El acuerdo de alto el fuego entre Israel y Líbano fue un pacto que tuvo lugar el 27 de noviembre de 2024 entre Israel y Líbano junto con varios países que actuaron como mediadores, incluidos los Estados Unidos.Desde el 8 de octubre de 2023, un día después del inicio de la guerra de Gaza, Israel y Hezbolá habían estado enfrentándose, y el 1 de octubre de 2024, Israel inició una invasión al Líbano. El acuerdo establece una suspensión de hostilidades de 60 días, durante los cuales Israel debe retirar sus fuerzas del sur de Líbanoy Hezbolá debe replegar sus fuerzas al norte del río Litani. Un panel de monitoreo compuesto por cinco países, liderado por los Estados Unidos, supervisará la implementación del acuerdo, mientras que 5000 tropas libanesas serán desplegadas para garantizar el cumplimiento. El acuerdo permite que tanto Israel como Líbano actúen en defensa propia, aunque las autoridades israelíes y libanesas discreparon sobre lo que eso implica.
En noviembre de 2024, el enviado estadounidense Amos Hochstein se reunió con líderes libaneses e israelíes para negociar el acuerdo de alto el fuego. En el Líbano, Hochstein se reunió con el presidente del Parlamento, Nabih Berri, quien contó con el respaldo de Hezbolá para liderar las negociaciones. El 20 de noviembre, el secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, aprobó el acuerdo. Francia se sumó como mediador tras retractarse de su declaración de que arrestaría a Benjamín Netanyahu por presuntos crímenes de guerra. Después de retrasos por parte de Israel, Hochstein amenazó con retirarse de las negociaciones si Israel no avanzaba con el acuerdo. El 26 de noviembre, el Gabinete de Seguridad de Israel aprobó el acuerdo con una votación de 10 a 1. El alto el fuego fue considerado un logró significativo para la administración de Joe Biden, quien declaró que el acuerdo estaba «diseñado para ser una cesación permanente de las hostilidades».
La guerra del Líbano de 2006 terminó con la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que pedía a Israel retirarse del Líbano y a Hezbolá desarmarse. Sin embargo, ambas partes violaron la resolución, ya que Hezbolá continuó acumulando armas y el ejército israelí siguió entrando en territorio libanés incluso en ausencia de hostilidades.Actualmente, el ejército libanés se encuentra debilitado por la crisis económica y la falta de recursos, lo que genera preocupación sobre su capacidad para hacer cumplir los términos del alto el fuego.Si bien muchos libaneses desean el fin del conflicto, persisten los temores de que Hezbolá no respete el alto el fuego y se rearme en el sur del Líbano. Por su parte, en Israel, el desplazamiento prolongado de civiles cerca de la frontera y la presión sobre el ejército subrayan la necesidad de una solución duradera.
El 20 de diciembre la agencia de noticias libanesa, National News Agency (NNA) denunció que desde el 27 de noviembre Israel había violado las condiciones del alto el fuego al menos 259 veces, con treinta y una personas asesinadas y otras treinta y nueve heridas durante dichas violaciones. Hezbolá también habría violado el alto el fuego varias veces al trasladar tropas al sur del río Litani y disparar contra las Fuerzas de Defensa de Israel al menos una vez sin causar víctimas.
Antecedentes
El 8 de octubre de 2023, Hezbolá comenzó a disparar cohetes guiados y proyectiles de artillería contra posiciones israelíes en las granjas de Shebaa, afirmando que era en solidaridad con los palestinos tras el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023 y el comienzo del bombardeo israelí de la Franja de Gaza. Israel respondió lanzando ataques con aviones no tripulados y proyectiles de artillería contra posiciones de Hezbolá. También llevó a cabo ataques aéreos en todo el Líbano y en Siria. Esto rápidamente se convirtió en intercambios militares transfronterizos regulares entre Hezbolá e Israel, que afectaron al norte de Israel, el sur del Líbano y los Altos del Golán. Hezbolá dijo que su objetivo era presionar a Israel obligándolo a luchar en dos frentes. Hezbolá ofreció un alto el fuego inmediato si también se producía un alto el fuego en Gaza.
En septiembre de 2024, Israel llevó a cabo dos oleadas de ataques con dispositivos electrónicos dirigidos contra los sistemas de comunicación de Hezbolá y asesinó a las figuras principales del grupo, incluido el asesinato del secretario general Hasán Nasralá durante un atentado el 27 de septiembre que destruyó la sede principal de Hezbolá en Beirut. El 1 de octubre, el ejército israelí inició una invasión a gran escala del sur del Líbano.
En el norte de Israel, el conflicto obligó a aproximadamente 96.000 personas a abandonar sus hogares, mientras que en el sur del Líbano, la invasión israelí y los bombardeos han obligado a más de 1,4 millones a huir a otras zonas del norte del Líbano. Hezbolá declaró que no detendría los ataques contra Israel hasta que este detuviera sus operaciones militares en Gaza; mientras que Israel dijo que sus ataques continuarían hasta que sus ciudadanos pudieran regresar sanos y salvos al norte.
Proceso de negociación
El 5 de enero de 2024, el entonces secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, pidió negociaciones sobre la demarcación de la frontera entre Líbano e Israel (también en relación con el territorio en disputa de las Granjas de Shebaa). Pero basó estas negociaciones en un acuerdo que también implicara un alto el fuego en Gaza. En julio de 2024, Nasralá volvió a prometer un alto el fuego en la frontera libanesa si también se producía un alto el fuego en Gaza. En junio de 2024, el enviado estadounidense Amos Hochstein viajó al Líbano para reunirse con el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri. También se reunió con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Israel. Hochstein también hizo una visita similar en agosto. Un analista libanés declaró en ese momento que Hezbolá no esperaba que la guerra en Gaza «continuara durante tanto tiempo».
El 25 de septiembre, Estados Unidos, la Unión Europea, Catar y varios otros países pidieron un alto el fuego de 21 días entre Israel y el Líbano. El líder de Hezbolá, Nasralá, expresó su acuerdo con esta propuesta de alto el fuego al ministro de Asuntos Exteriores libanés, pero esto no fue comunicado al Departamento de Estado de los Estados Unidos. El 27 de septiembre, Israel asesinó a Nasralá. A finales de octubre se propuso un alto el fuego de 60 días.
En noviembre de 2024, el enviado estadounidense Amos Hochstein se reunió con los líderes libaneses e israelíes para negociar un acuerdo de alto el fuego. En el Líbano, se reunió con el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, que contaba con el apoyo de Hezbolá para negociar. El 20 de noviembre, el secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, aprobó el acuerdo. Francia se sumó como mediadora del acuerdo después de que se retractara de su declaración de que arrestaría a Benjamin Netanyahu por presuntos crímenes de guerra. Después de algunas demoras por parte israelí, Hochstein amenazó con retirarse de las negociaciones a menos que Israel avanzara con el acuerdo. El 27 de noviembre, el gabinete de seguridad de Israel aprobó el acuerdo en una votación de 10 a 1. El presidente estadounidense Joe Biden declaró que el acuerdo estaba «diseñado para ser un cese permanente de las hostilidades».
Acuerdo del alto el fuego El 26 de noviembre de 2024, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, anunció la transferencia de un acuerdo de alto el fuego al Gabinete de Seguridad de Israel para su aprobación. El gabinete votó 10 a 1 a favor de aprobar el acuerdo, siendo el único voto en contra el del ministro de Seguridad Nacional, el utraderechista Itamar Ben-Gvir.
Según informes israelíes, el acuerdo de alto el fuego incluye las siguientes cláusulas:
Hezbolá, o cualquier otro movimiento armado en el Líbano, no llevará a cabo ninguna acción ofensiva contra Israel. Israel no llevará a cabo ninguna acción ofensiva contra objetivos en el Líbano, ni siquiera en tierra, ni en el aire ni en el mar. Israel y el Líbano reconocen la importancia de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El ejército libanés y las fuerzas de seguridad libanesas serán los únicos grupos armados autorizados a operar en el sur del Líbano. La venta, el suministro y la producción de armas en el Líbano estarán bajo la supervisión y control del gobierno libanés. Se desmantelarán todas las instalaciones no autorizadas que se dediquen a la producción de armas y sus accesorios, así como la infraestructura y las posiciones militares. Las armas no autorizadas que no cumplan con estas obligaciones serán confiscadas. Se creará un comité que sea aceptable para Israel y el Líbano, que supervisará y ayudará a garantizar la aplicación del acuerdo. En la aplicación participarán, entre otros, Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania. Israel y el Líbano informarán de cualquier posible violación de los compromisos al citado comité y a la FINUL. Se desplegarán fuerzas militares libanesas a lo largo de todas las fronteras y puntos de cruce del país. Israel retirará gradualmente sus fuerzas hacia territorio israelí en un período de hasta 60 días. Durante este período, los operativos de Hezbolá se retirarán al norte del río Litani, mientras que las únicas fuerzas armadas a las que se les permitirá permanecer en esa zona serán las Fuerzas Armadas Libanesas y la fuerza de la FINUL. Israel conservará «completa libertad de acción militar» para atacar al Líbano en caso de violación del acuerdo por parte de Hezbolá u otra entidad en el Líbano. No se establecerá una zona de amortiguación entre las aldeas del sur del Líbano y los asentamientos israelíes en la línea de conflicto. Estados Unidos promoverá negociaciones indirectas entre Israel y Líbano para alcanzar una frontera terrestre reconocida. Según informes libaneses, una fuente del gobierno libanés informó que si no se producen escaladas ni violaciones del acuerdo antes de las 10 a. m. hora local del 27 de noviembre de 2024, el acuerdo de alto el fuego entrará en vigor. El primer ministro del Líbano, Najib Mikati, expresó su firme apoyo al acuerdo e instó a la comunidad internacional a ayudar a implementarlo de inmediato para «detener la agresión israelí».
Violaciones del alto el fuego El Gobierno libanés, Hezbolá y Francia han acusado a Israel de violar el alto el fuego. El 2 de diciembre, Francia informó que Israel había violado el alto el fuego 52 veces. El 20 de diciembre la agencia de noticias libanesa, National News Agency (NNA) denunció que desde el 27 de noviembre Israel había violado las condiciones del alto el fuego al menos 259 veces, con treinta y una personas asesinadas y otras treinta y nueve heridas durante dichas violaciones. Por su parte Israel acusó a Hezbolá de violar el alto el fuego y anunció que sus fuerzas permanecerán en el sur del Líbano más allá del plazo de 60 días debido a que el ejército libanés no se ha desplegado completamente y en algunos lugares está ayudando a Hezbolá. Para el 28 de noviembre, no se había informado de ningún caso en el que Hezbolá disparara contra Israel desde que entró en vigor el alto el fuego.
El 20 de noviembre de 2025, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) anunció que habían documentado más de 10 000 violaciones israelíes (7500 violaciones aéreas y casi 2500 violaciones terrestres) del alto el fuego alcanzado a finales de noviembre de 2024 en el Líbano. Además detalló que habían encontrados más de 360 depósitos de armas abandonados que posteriormente fueron remitidos a las Fuerzas Armadas de Líbano.
Primera violación