miniaturadeimagen|Boceto de Gebhard Fugel para unos frescos sobre el Apocalipsis en la Abadía de Scheyern. Apocatástasis (del griego αποκαθιστώ, 'poner una cosa en su puesto primitivo, restaurar') es un concepto especialmente utilizado por Orígenes y que, según él, significa que en el fin de los tiempos, todos, pecadores y no pecadores, volverán a ser uno con Dios. La apocatástasis significa la restauración de la creación a una condición de perfección.John Bowker (ed.), "Apocatastasis", The Concise Oxford Dictionary of World Religions (Oxford University Press, 2000). Ramelli, The Christian Doctrine of Apokatastasis, 1-24.
En el cristianismo, es una forma de universalismo cristiano que incluye la salvación final de todos —incluidos los condenados en el infierno y el diablo—.; cf. artículo "Universalismo" El Nuevo Testamento () se refiere a la «apocatástasis de todas las cosas», aunque no suele entenderse que este pasaje enseñe la salvación universal.Esta interpretación y la del primer párrafo traen aparejadas una serie de dificultades doctrinales.
Etimología y definición Aunque apocatástasis deriva del verbo griego apokathistemi, que significa "restaurar", surgió por primera vez como doctrina en el zoroastrismo, donde es el tercer tiempo de la creación. Este período se denominó wizarishn o el fin de la historia-el tiempo de la separación y la resolución cuando el mal es destruido y el mundo es restaurado a su estado original. La idea de apocatástasis puede haber derivado del antiguo concepto de ciclo cósmico, que implica la noción de que los cuerpos celestes vuelven a sus posiciones originales después de un período de tiempo.
La entrada en A Greek-English Lexicon (es decir, Liddell-Scott-Jones, con ampliación de definiciones y referencias), da los siguientes ejemplos de uso:
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Fuente del concepto La palabra apocatástasis aparece una sola vez en el Nuevo Testamento y concretamente en Hechos 3,21 ss.: Dicha perícopa pertenece al sermón de San Pedro a los judíos en el que se acentúa la esperanza mesiánica de una nueva creación; todas las cosas serán renovadas y reinará un orden perfecto y definitivo conforme al plan de Dios. De lo anterior, deriva el problema doctrinario de pretender probar por dicho texto el retorno definitivo de todos los pecadores, incluido Satanás, a la armonía de su primer principio, Dios; máxime, cuando el castigo definitivo de los malos queda expreso repetidamente en el mismo Nuevo Testamento.Mt 25, 41-46; 2 Thes 1, 9 Existen textos en San Pablo, sobre todo al tratar de la eficacia salvífica universal de Cristo, que confirman el sentido opuesto a la interpretación de la apocatástasis; en ellos,1 Cor 15, 22; Eph 1, 10; Col 1, 20, y Rom 5, 18 más que un retorno definitivo de todos los pecadores, se enseña la finalidad última a la que se dirige la obra divina de salvación. En definitiva, aunque todos serán vivificados en Cristo, pocos son los que se salvan.1 Cor 9, 24; Mt 22, 14
La apocatástasis en Orígenes
La apocatástasis recibió una explicación en Orígenes no aceptada por la ortodoxia, puesto que según la Iglesia, "se dejó llevar en su obra de un equivocado sentido de la armonía, oscureciendo la realidad de la libertad". Es propio de la bondad de Dios -dice Orígenes- el que se manifieste por la creación y de su inmutabilidad el que cree desde la eternidad. El mundo de los espíritus, entre los que hay que incluir las almas de los hombres, es la primera manifestación o comunicación del Padre llevada a cabo a través del Logos. Todos fueron creados ab aeterno y todos igualmente perfectos; y como la bondad no les pertenece por naturaleza, tendrán que decidirse a ella mediante el recto uso de su libertad. El abuso de la misma tuvo como resultado la creación del mundo sensible; en él se encuentran como en lugar de purificación mientras están como presos en cuerpos materiales. Esto no obstante, llegará el día en que todos los espíritus vengan de nuevo a Dios y, aunque tengan que sufrir un fuego purificador, finalmente todos serán salvos y glorificados.
En lo expuesto hasta el momento Orígenes ha sentado dos principios:
que Dios, como consecuencia de su bondad suma, ha tenido que ser el creador de unos seres espirituales y de un mundo sensible;
que dichos seres, con la prerrogativa de la libertad, son la única causa de la existencia del mal en el mundo.
En efecto, si Dios ha sido el principio, solamente Él puede ser el fin, «pues siempre fue semejante el fin a los comienzos»;De Principiis, I, 6, 2: PG 11, 166 B y se podrá decir que el mundo habrá alcanzado su finalidad en el momento en que la connatural resistencia entre la muerte y el demonio de una parte y Dios de otra haya desaparecido totalmente. Todos los espíritus, creados libres por Dios, conservarán eternamente su libertad y podrán siempre elegir entre el bien y el mal: los demonios convertirse en ángeles, y viceversa, mientras que los hombres se convertirán en ángeles o demonios a no ser que hayan merecido seguir siendo hombres. No obstante, dicha evolución conocerá su término dado que la redención operada por Cristo tuvo por finalidad la restauración de todas las cosas; sin duda alguna, esta redención hace sentir paulatinamente su eficacia hasta el punto en que nadie será salvado contra su voluntad. El mal no puede prevalecer con el dominio del mundo; si Dios lo permitió fue con vistas al bien; por tanto, las mismas penas de los demonios y condenados en el infierno no tienen otra finalidad que servir de enseñanza y de medicina. Así, pues -continúa Orígenes-, llegará un día en que todos los seres inteligentes, incluidos Satanás y ángeles rebeldes, entrarán de nuevo en la amistad de Dios y Él «será todo en todos». Entonces todo lo no espiritual volverá a la nada y la unidad originaria de Dios y de toda criatura espiritual será restaurada. Así, las conclusiones que se pueden desprender de la doctrina de Orígenes son:
que no existe un infierno eterno; que Dios castiga el pecado solamente con penas medicinales; que el fuego del infierno es un fuego purificador. Conceptos Estoicismo Según Edward Moore, la apokatástasis fue conceptualizada correctamente por primera vez en el pensamiento esotérico temprano, en particular por Crisipo. El retorno (apokatastasis) de los planetas y las estrellas a sus p|ropios signos celestes, es decir, a sus posiciones originales, desencadenaría una conflagración del universo (ekpyrosis). Se creía que la posición original consistía en una alineación de los cuerpos celestes con Cáncer. A partir de entonces, a partir del fuego, comenzaría el renacimiento, y este ciclo de destrucción y recreación alternas se correlacionaba con un Logos divino. Antapocatástasis es una contrarrecurrencia cuando las estrellas y los planetas se alinean con Capricornio, lo que marcaría la destrucción por un diluvio universal. . Judaísmo El concepto de "restaurar" o "volver" en la Biblia hebrea es el verbo hebreo común ,.tal como se utiliza en , el único uso de la forma verbal de apocatástasis en la Septuaginta. Se utiliza en la "restauración" de la fortuna de Job, y también se utiliza en el sentido de rescate o retorno de los cautivos, y en la restauración de Jerusalén.
Es similar al concepto de Tikún Olam en el judaísmo jasídico.. Nuevo Testamento La palabra, apokatastasis, aparece una sola vez en el Nuevo Testamento, en Hechos 3:21. Griego: ὃν δεῖ οὐρανὸν μὲν δέξασθαι ἄχρι χρόνων ἀποκαταστάσεως πάντων ὧν ἐλάλησεν ὁ θεὸς διὰ στόματος τῶν ἁγίων ἀπ᾿ αἰῶνος αὐτοῦ προφητῶν. Vulgata: quem oportet caelum quidem suscipere usque in tempora restitutionis omnium quae locutus est Deus per os sanctorum suorum a saeculo prophetarum. Pedro curó a un mendigo discapacitado y luego se dirigió a los asombrados espectadores. Su sermón situó a Jesús en el contexto judío, el cumplidor de la Pacto Abrahámico, y dice:
Gramaticalmente, el pronombre relativo "ὧν" ("de los cuales", genitivo plural), podía referirse o bien a "χρόνων" ("de los tiempos") o bien a "πάντων" ("de todos" o "de todas las cosas"), lo que significa que se trata o bien de los tiempos de los que habló Dios o bien de todas las cosas de las que habló Dios.
La opinión habitual que se tiene del uso por Pedro de la "apokatástasis de todas las cosas sobre las que Dios habló" es que se refiere a la restauración del Reino de Israel y/o el Jardín del Edén y no a "todas las cosas que alguna vez existieron"..
La forma verbal de apokatastasis se encuentra en la Septuaginta: Malaquías 3:23 (es decir, ); una profecía de Elías volviendo los corazones de los hijos a sus padres; en ("él restaurará todas las cosas"), haciéndose eco de Malaquías, y en ("para que yo os sea restituido cuanto antes").
El teólogo alemán del Jakob Eckermann interpretó "la 'apocatástasis de todas las cosas' como la emendación universal de la religión por la doctrina de Cristo, y los 'tiempos de refrigerio' como el día de la renovación, los tiempos del Mesías. "
Cristianismo patrístico La importancia de la apocatástasis en el cristianismo primitivo es actualmente una cuestión controvertida. En particular, ahora se cuestiona por algunos si Orígenes, a menudo catalogado como el más notable defensor de la salvación universal, de hecho enseñó o creyó en tal doctrina.. ..
Frederick W. Norris argumentó que las posiciones que Orígenes tomó sobre la cuestión de la salvación universal a menudo han parecido contradictorias. A continuación, escribe que Orígenes nunca decidió hacer hincapié en la salvación exclusiva o en la salvación universal, con exclusión estricta de cualquiera de los dos casos, por lo que concluye que Orígenes probablemente mantuvo su visión de la salvación económicamente "abierta" para una mayor eficacia.... Por otra parte, Brian E. Daley en su manual de escatología patrística argumentó que Orígenes creía firmemente en la salvación final de todos los humanos y a veces se refería a ella como apocatástasis.Brian E. Daley, The Hope of the Early Church: A Handbook of Patristic Eschatology (Cambridge University Press, 1991), p. 58.
La escuela alejandrina, primer centro educativo cristiano, parece haber afirmado en general la apocatástasis y adaptado alguna terminología e ideas platónicas al cristianismo, al tiempo que explicaba y diferenciaba la nueva fe de todas las demás. .. Una forma de apocatástasis también fue propugnada por Gregorio de Nisa y posiblemente el Ambrosiaster, atribuido a Ambrosio de Milán. Gregorio Nacianceno lo discutió sin llegar a una decisión.
Con el tiempo, Orígenes comenzó a ser condenado en toda la iglesia primitiva en los concilios locales, aunque no la apocatástasis específicamente. Esto cambió definitivamente en el . El Sínodo de Constantinopla (543) condenó la apocatástasis como Anatema, siendo oficial de acuerdo al Segundo Concilio de Constantinopla (553). El término apocatástasis se menciona en el 14º de los 15 anatemas contra Orígenes de 553: "Si alguno dijere... que en esta pretendida apocatástasis sólo seguirán existiendo los espíritus, como en la fingida preexistencia: sea anatema."
El Segundo Concilio en su sentencia durante la octava sesión condenó a Orígenes y sus "escritos impíos" (probablemente una referencia a las enseñanzas que le atribuyen los anatemas de 543 y 553, porque durante la quinta sesión la condena de Orígenes se describe como "reciente").
Konstantinovsky afirma que los usos de apocatástasis en los escritos cristianos anteriores al Sínodo de Constantinopla (543) y a los anatemas (553) pronunciados contra "origenistas" y Evagrius Ponticus eran neutros y se referían principalmente a conceptos similares a la general "restauración de todas las cosas habladas" (restitutio omnium quae locutus est Deus) de Pedro en Hechos 3:21 y no, por ejemplo, a la reconciliación universal de todas las almas que habían existido..