Jean William Fritz Piaget (Neuchâtel, 9 de agosto de 1896-Ginebra, 16 de septiembre de 1980), conocido como Jean Piaget, fue un biólogo suizo, pionero de la psicología evolutiva y padre de la epistemología genética, reconocido por sus aportes al estudio de la infancia y por su teoría cognitiva constructivista del desarrollo de la inteligencia.
Biografía thumb|250px|Junto a Pierre Bovet (primer plano a la izquierda), en la entrada del Instituto Jean-Jacques Rousseau de la Universidad de Ginebra, 1925. thumb|250px|Jean Piaget y su esposa, Valentina, en una conferencia de la Oficina Internacional de Educación, en 1932.
Hijo mayor del suizo Arthur Piaget y de la francesa Rebecca Jackson, Jean Piaget nació en Neuchâtel, ciudad de la Suiza francófona. Su padre fue un destacado profesor de literatura medieval en la Universidad de Neuchâtel. Su abuelo materno, James Jackson, fue el creador de la primera fábrica de acero de crisol en Francia.
Jean Piaget fue un niño precoz que desarrolló un interés temprano por la biología y el mundo natural, especialmente por los moluscos. A los 11 años, mientras cursaba sus estudios en el Instituto Latino de su ciudad natal, redactó un estudio referido a cierta especie de gorrión albino y luego escribió un tratado de malacología durante sus estudios medios.
Se licenció y doctoró en ciencias naturales en la Universidad de Neuchâtel en 1918, con una tesis sobre los moluscos del cantón de Valais. Hasta su traslado a París en 1919, se desempeñó por un período breve en la Universidad de Zúrich donde publicó dos trabajos sobre Psicología. En esa época comenzó su interés en el Psicoanálisis, contexto en el que profundizó, además, en la obra de Sigmund Freud y Carl Gustav Jung. Fue analizado por Sabina Spielrein (años después asistiría al Congreso de Psicoanálisis en Berlín en 1922, donde también conoció personalmente a Freud).
Después de mudarse a París, desarrolló una vida académica intensa marcada por los contactos con connotados del área. Trabajó con Hans Lipps y Eugen Bleuler. Enseñó en una escuela para niños en la calle Grange-aux-Belles dirigida por Alfred Binet, quien había creado junto a Théodore Simon la escala y el Test de inteligencia de Binet-Simon. A Binet lo había conocido previamente mientras estudiaba en la Universidad de París. Al calificar algunas de las tareas del test de inteligencia, Piaget notó que los niños y jóvenes daban respuestas equivocadas a ciertas preguntas, pero que estos errores eran consistentes y obedecían a una cierta regularidad que merecía atención.
Así, Piaget no se fijó en el hecho de que las respuestas fuesen equivocadas, sino en el patrón de errores que algunos niños mayores y los adultos ya no mostraban. Esto lo llevó a aventurar primeramente la hipótesis explicativa de que el proceso cognitivo o pensamiento de los niños jóvenes es inherentemente diferente del de los adultos (finalmente llegaría a proponer una teoría global de las etapas del desarrollo, afirmando que los individuos exhiben ciertos patrones de cognición comunes y diferenciables en cada período). En 1920 participó también en el perfeccionamiento de la Prueba de inteligencia de C.I. (Cociente Intelectual) desarrollado por Stern.
Retornó a Suiza en 1921 y se incorporó al Instituto Rousseau de Ginebra, institución en la que fue director de investigaciones.
En 1923, contrajo matrimonio con Valentine Châtenay, con quien tuvo tres hijos: Lucienne, Laurent y Jacqueline, a quienes Piaget estudió desde su infancia.
A partir de 1936, mientras ejercía la docencia en la Universidad de Lausana y era editor de publicaciones científicas de renombre en este ámbito (como los Archives de Psychologie y la Revue Suisse de Psychologie), fue nombrado director de la Oficina Internacional de Educación, un organismo internacional que en 1969 pasaría a formar parte de la UNESCO.
Durante los años 1951 a 1954 fue secretario general de la Unión Internacional de Ciencia Psicológica (IUPsyS).
En 1955, Piaget creó el Centro Internacional para la Epistemología Genética de Ginebra, el cual dirigió hasta su muerte en 1980.
Teoría
Sus principales influencias, además de las de Alfred Binet, fueron las de James Mark Baldwin, de quien toma las nociones de adaptación por asimilación y acomodación en circularidad (circularidad puede entenderse como realimentación). A través de Baldwin le llega el influjo de la filosofía evolutiva de Spencer, filosofía directamente imbuida de la teoría de Darwin. Piaget emprendió así su teorización y logra sus descubrimientos teniendo una perspectiva que es al mismo tiempo biológica, lógica y psicológica, reuniéndose en una nueva epistemología. Por eso nos habla de una epistemología genética, entendiendo aquí la epistemología, no como la rama de la filosofía que estudia a la ciencia, sino como la investigación de las capacidades cognitivas (de un modo absolutamente empírico, lo que le diferencia también de la Gnoseología). En cuanto al uso del concepto genética, este no se refiere tanto al campo de la biología que estudia los genes, sino a la investigación de la génesis del pensar en el humano, aunque ciertamente Piaget reconoce que tal génesis del pensar tiene en gran proporción (aunque de ningún modo totalmente) patrones que derivan de los genes. Sin embargo, y es uno de los grandes descubrimientos de Piaget, el pensar se despliega desde una base genética solo mediante estímulos socioculturales, así como el pensar se configura por la información que el sujeto va recibiendo, información que el sujeto aprende siempre de un modo activo por más inconsciente y pasivo que parezca el procesamiento de la información.
Publicó varios estudios sobre psicología infantil e inicialmente partió en la detallada observación del crecimiento de sus hijos, elaboró hipótesis de la inteligencia sensoriomotriz que describe el desarrollo casi espontáneo de una inteligencia práctica que se sustenta en la acción (praxis —en plural, praxia—). Posteriormente realizó múltiples investigaciones para seguir construyendo y ampliando su teoría
Piaget sostiene en su teoría sobre el desarrollo cognitivo infantil que los principios de la lógica comienzan a instalarse antes de la adquisición del lenguaje, generándose a través de la actividad sensorial y motriz del bebé en interacción e interrelación con el medio, especialmente con el medio sociocultural.
En La psicología de la inteligencia (1947) Piaget recopila las clases impartidas en el Collège de France durante el año 1942, resumiendo allí sus investigaciones psicogenéticas de la inteligencia; en tal obra Piaget postula que la lógica es la base del pensamiento; y que en consecuencia la inteligencia es un término genérico para designar al conjunto de operaciones lógicas para las que está capacitado el ser humano, yendo desde la percepción, las operaciones de clasificación, substitución, abstracción, etc., hasta —por lo menos— el cálculo proporcional.
Jean Piaget trabajó con el matemático sudafricano Seymour Papert en la Universidad de Ginebra desde 1959 hasta 1963.
Piaget demuestra que existen diferencias cualitativas entre el pensar infantil y el pensar adulto, más aún: existen diferencias cualitativas en diferentes momentos o etapas de la infancia (lo cual no implica que no haya en la sociedad humana actual una multitud de adultos cronológicos que mantienen una edad mental pueril, explicable por el efecto del medio social).
Entonces surgió la teoría Constructivista del aprendizaje, de su autoría.
Por tal demostración, Piaget hace notar que la capacidad cognitiva y la inteligencia se encuentran estrechamente ligadas al medio social y físico. Así considera Piaget que los dos procesos que caracterizan a la evolución y adaptación del psiquismo humano son los de la asimilación y acomodación. Ambas son capacidades innatas que por factores genéticos (quizás del tipo homeóstasis) se van desplegando ante determinados estímulos en muy determinadas etapas o estados del desarrollo, en muy precisos periodos etarios (o para decirlo más simplemente: en determinadas edades sucesivas).
Asimilación
El proceso de asimilación consiste en la interiorización o internalización de un objeto o un evento a una estructura comportamental y cognitiva preestablecida. Por ejemplo, el niño utiliza un objeto para efectuar una actividad que preexiste en su repertorio motor o para decodificar un nuevo evento basándose en experiencias y elementos que ya le eran conocidos (por ejemplo: un bebé que aferra un objeto nuevo y lo lleva a su boca, —el aferrar y llevar a la boca son actividades prácticamente innatas que ahora son utilizadas para un nuevo objetivo—). Así pues, el niño lleva a cabo procesos de asimilación cuando aprende a aplicar esquemas preexistentes a nuevos objetos o situaciones.
La asimilación es el proceso a través del cual las personas tienen un inicio de comprensión o experimentación en términos de su estadio del desarrollo cognoscitivo y forma de pensamiento. La asimilación se da, entonces, cuando se actúa sobre un estímulo o evento, que se percibe y se comprende de acuerdo con los patrones existentes de pensamiento. Por ejemplo, un infante que trata de succionar cualquier juguete en la misma forma está asimilando los objetos a su esquema existente de succión. De forma similar, un niño que ve por primera vez una ardilla voladora en el zoológico y la llama "pájaro", está asimilando la ardilla a su esquema existente de pájaro. También al intercambiar experiencias con los otros seres que estén en su entorno.
Acomodación
La acomodación o ajuste es un concepto psicológico introducido por Jean Piaget. Es, junto con la asimilación, uno de los dos procesos básicos para este autor en el proceso de desarrollo cognitivo del niño, que perdurará aproximadamente los primeros 11 años. Las equilibraciones comenzarán después de esta edad y se consolidarán dichos procesos hasta la etapa adulta.
Por acomodación se entiende el proceso mediante el cual el sujeto modifica sus esquemas (estructuras cognitivas) para poder incorporar a esa estructura cognoscitiva nuevos objetos. Esto puede lograrse a partir de la creación de un nuevo esquema, o la modificación de un esquema ya existente para que el nuevo estímulo pueda ingresar en él. Por esta razón, suele considerarse este mecanismo como un cambio cualitativo en el esquema. A partir de estos procedimientos, que Piaget denomina funciones cognitivas, se establece el proceso de adaptación y equilibrio cognitivo entre esquema y medio del organismo.
La acomodación consiste en la modificación de la estructura cognitiva o del esquema comportamental para acoger nuevos objetos y eventos que hasta el momento eran desconocidos para el niño (en el caso ya dado como ejemplo, si el objeto es difícil de aferrar, el bebé deberá, por ejemplo, modificar los modos de aprehensión).
Durante estos dos procesos el infante construirá la seriación, la conservación y la clasificación, para ir constituyendo las bases de un nuevo proceso denominado equilibraciones. Con al menos tres tipos diferentes. Siendo solo la desequilibración cognitiva la causante de la formación del conocimiento humano.
Equilibración Cuando una nueva información no resulta inmediatamente interpretable basándose en los esquemas preexistentes, el sujeto podría entrar en un momento de crisis, haciendo que busque encontrar nuevamente alguna de las tres equilibraciones (por esto en la epistemología genética de Piaget se habla de una equilibración fluctuante), para esto se producen modificaciones en los esquemas cognitivos del niño, donde se pueden incorporár las nuevas experiencias, pero con una finalidad, la interpretación, la inferencia o la conclusión a su nivel, los cuales tendrán mayor coherencia para formar sus propias operaciones lógicas.