miniaturadeimagen|300px|Territorios en posesión de los normandos en el . Los normandos (literalmente "hombres del norte") fueron conquistadores vikingos originarios de Escandinavia, principalmente daneses, que ocuparon el noroeste de Francia en la segunda mitad del . Bajo el liderazgo de Hrolf Ganger, que adoptó el nombre francés Rollo o Rollón, juraron lealtad al rey Carlos III de Francia y recibieron de él lo que posteriormente fue el Ducado de Normandía, en la actual región de Normandía.
De su cultura originaria, las sagas nórdicas ofrecen amplia información: profesaban una religión pagana con numerosos seres sobrenaturales (de esto hay noticias en las Eddas), conocían la escritura rúnica, estaban organizados en clanes familiares y tenían una agricultura y ganadería básica basada en la autarquía; sin embargo, eran expertos navegantes y construyeron barcos ligeros y resistentes. No obstante, las crónicas contemporáneas no mencionan estructuras sociales escandinavas como el thing (asambleas de hombres libres) o hundreds en suelo normando, sino una estructura típicamente feudal, inexistente en Dinamarca y el Danelaw de Inglaterra.Gwyn Jones, A History of the Vikings, Oxford University Press, 1973, p. 231.
En parte de la antigua Neustria, los normandos fueron gradualmente adoptando el cristianismo, la cultura y el idioma francés y crearon una identidad cultural que juntaba a las culturas de sus antepasados escandinavos y de los nativos locales, todo bajo la soberanía del reino de Francia. Así, conformaron un ducado muy poderoso con características propias, como por ejemplo la gran habilidad marítima.
Al expandirse más allá de Normandía tuvieron un papel importante en la Europa medieval: un grupo de aventureros normandos se estableció por conquista en el reino de Sicilia, en el sur de Italia, y una expedición orquestada por el duque Guillermo llevó a la conquista normanda de Inglaterra. A partir de estos dos nuevos centros de poder, la influencia normanda se extendió a la totalidad de las islas británicas y a los estados cruzados de Oriente Medio.
Las causas de sus migraciones fueron múltiples: búsqueda de sitios mejores, fuga o expulsión de tribus vencidas en luchas internas, afanes comerciales, espíritu de aventura y afán de conquista, entre otras.
Los estados normandos Los normandos conquistaron gran parte de Inglaterra, el noroeste de Francia conocido como Normandía y ciertas regiones del sur de Italia. Sin embargo, su cultura se fue perdiendo fruto del sincretismo y el mestizaje con la población local francesa e inglesa y por la efímera influencia en el caso de Sicilia y el sur de Italia.
Sin embargo, aún nos queda su arte y sus monumentos, y en Normandía aún sobrevive parte de su identidad cultural. En las islas del canal de La Mancha muchos de sus habitantes se consideran normandos pese a que muchas de ellas pertenecen al Reino Unido, conservan su lengua normanda francesa y reclaman cierta autonomía debido a su cultura similar en importancia a la galesa, la inglesa, la escocesa y la irlandesa. Popularmente, la reina del Reino Unido aún se conoce como la duquesa, en virtud del título que los soberanos ingleses tuvieron antaño sobre Normandía.
Los normandos en Inglaterra
Los normandos en Irlanda
El período medieval tardío en Irlanda estuvo marcado por la Invasión normanda de la isla en 1171. El país había vívido previamente en un estado de guerra intermitente entre reinos provinciales que se disputaban el título de Rey Supremo, por aquel entonces en poder de Rory O'Connor, rey de Connacht. Esta situación fue transformada por la intervención de los mercenarios normandos y después por Enrique II de Inglaterra. Tras conquistar Inglaterra, los normandos dirigieron su atención hacia la isla de Irlanda, la cual convirtieron en señorío propiedad del rey de Inglaterra y conquistaron gran parte de sus tierras. De cualquier modo, con el tiempo, el control inglés se redujo a una pequeña zona de los alrededores de Dublín llamada La Empalizada. Los señores hiberno-normandos se habían integrado completamente en la sociedad gaélica irlandesa.
Los normandos en Italia
Llegados desde Normandía como mercenarios, los normandos combatieron durante las guerras entre los príncipes locales y los bizantinos. Con el tiempo, los feudos que recibieron en pago se volvieron más poderosos que la nobleza local, a la que terminaron conquistando, previa expulsión de los bizantinos. En Sicilia combatieron en nombre del catolicismo y conquistaron el Emirato aglabí establecido por los musulmanes. Finalmente, bajo Rogelio II de Sicilia, los diversos estados normandos en el sur de la península itálica quedaron unidos en el Reino de Sicilia. El Reino de Sicilia se caracterizó así por poblaciones normandas, bizantinas, griegas, árabes, lombardas y sicilianas "nativas" que vivían en armonía, y sus gobernantes normandos fomentaron planes para establecer un imperio que habría abarcado el Egipto fatimí así como los estados cruzados en el Levante.Les Normands en Sicile, p. 17. Uno de los grandes tratados geográficos de la Edad Media, la "Tabula Rogeriana", fue escrito por Al-Idrisi para el rey Roger II de Sicilia y se tituló "Kitab Ruyar" ("El libro de Roger").Lewis, p. 148
Los normandos en la península ibérica La incursión de los normandos paganos o vikingos en la península ibérica comenzó a mediados del con unos primeros tanteos de correrías y saqueos a lo largo de la costa cantábrica. Su intención era apoderarse de algunos puertos que serían el punto de partida fácil para la conquista de Galicia que a su vez suponía para ellos una base avanzada e imprescindible para sus futuras operaciones. A continuación avanzaron hacia Lisboa donde los comandantes de Abderramán II no pudieron impedir la incursión. Los musulmanes no estaban preparados para este tipo de ataques marítimos porque hasta esa fecha habían luchado tan solo por el Mediterráneo. Sin embargo, los normandos no eran buenos combatientes por tierra pues carecían de caballerías y confiscaban pocas para ser suficiente apoyo de choque o alas, y fueron derrotados por Abderramán II en la batalla de Tablada al sur de Sevilla. Los supervivientes que escaparon bajaron con sus barcos por el río Guadalquivir, huyeron otra vez hacia Lisboa e hicieron incursiones y pillajes a lo largo de la costa atlántica. Algunos normandos que no consiguieron escapar fueron hechos prisioneros y forzados a servir en las tropas del emir, y se establecieron según las fuentes andalusíes sobre la sierra no muy lejos de Sevilla, de donde uno de los productos queseros que hacían al estilo escandinavo de ellos, se hizo muy popular en los mercados del Emirato.Sobre las incursiones normandas en España ver la Primera crónica general, capítulo 14 de Alfonso X el Sabio. Después de su asentamiento en Normandía en el 911, allí adoptaron el cristianismo, se mezclaron con la clase dirigente franca allí existente y se convirtieron en un grupo algo distinto de sus antepasados escandinavos.
Desde las hazañas de Rogelio de Tosny y Roberto Crispín los normandos cristianos del norte de Francia empiezan también a aparecer en las guerras peninsulares atraídos por la riqueza de los reinos musulmanes. Con la equiparación de las guerras peninsulares con las cruzadas orientales comenzada desde el pontificado de Calisto II, caballeros normandos dirigido por Rotrón de Perche y Roberto Burdet, empiezan a aparecer de nuevo en las guerras de reconquista ahora como cruzados invitados por Alfonso I (el batallador) de Aragón.Lucas Villegas Aristizábal, ‘Algunas notas sobre la participación de Rogelio de Tosny en la reconquista ibérica’, Estudios Humanísticos 3 (2004): 263-74. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1078914 ; Lucas Villegas Aristizabal ‘Spiritual and Material Rewards on the Christian-Muslim Frontier: Norman Crusaders in the Valley of the Ebro’, Medievalismo 27 (2017): 353-376. https://doi.org/10.6018/medievalismo.27.310701 En el caso de Roberto Burdet, este es invitado por el arzobispo Olegario de Tarragona en 1129, para que se convierta en príncipe soberano de la ciudad arzobispal y su territorio. Este normando logra por un periodo de veinte años gobernar esta ciudad, hasta que comienza a ser un obstáculo para el conde de Barcelona y sus descendientes son expulsados del territorio.Lucas Villegas Aristizábal, ‘Cruzados normandos en la frontera del Ebro y el caso de Tarragona’, in Repoblació del camp de Tarragona: Estat de la qüestió, ed. Manuel Rivera, Tarragona: Silva Editorial, 2018, pp. 13-40. Los normando-franceses y sus descendientes anglo-normandos también participan durante la segunda cruzada en las conquistas de Lisboa y Tortosa, en donde son remunerados con tierras en estas ciudades.Lucas Villegas Aristizábal, ‘Anglo-Norman Involvement in the Conquest and Settlement of Tortosa, 1148-1180’, Crusades 8 (2009): 63-129. https://doi.org/10.4324/9781315271590-7 Luego durante la tercera cruzada, también participan en la conquista efímera de Silves y la defensa de Santarém y Torres Novas en Portugal.Villegas-Aristizábal, Lucas (2007) Norman and Anglo-Norman participation in the Iberian Reconquista c.1018 - c.1248, PhD thesis, University of Nottingham
Los majus (los normandos en relación con los musulmanes de Al-Ándalus) Majus es la palabra árabe que designa a los "nórdicos" y lo dieron principalmente a los normandos que atacaron a Al-Ándalus.
El primer ataque tuvo lugar el 20 de agosto de 844, por medio de 54 grandes barcos (drakkars noruegos de 28,8 metros de largo y 5,10 de ancho, 16 remos y 70 tripulantes) y otros 50 barcos más pequeños; entraron por el estuario del Tajo y empezaron una batalla con los defensores de la zona. Trece días después se reembarcaron hacia el sur. El gobernador de Lisboa Wahbi-Allah ibn Hazm alertó al emir omeya. Poco después desembarcaban en el distrito de Siduna (Sidonia) y ocupaban Cádiz. El grueso de la flota remontó el Guadalquivir y se detuvo en una isla a unos 20 km de Ishbiliya (Sevilla). Los normandos desembarcaron en la ciudad que no tenía defensa (y de la que los habitantes ya habían huido) y mataron a los que quedaban (las mujeres y niños fueron hechos prisioneros); durante siete días fue saqueada Sevilla. Abderramán II envió tropas contra los atacantes que les causaron severas pérdidas en la batalla decisiva el 11 de noviembre de 844, al sur de la ciudad; más de un millar de normandos murieron y 400 fueron hechos prisioneros (y luego ejecutados) y el resto reembarcaron y dejaron 30 barcos que fueron quemados. Después de probar de desembarcar en Niebla y en Algarve, hicieron rumbo al norte hacia Aquitania. Un grupo desembarcó en Arcila, a 50 km de Tánger.