El fisicalismo, en filosofía, es la visión de que «todo es físico», que no hay «nada además» de lo físico,Véase Smart, 1959 o que todo sobreviene sobre lo físico. Se opone al idealismo, según el cual el mundo surge de la mente. El fisicalismo es una forma de monismo ontológico: una visión de «una sustancia» de la naturaleza de la realidad, a diferencia de las visiones de «dos sustancias» (dualismo mente-cuerpo) o de «muchas sustancias» (pluralismo). Tanto la definición de «físico» como el significado del fisicalismo han sido objeto de debate.
El fisicalismo está estrechamente relacionado con el materialismo y ha evolucionado a partir de éste con los avances en las ciencias físicas en la explicación de los fenómenos observados. Los términos «fisicalismo» y «materialismo» a menudo se usan indistintamente, pero pueden distinguirse según sus implicaciones filosóficas. El fisicalismo engloba la materia, pero también la energía, las leyes físicas, el espacio, el tiempo, la estructura, los procesos físicos, la información, el estado y las fuerzas, entre otras cosas, tal como lo describen la física y otras ciencias, como parte de lo físico en un sentido monista. Desde una perspectiva fisicalista, incluso conceptos abstractos como las matemáticas, la moralidad, la conciencia, la intencionalidad y el significado se consideran entidades físicas, aunque puedan consistir en un gran objeto ontológico y una estructura causalmente compleja.
Según una encuesta de 2020, el fisicalismo es la opinión mayoritaria entre los filósofos,https://philpapers.org/archive/BOUPOP-3.pdf pero también sigue existiendo una oposición significativa al fisicalismo.
Dentro de la filosofía de la ciencia, el fisicalismo también puede referirse a la preferencia o punto de vista de que la física debe considerarse la mejor y única forma de expresar la verdad sobre el mundo o la realidad.
Definición de fisicalismo en filosofía La palabra «fisicalismo» fue introducida en la filosofía en la década de 1930 por Otto Neurath y Rudolf Carnap, pero es importante remarcar que no en el sentido en que se presenta en este artículo (no como la tesis metafísica «todo es físico»), sino como la tesis semántica de que todo enunciado científico significativo es traducible como un enunciado físico.«Physicalism». Physicalism (Stanford Encyclopedia of Philosophy). Metaphysics Research Lab, Stanford University. 2022.] «Si bien no está claro que Neurath y Carnap entendieran el fisicalismo de la misma manera, una tesis que a menudo se les atribuye (por ejemplo, en Hempel 1949) es la tesis lingüística de que todo enunciado es sinónimo (es decir, es equivalente en significado) de algún enunciado físico. Pero el materialismo, tal como se ha interpretado tradicionalmente, no es en absoluto una tesis lingüística; más bien es una tesis metafísica en el sentido de que nos habla de la naturaleza del mundo. Por lo tanto, al menos para los positivistas, había una razón clara para distinguir el fisicalismo (una tesis lingüística) del materialismo (una tesis metafísica). Además, esta razón se vio agravada por el hecho de que, según la doctrina positivista oficial, la metafísica son sinsentidos.»
El uso de «físico» en el fisicalismo es un concepto filosófico y puede distinguirse de otras definiciones alternativas que se encuentran en la literatura (por ejemplo, Karl Popper definió una proposición física como aquella que puede, al menos en teoría, ser negada por la observación). Una «propiedad física», en este contexto, puede ser una combinación metafísica o lógica de propiedades que son físicas en el sentido ordinario. Es habitual expresar la noción de «combinación metafísica o lógica de propiedades» mediante la noción de superveniencia: Se dice que una propiedad A sobreviene a una propiedad B si cualquier cambio en A implica necesariamente un cambio en B.Véase Bennett and McLaughlin, 2011 Dado que cualquier cambio en una combinación de propiedades debe consistir en un cambio en al menos una de las propiedades componentes, vemos que la combinación sobreviene a las propiedades individuales. El punto de esta extensión es que los fisicalistas usualmente suponen la existencia de varios conceptos abstractos que no son físicos en el sentido ordinario de la palabra; así que el fisicalismo no puede ser definido de una manera que niegue la existencia de estas abstracciones. Además, el fisicalismo definido en términos de superveniencia no implica que todas las propiedades del mundo real sean idénticas en tipo a las propiedades físicas. Por tanto, es compatible con la realización múltiple.Véase Putnam, 1967
A partir de la noción de superveniencia, se puede ver que, asumiendo que las propiedades mentales, sociales y biológicas sobrevienen a las propiedades físicas, dos mundos hipotéticos no pueden ser idénticos en sus propiedades físicas pero diferir en sus propiedades mentales, sociales o biológicas.
Dos enfoques comunes para definir el «fisicalismo» son los enfoques basados en teoría y basados en objetos. La concepción basada en teoría del fisicalismo propone que «una propiedad es física si y sólo si es el tipo de propiedad del que nos habla la teoría física o bien es una propiedad que metafísicamente (o lógicamente) sobreviene al tipo de propiedad que la teoría física nos habla». De manera similar, la concepción basada en objetos afirma que «una propiedad es física si y sólo si: es el tipo de propiedad requerida por una explicación completa de la naturaleza intrínseca de los objetos físicos paradigmáticos y sus constituyentes, o bien es una propiedad que metafísicamente (o lógicamente) sobreviene sobre el tipo de propiedad requerida por una explicación completa de la naturaleza intrínseca de los objetos físicos paradigmáticos y sus constituyentes».
Los fisicalistas han optado tradicionalmente por una caracterización «basada en la teoría» de lo físico, ya sea en términos de la física actualVéase p. ej., Smart, 1978; Lewis, 1994. o de una física futura (ideal).Véase p. ej., Poland, 1994; Chalmers, 1996; Wilson, 2006. Estas dos concepciones de lo físico basadas en la teoría representan ambos extremos del dilema de HempelAparentemente se le debe atribuir a Andrew Melnyk el haber introducido este nombre para el argumento de Hempel. (llamado así por el difunto filósofo de la ciencia y empirista lógico Carl Gustav Hempel): un argumento en contra de las comprensiones basadas en la teoría de lo físico. En términos generales, el dilema de Hempel es que si definimos lo físico en referencia a la física actual, entonces es muy probable que el fisicalismo sea falso, como es muy probable (por metainducción pesimistaVéase Vincente, 2011) que gran parte de la física actual sea falsa. Pero si, en cambio, definimos lo físico en términos de una física futura (ideal) o completada, entonces el fisicalismo es irremediablemente vago o indeterminado.Véase Hempel, 1969, pp.180-183; Hempel, 1980, pp.194-195.
Si bien sigue siendo cuestionada la fuerza del dilema de Hempel contra las concepciones de lo físico basadas en la teoría,Para una defensa reciente del primer extremo, véase Melnyk, 1997. también se han propuesto concepciones alternativas de lo físico «no basadas en la teoría». Frank Jackson, por ejemplo, ha argumentado a favor de la concepción de lo físico «basada en los objetos» antes mencionada.Véase Jackson, 1998, p.7; Lycan, 2003. Una objeción a esta propuesta, que Jackson señaló, es que si resulta que el panpsiquismo o el panprotopsiquismo es verdadero, entonces tal comprensión no materialista de lo físico da el resultado contraintuitivo de que el fisicalismo también es verdadero, ya que tales propiedades figurarán en un relato completo de ejemplos paradigmáticos de lo físico.
David PapineauVéase Papineau, 2002 y Bárbara MonteroVéase Montero, 1999 han avanzado y posteriormente defendidoVéase Montero and Papineau, 2005 una caracterización de lo físico «vía negativa». La esencia de la estrategia de la vía negativa es entender lo físico en términos de lo que no es: lo mental. En otras palabras, la estrategia vía negativa entiende lo físico como «lo no mental». Una objeción a la concepción vía negativa de lo físico es que (al igual que la concepción basada en los objetos) carece de recursos para distinguir el monismo neutral (o panprotopsiquismo) del fisicalismo.Véase p. ej., Judisch, 2008 Además, Restrepo sostiene que esta concepción de lo físico hace que las entidades no físicas centrales de la metafísica no fisicalista, como Dios, las almas cartesianas y los números abstractos, sean físicas y, por lo tanto, falsas o trivialmente verdaderas: «Dios es no-mental-y-no-biológicamente identificable como la cosa que creó el universo. Suponiendo que el emergentismo sea verdadero, las propiedades emergentes no físicas son no-mentales-y-no-biológicamente identificables como efectos no lineales de ciertos arreglos de la materia. El alma cartesiana inmaterial es no-mental-y-no-biológicamente identificable como una de las cosas que interactúan causalmente con ciertas partículas (coincidente con la glándula pineal). El número ocho platónico es no-mental-y-no-biológicamente identificable como el número de planetas que orbitan alrededor del Sol».
Definiciones basadas en la superveniencia del fisicalismo Adoptando una explicación de lo físico basada en la superveniencia, la definición de fisicalismo como «todas las propiedades son físicas» puede reducirse a:
(1) El fisicalismo es verdadero en un mundo posible w si y sólo si cualquier mundo que sea un duplicado físico de w también sea un duplicado simpliciter de w.Véase Jackson, 1998
Aplicado al mundo actual (nuestro mundo), (1) sostiene que el fisicalismo es verdadero en el mundo real si y sólo si en cada mundo posible en el que se ejemplifican las propiedades y leyes físicas del mundo real, también se instancian las propiedades no físicas (en el sentido ordinario de la palabra) del mundo actual. Por usar una metáfora de Saul Kripke, la verdad del fisicalismo en el mundo actual implica que una vez que Dios ha instanciado o «fijado» las propiedades y leyes físicas de nuestro mundo, entonces la obra de Dios está hecha; el resto viene «automáticamente».
Sin embargo, (1) no logra capturar ni siquiera una condición necesaria para que el fisicalismo sea verdadero en un mundo w. Para ver esto, imaginemos un mundo en el que sólo existen propiedades físicas; si el fisicalismo es cierto en cualquier mundo, también lo es en éste. Pero se pueden concebir duplicados físicos de tal mundo que no sean también duplicados simpliciter del mismo: mundos que tengan las mismas propiedades físicas que el imaginado, pero con alguna propiedad o propiedades adicionales. Un mundo podría contener un «ectoplasma epifenoménico», alguna experiencia pura adicional que no interactúa con los componentes físicos del mundo y que no es necesaria para ellos (no sobreviene sobre ellos). Para manejar el problema epifenoménico del ectoplasma, (1) puede modificarse para incluir una cláusula de «es todo» o de «totalidad»Jackson, 1998 o restringirse a propiedades «positivas».Chalmers, 1996 Adoptando la primera sugerencia, podemos reformular (1) de la siguiente manera:
(2) El fisicalismo es verdadero en un mundo posible w si y sólo si cualquier mundo que sea un duplicado físico mínimo de w es un duplicado simpliciter de w.