la sirra da Auga Levada (887 metros), mientras que el pico Moncai (531 m) se eleva en el límite con el municipio de Monforte de Lemos. El cañón del Sil, que hace de límite con Ribas de Sil, constituye un valle muy profundo y estrecho, con grandes desniveles.
La altitud del municipio oscila entre los 1250 metros en la sierra del Caurel y los 230 metros en la Ribeira de Val de Frades, a orillas del río Sil. La capitalidad municipal se alza a 387 metros sobre el nivel del mar.
Hidrografía miniatura|El río Cabe a su paso por la parroquia de Santalla de Rey La red hidrográfica del municipio pertenece a la cuenca del río Sil, que hace de frontera física por el sur en un pequeño tramo, separando al municipio de Ribas de Sil. Las cuencas de dos de sus afluentes, el Cabe y el Lor, drenan todo el territorio.
El río más importante es el Cabe, que atraviesa el municipio en dirección noreste-suroeste, pasando por Biduedo, Pacios de Veiga, Veiga, Santalla de Rey, Eixón y Fornelas. Su cuenca drena la parte occidental y central del municipio. Sus principales afluentes son el Saa y el Picarrexo.
El río Saa también atraviesa el municipio en dirección noreste-suroeste para desembocar en el Cabe a la altura de Fornelas, a los pies del Moncai. En su recorrido pasa por la capital municipal, donde recibe las aguas de su principal afluente, el Rubín. Otros afluentes son el río Lebrón y el riachuelo de As Lamelas.
El río Lor hace de frontera física con el municipio de Quiroga por el este en un tramo de su recorrido y pasa por Barxa de Lor. Su cuenca drena la parte más oriental del municipio. Su principal afluente es el Loureiro-Mazo.
En las tierras que rodean al río Sil, en el sur del municipio, se forma una pequeña ribera. El riachuelo de Trasmonte es el único que desemboca en el Sil dentro de los límites del municipio.
Clima El clima, en la zona occidental, es oceánico continental, y hacia el este, oceánico de montaña, fruto de una mayor altitud. En la parte occidental, las temperaturas son suaves, con inviernos fríos, abundantes heladas, y veranos calurosos. El área situada dentro del dominio climático de la montaña tiene unas temperaturas medias en torno a los 11 °C, con amplias amplitudes que van de los 12 a los 15 °C. Por lo que se refiere a las precipitaciones también varían según correspondan al sector oriental (1500 m/anuales) o al occidental (1000 mm/anuales). Los meses de máximos pluviométricos son los que van de noviembre a marzo y, los mínimos corresponden a julio y agosto (25 mm).
Ecología Las especies vegetales más importantes son el pino, el castaño, el roble y el chopo, además de arbustos como el tojo, la zarza y la retama. En los ríos predomina la vegetación de ribera, con fresnos, alisos o avellanos, entre otras especies.
Historia Prehistoria y Edad Antigua En el término municipal se conservan en varias zonas túmulos megalíticos, propios de la cultura castreña, que ponen de manifiesto la existencia de asentamientos en la zona en la época prehistórica. Se hallan repartidos por todo el municipio: A Roda do Castro, O Castelo y As Mámoas do Chao, en Salcedo; el castro de Santa Mariña, en Castrosante; el castro de Montecelo, en Castroncelos; A Roda do Castro, en Abrence; el castro do Xunqueiro, en Óutara; el castro de Montecelo, en Fornelas; el Castro de Tras da Roda, en Lamaiglesia; el castro de Pino; el castro de Barxa; y el castro de San Lourenzo o Alende, en Cereixa, que está siendo excavado desde 2016.
Así mismo, su principal río, el Cabe, conocido como Chalibes en esa época, era ya conocido por sus propiedades ferruginosas y muy apreciado a la hora de templar las espadas de los guerreros célticos, que acudían de muchos lugares con ese fin.
Edad Media A partir del , en documentos de donaciones y fueros de monasterios como los de San Vicente del Pino, Samos, Ferreira de Pantón, Meira, Osera, Montederramo ou Celanova, empiezan a ser citadas los iglesias y localidades de los tierras de Brollón. Lugares como Barxa de Lor, Brollón, Canedo, Castrosante, Cereixa, Domiz, Ferreiros, Ferreirúa, Lamaiglesia, Liñares, Martul, Saa o Salcedo ya aparecen en esos documentos, lo que hace suponer que estaban poblados desde mucho antes, posiblemente desde las repoblaciones del obispo Odoario y su familia, en el .
Hubo en la zona dos monasterios, en Vilachá y Ferreiros, que duraron poco. Los habitantes de la zona se dedicaban al cultivo del centeno, viñedos y la horticultura. Criaban ovejas, cabras, gallinas y conejos. La mayoría del terreno era monte. En aldeas como Ferreiros y Ferreirúa, como así indica su nombre, había herreros, mineros y carboneros dedicados a la fabricación de herraduras, clavos y alguna herramienta para el campo.
La inseguridad social fue abundante durante estos tiempos, como lo demuestra la existencia de torres y recintos de vigilancia, de los que solo queda el nombre: Castrobón, en Ferreirúa; Castrelado Pequeño, en Liñares, y Castrelín, en Parada dos Montes.
Brollón tuvo una jurisdicción que comprendía los lugares de Cereixa, Froxende, Parada dos Montes, Pol de Lemos, Valverde, Raíña, Salcedo y Vales, además de los tierras pertenecientes al Monasterio de San Vicente del Pino en Monforte de Lemos.
Sin embargo, según una investigación reciente realizada por la escritora Olga Novo, hay indicios que apuntan a que la antigua villa se encontraba en la actual Santalla de Rey. Esta villa fue quemada y destruida por motivos desconocidos, probablemente enmarcados en luchas por la sucesión al trono de Castilla en la Edad Media, y trasladada al emplazamiento actual de la villa de Puebla del Brollón, conocido entonces como San Pedro de Entrambasaugas. A finales del , ya empieza a aparecer en los documentos el nombre de la nueva villa: Puebla del Brollón o Puebla de San Pedro. El rey Sancho IV de Castilla otorgó el documento fundacional del lugar, la carta puebla, y su heredero Fernando IV de León y Castilla lo ratificó. Este documento contenía el reparto de tierras, deberes y derechos que se les concedía a los pobladores de Puebla del Brollón y de sus doce aldeas; y un derecho muy importante, como era depender directamente del propio rey. La repoblación propiciada por la citada carta puebla fue un éxito demográfico y económico, como se demuestra por las rentas anuales que tenían que pagar, y que a partir de entonces Puebla del Brollón apareciera en documentaciones y mapas. A este desarrollo económico no debió ser ajena su situación estratégica en el obligado paso de gentes y mercancías que querían entrar o salir de Galicia por el camino natural del valle del río Sil. La presencia de las órdenes Hospitalarias y de Santiago en las Tierras del Brollón así lo confirman.
Más adelante Puebla estuvo bajo la jurisdicción de la casa de Lemos. El 30 de julio de 1477 el rey Fernando el Católico cede a Pedro Álvarez Osorio, primer conde de Lemos, todos los derechos y rentas (ascendían a más de 20.000 maravedís) que la corona tenía en Puebla del Brollón, poniendo punto final a los conflictos que la nobleza tenía por la posesión de los tierras del Brollón desde el 23 de agosto de 1424, cuando Fadrique, señor de Monforte, se las había anexionado.
La independencia que aquellas tierras habían tenido respecto de la nobleza y la iglesia motivó la participación de María Castaña, natural del Coto de Cereixa, en los sublevaciones del pueblo lucense contra los abusos del obispo de Lugo hacia 1382, así como la sublevación de toda Puebla del Brollón en la Revuelta de los Guímaros. Esta última es produjo en el cuando los habitantes del Brollón se niegan a pagar los tributos al conde de Lemos.
Edad Moderna miniatura|Acceso principal a la Cueva de las Chovas, cerca de Biduedo, en el norte del término municipal A partir del , a pesar de las reformas de la administración propiciadas por los Reyes Católicos y sus descendientes como soberanos de todo el Estado, las tierras de Brollón continuaron vinculadas a la Casa de Lemos, hasta las reformas administrativas del . Su economía se centraba en la agricultura (centeno y vino), ganadería y la explotación de las minas de hierro, principalmente la cueva de las Chovas y Veneira de Roques (que llegó a tener 37 mineros) que abastecían de mineral a todas las herrerías del contorno, incluidas las tres del municipio, en Biduedo, Barxa de Lor y Loureiro.
La llegada del maíz y la patata a finales del contribuyó al gran crecimiento demográfico, lo que obligó a poner en explotación tierras vacías hasta entonces y la construcción de nuevas villas. A finales del , las viñas sufrieron la peste de la filoxera que obligó a abandonar su cultivo hasta bien entrado el .
Edad Contemporánea