La región de Antofagasta es una de las dieciséis regiones en que se divide Chile que limita con Argentina y con Bolivia al este. Su capital es la homónima Antofagasta. Ubicada en el extremo norte del país —norte grande—, limita al norte con la región de Tarapacá, al este con el departamento de Potosí en Bolivia y con las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca pertenecientes a Argentina, al sur con la Región de Atacama y al oeste con el océano Pacífico.

Cuenta con una superficie de 126 049,1 km² y una población según el INE de 607 534 habitantes en 2017. La región está compuesta por las provincias de Antofagasta, El Loa y Tocopilla. La región cuenta con el PIB per cápita más elevado del país, superando los USD 25 000. Su principal centro urbano es la ciudad de Antofagasta con 361 873 habitantes, seguida en segundo lugar por Calama con 165 731 habitantes según el censo chileno de 2017.

Historia Sobre el descubrimiento del salitre en Antofagasta y Tarapacá cuenta una leyenda que ocurrió cuando dos indígenas de la zona hicieron una fogata y empezó a arder la tierra que contenía caliche. Enterado el cura de Camiña, y llevando agua bendita, recoge unas muestras y reconoce que contenían Nitrato de Potasio. Otra parte de las muestras se encontraban en el patio de la casa del sacerdote y más tarde observa que las plantas se desarrollaban extraordinariamente.

En el gobierno de Andrés de Santa Cruz, en 1837, se creó el Departamento del Litoral, el cual se dividía en dos provincias: La Mar (con capital en Cobija) y Atacama (con capital en San Pedro de Atacama) y en 1868, Antofagasta sería la capital de la provincia de Mejillones.

La ciudad de Antofagasta, fue fundada por el gobierno boliviano en 1868. Desde antes de su fundación era un puerto de desembarque y un lugar de refugio y descanso sobre la costa boliviana para los exploradores chilenos. La fundación es algo que aún no ha sido establecido y aceptado oficialmente.

Previamente al poblamiento del lugar, Juan López, quien es considerado en Chile como el primer habitante de la ciudad, se instaló en el sector de Peña Blanca, hoy conocido como La Chimba, donde comenzó la extracción de minerales de manera precaria.

El 10 de agosto de 1866 se firmó un Tratado de límites entre Bolivia y Chile, añadiendo además una acta adicional el 25 de agosto. En este documento se estableció como límite entre los dos países, el paralelo 24 de latitud sur. No obstante la división territorial estipulada, ambos gobiernos se comprometieron a repartir por mitad los productos provenientes de la explotación de los depósitos de guano descubiertos en Mejillones y de los demás depósitos del mismo abono por descubrir en el territorio comprendido entre los grados 23 y 25 de latitud meridional, así como también los derechos de exportación percibidos sobre los minerales extraídos en el mismo territorio ya mencionado.

El 18 de septiembre de 1866, José Santos Ossa y Francisco Puelma lograron la adjudicación legal de la concesión de terrenos salitrales, tras una solicitud enviada al gobierno boliviano. Tras una expedición liderada por José Santos Ossa, Alfredo Ossa y Hermenegildo (quien fue el guía), el cateador Juan Zuleta descubrió ricos depósitos de salitre (nitrato) en el sector de Salar del Carmen, al oriente de la actual Antofagasta. Tras el hallazgo, José Santos Ossa, Francisco Puelma y Manuel Antonio de Lama acordaron formar una Sociedad Exploradora del Desierto de Atacama.

El 19 de marzo de 1868 se constituyó la Compañía Melbourne Clark, tras la integración de intereses chilenos e ingleses. Posteriormente la compañía logró el 5 de septiembre de 1868, una ampliación de la concesión otorgada por el gobierno boliviano, esta vez por 15 años. Tras la conformación de la compañía, comenzó rápidamente a poblarse lo que se denominó La Chimba, en noviembre de 1866.

Tras el terremoto de Iquique y Cobija del 13 de agosto de 1868, fue necesario reconocer legalmente a La Chimba como un poblado minero. El 27 de agosto de 1868, el presidente de Bolivia Mariano Melgarejo encargó al prefecto del Departamento de Litoral, la fundación oficial de La Chimba, en el sector delimitado por los comisionados Hilario Ruíz y José Santos Prada. Así, el 22 de octubre de 1868 se fundó oficialmente la población y el puerto bajo el nombre de La Chimba, según consta en el acta de fundación. Posteriormente la ciudad fue renombrada como Antofagasta. El primer plano oficial de la población y puerto de Antofagasta fue diseñado por José Santos Prada, el 14 de septiembre de 1869.4 En este documento, se delimitó el terreno de la Compañía Melbourne Clark, además de 17 manzanas y una plaza principal.

El 8 de mayo de 1871, Antofagasta fue designada Puerto Mayor, abierto al comercio de todo el mundo.

El 25 de enero de 1872, tras una sesión dirigida por el Subprefecto del Departamento de Mejillones Manuel Buitrago, se fundó la Municipalidad de Antofagasta conforme a la ley boliviana de municipalidades, donde se conformó el Cuerpo de Agentes Municipales (posteriormente renombrada como Junta Municipal de Antofagasta), integrado por dos alemanes, un inglés y seis chilenos. Félix García Videla asumió como Presidente del Cuerpo de Agentes Municipales, el cual estaba compuesto por los munícipes Francisco Errázuriz, Emeterio Moreno, Salvador Reyes, Matías Rojas, Juan Vargas, Luis Lichenstein, Ernesto Wolchmar y Luis Foster. Además como medida ante el descontrol de la población, se conformó la Jefatura Policial que fue comandada por Domingo Machado, la cual se encargaba de regular al Cuerpo de Guardianes de la Guardia de Orden y Seguridad.

El 27 de noviembre de 1873, la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta firmó un acuerdo con el gobierno, que le autorizaba la explotación del mineral libre de derechos por 15 años, desde la bahía de Antofagasta hasta Salinas, incluyendo el Salar del Carmen.

En 1875, la Municipalidad de Antofagasta practicó un censo de población. Como resultado, se contabilizan 5384 habitantes, de los cuales 4.530 eran chilenos y 419 eran bolivianos.

Con la reforma constitucional boliviana de 1878, promulgada bajo el gobierno del presidente Hilarión Daza, y aplicada sobre la Constitución Política del Estado de 1831, se volvió a la bicameralidad, figurando Franklin Alvarado como diputado por Mejillones y Antofagasta en la Asamblea Constituyente que la aprobó.

Posteriormente, en la Constitución Política del Estado de 1880, promulgada bajo el gobierno del presidente Narciso Campero, figura Toribio Gutiérrez como diputado por Mejillones y Antofagasta en la Convención Nacional que la aprobó.

Precolombino En tiempos precolombinos la línea costera estuvo poblada por bandas de pescadores-recolectores, llamados changos, de los cuales muy poco se sabe, dado a su poco contacto con los conquistadores españoles. El interior, por su parte, estaba poblado por la cultura atacameña, que se desarrolló en las vecindades del Salar de Atacama, la cuenca del río Loa y los valles y oasis esparcidos por el altiplano, siendo el más importante el actual pueblo de San Pedro de Atacama. Los atacameños fueron fuertemente influenciados por la cultura Tiwanaku y más tarde por el dominio Inca. Eran agricultores y comerciantes en rutas tan distantes como la cuenca del Amazonas y las costas del Pacífico. Con la llegada de los españoles, se da comienzo al mestizaje, que enriquece la cultura altiplánica.

Capitanía General de Chile A fines del , don Francisco de Cisternas y de la Fuente Villalobos, uno de los más acaudalados terratenientes del norte de la Capitanía General de Chile o el llamado Reyno de Chile, obtuvo por merced de tierras del 4 de julio de 1674 la encomienda de Paposo.Retamal F., Julio; Celis A., Carlos y Muñoz C., Juan "Familias fundadoras de Chile 1540-1600", Santiago: Zig-Zag, 1993, p. 87 y 93 A partir de entonces, la rada fue conocida como Hacienda de Paposo, debido a que el encomendero, aprovechando los pastos naturales del lugar, la dedicó a la crianza de ganado. El asentamiento comenzó a ser denominado Nuestra Señora del Paposo desde 1679.

Durante la época del Gobernador, don Ambrosio O´Higgins (1788-1796), por orden de sus autoridades locales, se apostaron en Paposo a fin de desbaratar eventuales desembarcos de corsarios ingleses que rondaban el litoral del desierto de Atacama.Téllez Lúgaro, Eduardo "Historia general de la frontera de Chile con Perú y Bolivia, 1825-1929", Santiago: Instituto de Investigaciones del Patrimonio Territorial de Chile, Universidad de Santiago de Chile, 1989, p. 38.

Según anota Claudio Gay, el 28 de julio de 1797, el gobernador del Reino de Chile, don Gabriel de Avilés y del Fierro, autorizó la suma de quinientos pesos de la época para la construcción de una capilla en Paposo. No contento con eso, autorizó a presbítero santiaguino, Rafael Andreu Guerrero, a trasladarse a la zona como Teniente de Cura, y se colocase a las órdenes del cura propietario de Copiapó, en el corregimiento chileno de Atacama.Gay, Claudio "Historia Física y Política de Chile", Volumen IV, París: Imprenta de E. Thunot, 1854, p. 412 En 1853, el explorador Rodulfo Phillippi hacía mención de dicha capilla.

De acuerdo con el historiador peruano, Mariano Paz Soldán, el 1 de octubre de 1803, el rey Carlos IV, mediante real orden, ratificada por el mismo monarca en 1805,Paz Soldán, Mariano Felipe "Narración histórica de la Guerra de Chile contra El Perú y Bolivia", Buenos Aires: Imprenta y Librería de Mayo, 1884. pág. 62 transfirió el puerto de Paposo a la jurisdicción del Virreinato del Perú, separándolo de la Capitanía General de Chile. No obstante, de acuerdo a la historiografía tradicional chilena, la orden no fue cumplida por el virrey español, en Lima, por lo que continuó siendo territorio del Reino de Chile:

Alto Perú

Durante la colonia, nace la Audiencia de Charcas, perteneciente al Virreinato del Perú, que comenzó a administrar esta zona. Tras la fundación del Virreinato del Río de la Plata, Charcas le fue transferida.

Según la historiografía chilena nunca se definió claramente que la zona del Pacífico controlada por Charcas fuese cedida al gobierno de Buenos Aires. Así, en muchos escritos de la época, se define que la Capitanía General de Chile o también llamado Reino de Chile limita al norte con el Virreinato del Perú.

Según la historiografía boliviana, peruana y argentina la Audiencia de Charcas formaba parte de los virreinatos antes citados y se llamaba efectivamente Alto Perú. Estos tres países que basan sus posturas según en el Uti possidetis iure de 1810 y por ende, las documentaciones coloniales previas a la independencia, coinciden en que el límite norte de la Capitanía General de Chile —que era una dependencia directa del virreinato peruano hasta su autonomía económica desde 1733 al 15 de mayo de 1798, año que lograría la definitiva separación administrativa— se ubicaba en el río Salado (al sur del desierto de Atacama), separándolo conjuntamente con la cordillera andina del nuevo virreinato rioplatense desde 1776. Pero por Real Orden del 1 de octubre de 1803, el litoral del Pacífico desde el río Loa hasta el Paposo (pequeño caserío indígena), pasaría a la jurisdicción peruana. Tras la independencia de las colonias americanas a inicios del , el general Simón Bolívar reconoció esta zona con el nombre de Departamento del Litoral en la República de Bolivia.

Soberanía boliviana En Bolivia durante el gobierno de Andrés de Santa Cruz, en 1837, se creó el Departamento del Litoral, el cual se dividía en dos provincias: La Mar (con capital en Cobija) y Atacama (con capital en San Pedro de Atacama) y en 1868, Antofagasta sería la capital de la provincia de Mejillones.Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Departamento de Estudios, Extensión y Publicaciones