La Policía de Parques de Estados Unidos () es una de las más antiguas agencias federales de policía uniformadas de Estados Unidos. Como fuerza de seguridad sus responsabilidades y jurisdicción recaen en aquellas áreas que competen al Servicio de Parques Nacionales, situadas principalmente en Washington D. C., San Francisco, Nueva York y otros territorios que son de propiedad del Gobierno de Estados Unidos. La Policía de Parques es uno de los pocos departamentos de policía del gobierno federal que posee autoridad tanto a nivel federal como estatal. Además de realizar las funciones normales de prevención, investigación y detención de delitos propios de un cuerpo de policía de ámbito urbano, la Policía de Parques es responsable de vigilar casi todos los monumentos famosos de Estados Unidos.
La Policía de Parques comparte jurisdicción con otra fuerza de seguridad, los National Park Service Law Enforcement Rangers, particularmente en aquellas tierras que están controladas por el Servicio de Parques Nacionales, con los mismos poderes y responsabilidades que competen a una fuerza del orden. La agencia también ofrece protección al Presidente, al Secretario del Interior y a los dignatarios visitantes. La Policía de Parques es una iniciativa del Servicio de Parques Nacionales, que es una agencia del Departamento del Interior. A fecha del 8 de abril de 2022 la Policía de Parques contaba con 494 agentes.
Historia
miniaturadeimagen|izquierda|Policía de Parques de Estados Unidos a principios del .
La Policía de Parques de Estados Unidos cuenta con una larga y colorida historia. Conocidos anteriormente como Park Watchmen (Vigilantes de Parques), han estado ofreciendo continuamente sus servicios en los parques más antiguos del Distrito de Columbia desde los primeros días de la creación de dicha ciudad. La jefatura del cuerpo ha pasado por una larga sucesión de entidades federales, predecesoras tanto del Departamento del Interior (creado en 1849) como del Servicio de Parques Nacionales (creado en 1916). Desde sus modestos comienzos la Policía de Parques ha crecido hasta pasar a ser una agencia de policía de gran prestigio.
La historia de la Policía de Parques de Estados Unidos está intrínsecamente ligada a los primeros años formativos de la Capital de Estados Unidos. Siguiendo un mandato del Congreso Continental, en 1791 el presidente George Washington nombró la primera junta de síndicos, llamada "Comisionados". Estos tres comisionados implementaron unos planes para que se desarrollara un nuevo distrito en la confluencia de la Rama Este (Anacostia) y en el río Potomac, que se convertiría en la sede del Gobierno de Estados Unidos. Además de proporcionar edificios adecuados para el Congreso, el presidente y otros departamentos dentro del gobierno, eran responsables de la protección y el cuidado de todas las propiedades públicas. Con este fin se contrataron vigilantes para salvaguardar los edificios y terrenos públicos recién adquiridos. Dado que el Servicio de Parques Nacionales es el sucesor legal de la oficina original de los comisionados con respecto a la función de los parques de la capital nacional, la Policía de Parques de Estados Unidos también puede rastrear su linaje funcional hasta los primeros vigilantes.
En 1802 se abolió la oficina de los Comisionados Federales y sus deberes se confirieron a un Superintendente de Edificios Públicos y Terrenos Públicos. En 1816 las responsabilidades del superintendente se transfirieron a un comisionado que daba parte directamente al Presidente.
Inicialmente había un vigilante de servicio en la Mansión Ejecutiva, que más tarde se conocería como la Casa Blanca, y otro en el Capitolio. En 1827 el número de vigilantes en el Capitolio se amplió a 4. Un año después, por una ley del Congreso, los vigilantes del Capitolio se separaron y se diferenciaron de los que estaban bajo la dirección del Comisionado de Edificios Públicos, dando parte a los presidentes de la Cámara de Representantes y del Senado. El Departamento del Interior fue creado en 1849 y asumió el control del sistema de parques de la Capital de la Nación hasta 1867, cuando esta responsabilidad pasó al Ingeniero Jefe del Ejército de Estados Unidos. Durante el mandato de los militares la supervisión de las operaciones diarias se delegaba en un oficial en servicio activo, normalmente un Mayor o un Coronel. Sus responsabilidades como oficial a cargo de los Edificios y Terrenos Públicos incluían la supervisión de los vigilantes del parque. El cuerpo en aquel momento estaba compuesto por 2 vigilantes asignados a la Mansión Ejecutiva, 5 en el Smithsonian Grounds (el edificio del "castillo" del Smithsonian se construyó entre 1847 y 1857) y 1 en Franklin Square.
Esta oficina fue reemplazada en 1925 por una agencia nueva e independiente, Edificios Públicos y Parques Públicos de la Capital Nacional, encabezada por un director que una vez más informaba directamente al Presidente. Uno de los 3 directores en ocupar ese cargo fue el Teniente Coronel Ulysses S. Grant, III, nieto del célebre General de la Guerra de Secesión y 18° presidente de Estados Unidos, Ulysses S. Grant.
La oficina de Edificios Públicos y Parques Públicos de la Capital Nacional fue absorbida por la recién designada Oficina de Parques Nacionales, Edificios y Reservas. Un año más tarde este engorroso nombre fue revertido de nuevo por el de "Servicio de Parques Nacionales", una agencia dentro del Departamento del Interior. La Policía de Parques volvieron a ser una vez más empleados del Departamento del Interior, sus predecesores mantuvieron esa distinción entre 1849 y 1867.
Vehículos La Policía de Parques adquirió su primer automóvil en 1929. Para 1932 se habían incorporado a su flota un total de 6 automóviles, todos ellos de la marca Ford. Fiel a la norma de esa época temprana, los primeros automóviles que se pusieron en servicio eran de color negro. A excepción de un período de los años 40 en el que eran de un tono gris plateado con un emblema triangular en el lateral, el negro fue el color elegido hasta mediados de 1960 cuando se introdujeron los vehículos patrulla de color verde claro.
En cooperación con el Departamento de Transporte de Estados Unidos, la Policía de Parques pasó a ser la primera agencia de policía en utilizar vehículos equipados con un airbag, el llamado "sistema de retención por cojín de aire". La Fuerza recibió 25 coches patrulla de color verde oscuro en 1973 para el propósito de este estudio. Al finalizar el programa el director Jerry Wells decidió adoptar el distintivo tono verde oscuro para todos los vehículos de la Policía de Parques.
Otra innovación automotriz que atrajo la participación de la Policía de Parques fue un programa de combustible alternativo. En 1979 y 1980 se modificaron unos 20 coches patrulla para que funcionaran únicamente con propano. La conversión, iniciada por el agente Mike Foster, se desarrolló como una medida de conservación y ahorro de costos. Se equiparon varias subestaciones con depósitos y tanques de propano para suministrar combustible a los automóviles reformados. Estos vehículos especialmente equipados solo podían recorrer unos 180 km antes de que necesitaran de un nuevo repostaje. Un segundo inconveniente fue una reducción dramática en el espacio del maletero para poder colocar el depósito de combustible suplementario.
A medida que la crisis energética de 1970 paso a formar pasee de un recuerdo cada vez más lejano, el programa de propano con sus muchos inconvenientes dejó de estar de moda casi tan rápido como había comenzado. Los automóviles que funcionaban con propano se retiraron gradualmente de la flota de vehículos del departamento al mismo tiempo que se adoptaba un nuevo color para los patrulla a mediados de 1980. En 1983 la Policía de Parques comenzó a incorporar paulatinamente los patrulleros blancos como parte de una transición en todo el Servicio de Parques Nacionales. A finales de 1980 todos los vehículos verde oscuro habían desaparecido de la cobertura principal.
Historia de los uniformes
Los miembros de la Fuerza se uniformaron por primera vez en 1900. El Mayor Theodore A. Bingham, el agente a cargo de los edificios y terrenos públicos, razonó justificadamente que "permitiría encontrar más fácilmente a los vigilantes en caso de que se requiriera asistencia policial". Antes de esto los agentes solo ostentaban insignias, porras y silbatos en virtud de una ley de apropiación del Congreso aprobada en 1880.
El primer uniforme oficial era de color verde oscuro, diseñado a partir de la apariencia propia de los guardabosques Alemanes. Vestían una chaqueta de tres cuartos junto con un medio cinturón en la zona dorsal y 5 botones de hueso marrón en la parte delantera. Los pantalones tenían una raya negra trenzada en la costura exterior de cada pierna. Los galones para Sargentos eran de diseño militar para esa época y se usaban en ambas mangas con la punta de la "V" mirando hacia abajo.
Un problema imprevisto con el uniforme verde oscuro original hizo que se desvaneciera rápidamente. En 1903 se mantuvo el mismo diseño básico con un cambio de color, del verde al azul oscuro. En ese entonces los botones del abrigo eran de latón con las letras "U.S." ensartadas prominentemente en el centro y rodeado por las palabras "Park Police". Un sombrero Stetson de fieltro gris con ala ancha pasó a formar parte del tocado autorizado oficialmente.
A partir de 1912 los uniformes y demás equipamiento necesario, incluyendo los revólveres, se proporcionaron a los vigilantes a expensas del gobierno. Antes de ese momento los agentes eran responsables de comprar sus propias armas o prescindir de ellas. En junio de 1922, durante una audiencia en el Senado, el Coronel Sherrill expresó la opinión de que equipar a sus hombres era "un arreglo muy ventajoso, porque de esa manera puedo ver que están perfectamente uniformados".
El tocado estándar se había convertido en un sombrero redondo en 1913 y permaneció en uso hasta aproximadamente 1932, cuando fue reemplazado por el estilo de "8 puntos". Se usaba un cuello blanco almidonado dentro de una casaca abotonada que mostraba unos ornamentos de cuello con las siglas "U.S.P.". Los pantalones cortos y holgados fruncidos en las rodillas, conocidos como "pantalones bombachos", se sujetaban con tirantes. Los calcetines altos y los pantalones bombachos de los agentes que iban en bicicleta dieron paso gradualmente a las polainas y pantalones de cuero a medida que las motocicletas ganaban popularidad como vehículos patrulla.
A finales de 1920 se comenzaron a usar camisas grises de manga larga de algodón de alta gramaje para que las usaran durante todo el año. Se decía que eran particularmente incómodas en los meses de verano y siempre necesitaban ser presionados. Se advirtió a los agentes que protegieran la ropa exterior del uniforme de lana azul del daño de las polillas. Esta tela fue reemplazada a finales de 1940 por un material duradero con tejido de sarga.
El primer parche en el hombro en hacer su aparición fue la "rueda alada", portada por los agentes de la unidad de motocicletas a finales de 1920. Los agentes montados a caballo adoptaron su propio parche de unidad especializada en una fecha posterior. Antes de 1940 la fuerza no llevaba ningún parche en el uniforme.
Desde 1930 hasta 1950 las galones de Cabo y Sargento se mostraban con los chebrón apuntando hacia arriba. Sin embargo, el jefe Harold F. Stewart ordenó que las rayas de los Sargentos se invirtieran una vez más para que apuntaran hacia abajo junto con el próximo cambio de estilo del uniforme.