La Regla de la cabina estéril (en inglés: Sterile flight deck rule) es una regla de procedimiento en la cual los pilotos solo pueden realizar las actividades necesarias de los procedimientos de vuelos, como listas de verificación de despegue o aterrizaje, durante una emergencia en el aire o en las fases críticas de vuelo (normalmente por debajo de los 3000 m o 10 000 pies) y prohibiendo todas las actividades no esenciales en la cabina del piloto, como conversaciones privadas, personales o temas irrelevantes con los auxiliares de vuelo dentro de la cabina del piloto. En los Estados Unidos, la Administración Federal de Aviación (FAA) impuso esta regla en 1981, tras analizar una serie de accidentes causados por errores del piloto que se distrajeron de sus tareas de vuelo al participar en conversaciones y actividades no esenciales durante las aproximaciones finales o en el despegue.
Unos de estos accidentes causados por la violación a la cabina estéril fue el vuelo 212 de Eastern Air Lines, que se estrelló justo antes de la pista del Aeropuerto Internacional de Charlotte/Douglas en 1974 mientras realizaba una aproximación instrumental en medio de una densa niebla. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) concluyó que la causa probable del accidente fue la falta de conocimiento de la altitud debido a la distracción de los pilotos durante la aproximación final. Otro accidente que violó la cabina estéril fue el vuelo 90 de Air Florida el 13 de enero de 1982. La NTSB determinó que la causa probable del accidente fue que los pilotos conversaron de temas irrelevantes durante el procedimiento final de la lista de verificación previa al despegue, ignorando procedimientos claves provocando el accidente. - Copy at Embry–Riddle Aeronautical University.
Antecedentes A inicios de la aviación, los pilotos tenían escasas oportunidades para conversar con familiares, amigos o colegas durante un vuelo. Volar exigía toda la atención constantemente del piloto, el ruido del viento y los motores en una cabina abierta, extensas por la corriente de aire, prácticamente ahogaba las conversaciones normales. En los primeros años del vuelo instrumental, el esfuerzo que suponía «volar con el alcance de radio de baja frecuencia" (que es navegar por un rumbo determinado mediante la intersección de señales de radio terrestres, forzándo al piloto a escuchar a través de auriculares un flujo de audio entrecortado de "puntos y rayas"), también obligaba a los pilotos a concentrarse en las procedimientos de vuelo durante las condiciones meteorológicas instrumentales.
A medida que la tecnología aeronáutica se desarrolló durante la posguerra, la mayor comodidad y la reducción del ruido crearon gradualmente un entorno más parecido a una oficina dentro de la cabina del piloto, lo que propiciaba más a cometer errores o a distracciones. Los auxiliares de vuelo y los pilotos de cabina, los pilotos automáticos, las comidas a bordo, el servicio de periódicos y otras comodidades aumentaron aún más la disponibilidad y la comodidad de las actividades no relacionadas con los procedimientos para los pilotos durante el vuelo. La introducción de la grabadora de voz de cabina como un respaldo y vigilante a bordo jugó un papel importante en la evaluación del problema durante la investigación de accidentes por parte de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la posterior implementación de las normas por parte de la FAA.
Requisitos de funcionamiento Según el Reglamento Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAR) , la regla solo se aplica legalmente a la Parte 121 (Transportistas Aéreos Regulares) y la Parte 135 (Operadores Comerciales), y no a la Parte 91 (aviación general no comercial). Se especifica en el Reglamento Federal de Aviación de los Estados Unidos 121.542/135.100, Deberes de los pilotos:
Auxiliares de vuelo y los pilotos Las investigaciones de varios accidentes aéreos han demostrado que los auxiliares de vuelo deben cumplir con la regla de cabina estéril, pueden ser reacios a llamar a la cabina del piloto mientras la regla esté vigente, incluso en situaciones de emergencia. Por ejemplo:
La Administración Federal de Aviación (FAA) también señaló que:
Japan Airlines fue un paso más allá al describir en un manual de capacitación para auxiliares de vuelo varias situaciones que justificaban la comunicación entre auxiliares de vuelo y los pilotos durante el despegue y el aterrizaje. Entre estas situaciones se incluían:
Cualquier conato de incendio La presencia de humo en la cabina. Cualquier anomalía en la actitud de la aeronave durante el despegue y el aterrizaje. La existencia de cualquier ruido o vibración anormal. La observación de cualquier fuga de combustible u otros.
Japan Airlines también incluyó orientación sobre cuándo realizar las llamadas a los pilotos («al descubrir cualquier anormalidad»), a qué llamar («incluso [cuando] no esté absolutamente seguro, haga la llamada») y cómo llamar («use la llamada del piloto para comunicación de emergencia»).
Referencias
Categoría:Aviación