Bartolomé Mitre (Buenos Aires, 26 de junio de 1821-Buenos Aires, 19 de enero de 1906) fue un político, militar, historiador, escritor, periodista y estadista argentino. Fue presidente de la Nación Argentina entre 1862 y 1868, y gobernador de la Provincia de Buenos Aires entre 1860 y 1862. Fue uno de los líderes del Partido Unitario, el cual proponía la hegemonía de la ciudad de Buenos Aires sobre el resto de las provincias. Fue vencedor en la decisiva batalla de Pavón en 1861 durante las guerras civiles argentinas, la cual puso fin a la Confederación Argentina y consolidó la unificación del país. Al asumir la presidencia al año siguiente, se convirtió así en el primer presidente constitucional en gobernar una Argentina unificada.
Fue fundador y líder del Partido Nacionalista, del Partido Liberal, de la Unión Cívica –con la que organizó la Revolución del Parque– y de la Unión Cívica Nacional. En 1870 fundó el diario La Nación, uno de los más antiguos del país, el cual continúa activo. Sus libros de historia conformaron la llamada «historia mitrista», considerada como la «historia oficial» de la visión liberal-conservadora. Entre sus libros se destacan Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana e Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina, que constituyeron las primeras obras de la Guerra de la Independencia Argentina y de la historia argentina.
Biografía
Infancia Bartolomé Mitre nació en la ciudad de Buenos Aires, en la esquina de Suipacha y Lavalle, el 26 de junio de 1821 y fue bautizado en la iglesia de San Nicolás. Fue hijo de Ambrosio Estanislao de la Concepción Mitre y Josefa Martínez Whertherton; sus hermanos fueron Emilio y Federico Mitre.
Su padre descendía de Ventura Demetrio Mitropoulos, un veneciano de origen griego, que había llegado a Buenos Aires a finales del .Recuadro Bartolomé Mitre, en Crónica Histórica Argentina, Tomo IV, pág. 126, (1968) Ed. CODEX. Con su familia se trasladaron cuando aún era niño a Carmen de Patagones. Su padre se desempeñó como tesorero del fuerte hasta mediados de 1827 cuando, tras finalizar la guerra del Brasil en esa zona, decidieron volver a Buenos Aires.
En 1829 se alojó en la estancia de Gervasio Rosas, hermano de Juan Manuel de Rosas y amigo de su padre. Aunque el objetivo de la familia era que se formara como hombre de campo, Mitre se interesó más por los libros y la literatura. Al poco tiempo Gervasio Rosas lo devolvió a su hogar con las siguientes palabras:
Juventud
En 1831, se trasladó con su familia a Montevideo, Uruguay, donde cinco años después se inscribió en la Escuela Militar de Montevideo. Allí estudió artillería, alcanzando el grado de alférez en 1839 y publicó sus primeros poemas y escritos periodísticos en varios diarios, entre ellos El Iniciador, de Andrés Lamas y Miguel Cané (padre), quienes se contaban entre los proscriptos por el régimen de Rosas. Perteneció al Partido Colorado y, en diciembre de dicho año, participó en la batalla de Cagancha en las filas de Fructuoso Rivera. La familia Mitre se trasladó entonces a la ciudad de Canelones, donde el padre fue nombrado tesorero general por el gobierno provisional del Uruguay.
El 6 de diciembre de 1842, ya capitán, estuvo entre los derrotados de la Revolución de Rivera en la batalla de Arroyo Grande. Participó del Sitio grande de Montevideo, oportunidad en la que conoció a Giuseppe Garibaldi, a quien admiró.
En 1846, un conflicto con Rivera lo obligó a huir de Montevideo y se dirigió a Bolivia, donde fue contratado para armar y organizar la artillería del ejército. Mitre se sumó al círculo social y político del presidente general José Ballivián como jefe de su estado mayor, y actuó en varias ocasiones contra la oposición. Su actuación fue destacada y, al respecto, el presidente dijo:
Más tarde, el gobierno de Bolivia declaró al jefe argentino «benemérito en grado heroico y eminente de la República». Pero finalmente Ballivián fue derrotado y Mitre terminó expulsado, con un plazo de dos horas para salir del país.
En la segunda mitad de 1847, se trasladó nuevamente a Bolivia, pero en 1848 fue deportado por Manuel Isidoro Belzú al Perú, donde fue nuevamente deportado, ahora a Chile. Allí fue corredactor de Juan Bautista Alberdi, director de El Comercio de Valparaíso, y publicó para Manuel Blanco Encalada y Thomas Cochrane.
A su labor en El Comercio, Mitre agregó, estando en Santiago de Chile, un nuevo trabajo como redactor del periódico de Domingo Faustino Sarmiento, El Progreso, desde donde pregonó la indivisibilidad territorial de la soberanía americana, defendió el derecho de pensamiento de los extranjeros (siempre que no atentasen contra la soberanía de los países que los acogían) y la democracia en un sentido integral, y emprendió campañas para mejorar social y económicamente al pueblo. Más tarde, se convirtió en el nuevo dueño del periódico, y desde sus páginas participó del debate político en ese país. En 1851, apoyó la Revuelta de los liberales contra el presidente chileno electo Manuel Montt, lo que le valió ser expulsado del país.
Carrera política en Buenos Aires
Acuerdo de San Nicolás, campaña contra los indígenas y oposición a Urquiza Después del derrocamiento de Juan Manuel de Rosas, fue uno de los líderes de la oposición porteña contra el Acuerdo de San Nicolás, que determinaba la forma en que se sancionaría la Constitución argentina de 1853. Fue expulsado por Justo José de Urquiza, pero regresó varias semanas más tarde y participó en la revolución del 11 de septiembre contra el sistema federal que estaba previsto que se impusiera en la Convención Constituyente, patrocinada por Urquiza.B. Mitre, Bibliografías, Bs.As., Planeta
Tuvo un lugar destacado en la defensa contra el sitio que impuso a la ciudad el ejército federal entre 1852 y 1853, ocasión en que fue herido gravemente en la frente. En un enfrentamiento, Mitre se expuso a un flanco vulnerable a la espera del sargento mayor Martín Arenas, quien se habría demorado. Entonces, un proyectil impactó en la escarapela de su quepis, que había sido cosida por su esposa Delfina, amortiguando el golpe y salvándole la vida. Sin embargo, el evento implicó un serio riesgo para la salud de Mitre. La bala atravesó la escarapela de mostacilla y el galón de su insignia de coronel, produciédole una fractura frontal de cráneo. Ireneo Pontela fue quien tomó dimensiones de la gravedad de la herida y realizó las curaciones necesarias para salvarle la vida.
Ocupó los cargos de miembro de la Legislatura provincial y ministro de Guerra, de Gobierno y de Relaciones Exteriores del Estado de Buenos Aires.
En mayo de 1855, organizó una campaña contra los indígenas, buscando las tolderías de los mismos más allá del arroyo Tapalqué, en el sur de la provincia, al frente de una división de las tres armas desde Azul. Pero el ataque nocturno que había planeado derivó en un combate a plena luz del día, en que los indígenas utilizaron la táctica de retirada fingida para obtener una victoria. El ejército de Mitre, sitiado por los indígenas, debió huir de noche y a pie, abandonando la artillería y gran parte de los caballos, y habiendo sufrido 17 muertes y 234 heridos.
En enero de 1856, Mitre y sus hombres persiguieron a partidarios de Urquiza dentro del territorio santafesino –cerca de la actual Villa Constitución– en un acto que fue considerado como una invasión, y que reactivó los conflictos del Estado de Buenos Aires con la Confederación.
Batalla de Cepeda y Pacto de San José de Flores
thumb|Bartolomé Mitre en la época del Estado de Buenos Aires. Daguerrotipo existente en el Museo Histórico Nacional. En 1859, siendo ministro de Guerra, comandó el ejército provincial; la Legislatura le ordenó invadir la provincia de Santa Fe, ocasión en que enfrentó al general Urquiza en la batalla de Cepeda.
El ejército porteño operaba desde San Nicolás de los Arroyos; contaba con 9000 hombres –de los cuales, 4700 eran infantes y 4000 jinetes– con 24 piezas de artillería,Páez de la Torre (1984): 141-142. bajo el mando directo de Mitre.En sus filas formaba Venancio Flores al frente de una división cuyos oficiales, uruguayos, se harían tristemente célebres en la siguiente década. Las fuerzas porteñas estaban muy disminuidas porque gran parte de sus tropas debían proteger la frontera de su provincia de las invasiones de los indígenas, algunos de los cuales –como Juan Calfucurá– eran aliados de Urquiza, y sus incursiones formaban parte de la estrategia de éste.Ras (2006): 318-319.
El ejército de la Confederación, dirigido por Urquiza, inició la campaña hacia Buenos Aires desde Rosario; estaba formado por 14000 hombres –de los cuales 10000 eran de caballería y 3000 de infantería– con 35 cañones y obuses;Páez de la Torre (1984): 141. varias divisiones de indígenas ranqueles figuraban como auxiliares.
El 23 de octubre se inició la Batalla de Cepeda: la ventaja inicial favoreció a la infantería porteña, pero un hábil uso de la caballería por parte de Urquiza le permitió tomar la ofensiva, e incluso tres batallones porteños fueron destruidos. Una maniobra de flanco ordenada por Mitre desorganizó toda la formación, y la noche detuvo la batalla cuando la victoria de la Confederación era ya evidente.Páez de la Torre (1984): 143-144.
Los porteños tuvieron 100 muertos, 90 heridos y 2000 prisioneros, además de perder 21 cañones. Los nacionales tuvieron 300 bajas fatales.Páez de la Torre (1984): 145. En medio de la noche, Mitre comandó una ordenada retirada hacia San Nicolás, donde llegó pasado el mediodía siguiente con sólo 2000 hombres. Carlos D'Amico relató que –si bien jamás ganó una batalla– lo cierto es que las retiradas de Mitre, como las de Cepeda, salvaron muchas vidas. A continuación embarcó todo su ejército, y –tras un breve combate–Páez de la Torre (1984): 147. logró trasladarlo a Buenos Aires. Al llegar a la ciudad, arengó al pueblo con una notoria falsedad:
Mitre se puso al frente de la defensa, pero el avance de Urquiza sobre Buenos Aires resultó imparable. Gracias a la mediación de Francisco Solano López, hijo del presidente del Paraguay, se logró la renuncia del gobernador Valentín Alsina, y la firma del Pacto de San José de Flores, por el cual Buenos Aires se reincorporaba a la Confederación, reservándose el derecho de proponer reformas a la Constitución. La reforma constitucional de 1860, sancionó la forma en que la provincia se reincorporaría a la Nación.
Gobernador de Buenos Aires
En 1860, Mitre fue elegido gobernador de la Provincia de Buenos Aires, con el encargo de terminar el proceso de incorporación de la provincia en la Nación Argentina. Presionó sobre el presidente Santiago Derqui y obtuvo una modificación de las cláusulas del Pacto de San José de Flores, en junio de 1860, por el que Buenos Aires conservaba el manejo de la aduana por un tiempo determinado, pero se comprometía a entregar 1 500 000 pesos mensuales a la Confederación. Derqui mantuvo relaciones muy cordiales con el gobernador porteño, e incluso incorporó dos de los ministros de éste –incluido el de Hacienda, clave en las circunstancias que atravesaba su gobierno– a su gabinete nacional.Páez de la Torre (1984): 194-203. También prometió a Mitre permitir a Buenos Aires la elección de sus diputados nacionales de acuerdo a la ley porteña, y no de acuerdo a la Constitución y a la ley nacional.Páez de la Torre (1984): 231-232. También otorgó a Mitre el grado de general de la Nación.