miniatura|Dos vehículos de la policía belga: el federal a la izquierda (dos franjas naranjas en la puerta trasera y una sola en el lateral) y el local a la derecha (franjas azul claro)
La aplicación de la ley en Bélgica corre a cargo de un servicio policial integrado, estructurado a nivel federal y local, compuesto por la Policía Federal y la Policía local. Ambas fuerzas son autónomas y dependen de autoridades diferentes, pero están vinculadas en lo que respecta al apoyo recíproco, la contratación, la movilidad del personal y la formación común.
En 2001, la policía belga se sometió a una reforma estructural fundamental que dio lugar a este sistema policial completamente nuevo. Un informe parlamentario belga sobre una serie de asesinatos cometidos por pedófilos acusó a la policía de negligencia, amateurismo e incompetencia en la investigación de los casos. La pérdida de confianza de la ciudadanía en la policía fue tan grande que toda la población consideró indispensable la reforma.
Las tres antiguas fuerzas policiales —la policía municipal, el servicio nacional de orden público (Rijkswacht/Gendarmerie) y la policía judicial (adscrita a las fiscalías)— dieron paso a un servicio policial integrado estructurado en dos niveles.
Referencias
Categoría:Policía de Bélgica