Maurice Thorez (Noyelles-Godault, 28 de abril de 1900 - mar Negro, 11 de julio de 1964) fue un político francés, secretario general del Partido Comunista Francés entre 1930 y 1964, ministro de la Función Pública entre 1945 y 1947, y vicepresidente del Consejo de Estado entre 1946 y 1947.

Biografía

Infancia y juventud

Nieto de Clément Baudry —minero socialista (guesdista) de Noyelles-Godault, delegado obrero en la caja de socorros, que será hasta su muerte en abril de 1931 el animador de la sección de la CGT de los retirados de Noyelles-Godault—, Maurice no conocerá nunca a su padre biológico, el hijo de un pastelero que se suicidó en 1914. Reconocido a la edad de dos años y medio por Louis Thorez, un minero que lo educa como a su propio hijo, no conoce sino tardíamente el secreto de su nacimiento. Clémence, hija de Clément Baudry y Louis Thorez, tendrán otros cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres a los que educan en una vivienda propiedad de la Compañía Minera de Dourges. Louis Thorez sufre de una enfermedad profesional.

Aunque su familia no fuese practicante, Maurice hace la primera comunión y actúa como monaguillo. Por lo demás, es un excelente alumno en la escuela pública y obtiene su certificado de estudios en 1912. Según Robrieux, su profesor, intervino ante la empresa minera para que el joven Thorez fuese empleado como ayudante, empezando una carrera administrativa; aunque Maurice declara: «Fui empleado como escogedor de piedras en el pozo número n.º 4», afirmación que aparece en su ficha autobiográfica comunicada a la dirección de la Internacional Comunista. Según Claude Pennetier, no hay dudas respecto en que entre 1919 y 1921 trabajó durante 306 días como minero en el fondo de la fosa número 4.

El 30 de septiembre de 1914, Maurice debe huir junto a su padre del avance alemán. Tras un mes vagando, son finalmente evacuados al departamento de Creuse y enviados a Clugnat, donde son bien acogidos. Maurice puede continuar sus estudios, pero declina la propuesta de prepararse para la universidad, ya que prefiere ser empleado como ayudante en la granja de un agricultor socialista, el «padre Ménager», aunque se dedica a la lectura: Victor Hugo, Julio Verne, Eugène Le Roy, Jules Vallès y Alexandre Dumas. En marzo de 1917, Maurice y su abuelo abandonan el departamento de la Creuse para dirigirse a Amiens, donde trabajan en una serrería y se hacen bateleros en el Somme.

Tras la guerra, se reencuentra con su familia y regresa a Noyelles-Godault, donde trabaja primero en la reconstrucción del ferrocarril y, posteriormente, el 16 de abril de 1919, como minero en el fondo de la mina. El 15 de marzo de 1920 empieza su servicio militar.

Los inicios en el Partido (1920-1924)

En marzo de 1919, Maurice Thorez se había afiliado a la Confederación General del Trabajo (CGT) y al Partido Socialista (PS). Dos meses más tarde, entusiasmado por la Revolución de Octubre, se une al Comité para la Adhesión a la III Internacional, alejándose así de su abuelo, que se mantiene como seguidor de Léon Blum. Será durante su servicio militar cuando la llamada propuesta Cachin-Frossard (redactada por Fernand Loriot y Boris Souvarine) resultará triunfadora en el Congreso de Tours. La Sección Francesa de la Internacional Obrera (SFIO) sufre una escisión en la que las tres cuartas partes del partido se unen a la Internacional Comunista, pasando a fundarse la Sección Francesa de la Internacional Comunista (SFIC), que en 1921 pasaría a llamarse Partido Comunista-SFIC y, en 1943, Partido Comunista Francés (PCF).

Como los obreros revolucionarios de la época, Maurice Thorez se mantiene como simple soldado. Empieza como almacenista, más tarde secretario del jefe, lo que le permitió consagrar una parte de su tiempo a la lectura y a las discusiones políticas con sus camaradas. Durante un permiso, al discutir con el diputado socialista de su circunscripción, toma conciencia de sus dotes de orador.

A su regreso del servicio militar en la primavera de 1922, la mina rechaza su reincorporación. Ejerce entonces una serie de pequeños trabajos, manteniéndose como militante ardiente de las Juventudes Comunistas y del sindicato unitario de los mineros. Contrae matrimonio con Aurore Memboeuf, nieta del secretario de la Federación Comunista de Pas-de-Calais.

En octubre de 1922, Thorez asiste al II Congreso del PCF en París. Anteriormente se había decantado por la línea del «Frente Único», mantenida por la Internacional Comunista y apoyada por Frossard y Souvarine. Durante la preparación del Congreso, en una reunión de la tendencia, Souvarine había notado la presencia del joven militante de Pas-de-Calais, sólido, límpido, que sabía analizar con facilidad una situación concreta.

La ascensión de un joven obrero comunista (1924-1930)

Maurice Thorez inicia entonces un ascenso espectacular en el seno del nuevo Partido Comunista: secretario de propaganda en su departamento en enero de 1923, se convierte en secretario permanente esa misma primavera. Es uno de los jóvenes obreros que el Partido quiere formar y promover hacia cargos de responsabilidad. Así, el 30 de mayo de 1923, Souvarine, al escribir al Politburó soviético indicando que era necesario el envío de una veintena de alumnos a la Unión Soviética para seguir allí cursos de marxismo, le pone como ejemplo: «En mi opinión, el alumno tipo de una escuela así sería por ejemplo Thorez, de Pas-de-Calais». Thorez impresiona igualmente a los militantes de Pas-de-Calais, los cuales le envían como delegado al Congreso Nacional en Lyon, en enero de 1924, donde es elegido miembro suplente del Comité Central.

En la primavera de 1924, Souvarine estaba enfrentado con la nueva mayoría conseguida en el Comité Central por Albert Treint y fervorosamente apoyada por la Internacional Comunista, dirigida por Grigori Zinóviev. En la Conferenccia de secretarios federales, Thorez, siempre unido a Souvarine, vota contra las tesis de la mayoría, apoyando igualmente el proyecto de Souvarine de editar una traducción del panfleto de Trotski, «Nuevo Curso»; de este modo, arrastraró con él a la Comisión Ejecutiva de Pas-de-Calais. Es necesario que la Internacional envíe a August Kleine, conocido como Samuel Guralski, a Pas-de-Calais para conseguir de su Comisión Ejecutiva un voto favorable a sus tesis. Thorez, aislado, se refugia en la abstención. En los meses siguientes, Souvarine será expulsado, y Thorez decide unirse a la política de Albert Treint y Suzanne Girault. En noviembre, Thorez se convierte en secretario adjunto permanente de la región Nord-Pas de Calais. Delegado en el Congreso Nacional de Clichy, es elegido allí miembro titular del Comité Central, y el 28 de enero de 1925, entra en la Comisión de Organización.

Es así como participa en Moscú, en marzo de 1925, en la Conferencia de Organización de la Internacional Comunista, clausurada con un encuentro colectivo con Stalin. El 13 de julio, Suzanne Girault le coopta como miembro del Buró Político del PCF. Thorez es entonces encargado de la acción contra la guerra de Marruecos. En el seno del Buró Político, Thorez se opone a Treint, a quien reprocha su sectarismo. Es partidario, junto a Pierre Sémard, de una política de frente único. Mientras que la influencia de Zinóviev declina, Thorez y Sémard reciben el apoyo de Dmitri Manuilski contra Treint, Girault y Jacques Doriot.

En febrero de 1926, en el VI Pleno de la Internacional Comunista, celebrado en Moscú, Thorez se pronuncia contra el reingreso de Souvarine. En el Congreso Nacional de Lille, en junio de ese mismo año, Thorez está confirmado en el Buró Político, entre otros doce miembros, incluyendo al secretario en funciones, Pierre Sémard. Thorez, que se mantiene como secretario de Organización, es naturalmente uno de los hombres fuertes de este equipo.

El 22 de abril de 1927, Albert Sarraut, ministro del Interior, había anunciado en Argel: «El comunismo, he ahí el enemigo» (Le communisme voilà l'ennemi). Thorez había sido ya condenado a multas por sus actividades contra la guerra de Marruecos. El 30 de julio, unos inspectores de policía intentan interrogarle ante la sede del PCF, en la calle Lafayette, pero logra escapar, pasando a la clandestinidad.

Es en ese momento cuando la III Internacional reclama a los distintos partidos nacionales la necesidad de efectuar un giro político, abandonando el frente único por una nueva política de «clase contra clase». Thorez intenta resistirse hasta septiembre, pero acaba por someterse, convirtiéndose en el campeón de esta nueva línea política, en contra de la opinión de Pierre Sémard y de otros dirigentes encarcelados en la prisión de la Santé.

En 1928, Maurice Thorez es uno de los principales dirigentes del PCF, y desea anclarse en una circunscripción, eligiendo para ello Ivry-sur-Seine, una comuna de la banlieue rouge, el cinturón rojo de París, donde se presenta como candidato a diputado, aunque sin poder hacer campaña por mantenerse en la clandestinidad. Su resultado es bueno, pero es derrotado, como la mayoría de los candidatos comunistas, que pagan así el aislamiento que comporta la política de clase contra clase.

Buscado por la policía, se dirige a Bruselas, donde participa en el VI Congreso de la Internacional Comunista para defender una postura «izquierdista». Pierre Sémard, el secretario general en funciones, se ve entonces debilitado por la falta de entusiasmo que demuestra hacia la línea oficial. El cargo de secretario general es suprimido. Thorez aparece un tiempo como el principal dirigente del PCF; pero, tras el VI Congreso Nacional en Saint-Denis en marzo de 1929, el poder pasa a manos de un equipo ultraizquierdista compuesto por dos dirigentes de las Juventudes Comunistas, Henri Barbé y Pierre Célor, y por Marcel Gitton (encargado del control político de la CGTU) que se apoya en los responsables procedentes de las Juventudes.

Los enfrentamientos se multiplicaron con los dirigentes más experimentados, como Albert Vassart y André Ferrat. El conflicto recibió el arbitraje la Internacional Comunista en junio de 1930. De ahí salió una nueva dirección compuesta por Thorez —como secretario general, aunque dicho título no fue utilizado de manera pública—, Henri Barbé y Benoît Frachon, teniendo como objetivo la rectificación de errores sectarios.

Por esa época, Thorez pasa once meses en prisión, detenido el 9 de junio de 1929. En febrero de 1930, puede acceder a su libertad si paga una multa, en contra de las reglas en uso en el partido. Solicita al Buró Político una derogación, que éste rechaza por unanimidad. Sin hacerles caso, Thorez paga la multa de quinientos francos y recupera su libertad el 23 de abril. Este acto de indisciplina saldrá caro, ya que la Internacional Comunista toma partido contra el Buró Político, y Barbé se ve obligado a realizar una autocrítica.

El equipo directivo se dirige entonces a Moscú, donde la Internacional Comunista, que aún no ha renunciado oficialmente a la estrategia de clase contra clase y a la denuncia del «socialfascismo», exige ahora a Thorez preparar un giro en sentido contrario. Durante este viaje, Thorez conoce a una joven obrera textil que realiza allí su aprendizaje, Jeannette Vermeersch, que se convertirá primero en su compañera y luego en su esposa.

El acceso a la Secretaría General (1930-1935)