Cihuatán es un sitio arqueológico prehispánico de El Salvador ubicado en la jurisdicción del distrito de Aguilares, municipio de San Salvador Norte del departamento de San Salvador; que consiste en las ruinas de una ciudad que fue construida por el año 900 o 950 d.C., y destruida y quemada por el 1200 d.C..
Sus habitantes habrían sido indígenas mayas; aunque también es posible que hubiera otros grupos étnicos en la ciudad, sobre todo en la nobleza, que probablemente sería de origen nahua (no relacionados con los pipiles del posclásico tardío) como lo señala la arquitectura y los artefactos hallados, que muestran enlaces fuertes con el centro de México, y probablemente las tierras altas mayas de Guatemala, así como relaciones con las poblaciones de Nicaragua y Costa Rica.
Las estructuras del centro de la antigua ciudad, así como parte del área residencial al sur y este del centro monumental, se encuentran en un parque arqueológico que es co-administrado por el Ministerio de Cultura y la Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador; y cuyas instalaciones contienen un museo del sitio, sanitarios, área de pícnic y un sendero interpretativo. thumb|Vista desde la Pirámide principal
Cihuatán y otros sitios precolombinos fueron declarados Monumentos Arqueológicos Nacionales mediante Decreto Legislativo N.º 508, del 6 de mayo de 1976, publicado en el Diario Oficial N.º 95, Tomo N.º 251, del 24 de mayo de 1976.
Ubicación y descripción del sitio
Cihuatán es considerado como uno de los mayores sitios arqueológicos de El Salvador, contando con una extensión estimada de 298 hectáreas (426 manzanas) lo que equivale a unos 3 kilómetros cuadrados; mientras que el parque arqueológico (que abarca el centro de la ciudad o centro monumental y un amplio sector de la zona residencial al sur del centro monumental) comprende un área de 71.8 hectáreas (102.7 manzanas). Contando con una elevación que varía entre 265 y 325 metros sobre el nivel del mar.
El sitio se encuentra en las cercanías del volcán Guazapa, en un área delimitada por el río Acelhuate y la quebrada Izcanal (hacia el oriente y poniente respectivamente); encontrándose la mayor parte del sitio encima de la Loma de Cihuatan, existiendo prolongaciones importantes hacia el sur y el noroeste (hasta el cerro San Dieguito). Fuera de esos límites se conocen 5 sitios (hoy parcial o totalmente destruidos debido al crecimiento urbano, destrucción por la agricultura o extracción de arena) que habrían sido comunidades directamente subordinadas o suburbios de la ciudad, y que fueron denominadas como: El Tempate, Entrecañales (ambos ubicados al oriente del río Acelhuate), Las Pampas (ubicado en una zona plana al sureste del centro de la ciudad), San Francisco Zacatonal (ubicado a 1.5 kilómetros al sur de los límites de la ciudad), y Carranza (a 500 metros de San Francisco Zacatonal).
Existen menciones indirectas del sitio en el , cuando era parte del municipio de Guazapa (de donde más adelante se formaría el de Aguilares), y al parecer la gente del lugar ya lo conocía con su nombre actual, ya que así lo documenta el viajero austriaco-americano Simeón Habel a mediados de 1860. El primer plano del sitio sería realizado por Samuel Lothrop en 1925; pero sería Antonio E. Sol quien realizaría las primeras excavaciones oficiales en 1929, por lo que en su honor le fue dado su nombre al museo del parque arqueológico y a la plaza del Centro Ceremonial Poniente (en el centro monumental).
Las ruinas del sitio originalmente se ubicaban en la hacienda San Diego (que es mencionada por el arzobispo de Guatemala Pedro Cortés y Larraz en 1773) que en la década de 1950 fue partida en 4 haciendas menores (San Diego, San Dieguito, Siguatan o Sihuatan, y Pixishapa). En 1953 el gobierno de El Salvador le compró a José María Peralta 10.5 hectáreas de la hacienda Sihuatán, pertenecientes al centro monumental (en específico lo que es el Centro Ceremonial Poniente); a la par de ello iniciarían las investigaciones de Stanley Boggs, quien introduciría la nomenclatura utilizada por investigadores posteriores (de nombrar las estructuras del Centro Ceremonial Poniente un número consecutivo precedido por una letra P; y las del Centro Ceremonial Oriente por una O). Posteriormente, en 1994 las hijas de Peralta le vendieron al gobierno el resto de hectáreas que actualmente conforman el parque arqueológico.
A partir del 2011, la Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador (FUNDAR) introduciría un nuevo sistema de nomenclatura para las estructuras del sitio, que conservaría las designaciones "P" debido a aparecer en numerosas publicaciones, siendo las estructuras nombradas por el cuadrado en el que se encuentran en una cuadrícula de 500x500, modificada para el sitio por la limitante antes mencionada. Con ello, los límites del sitio quedarían incluidos en los cuadros de la I a la Z, quedando el centro de la ciudad en los cuadrados P, Q y U.
Estructuras del Centro monumental
thumb|left|Plano del Centro monumental de Cihuatan que muestra algunas de las estructuras destacadas del sitio.
El centro de la ciudad se ubica aproximadamente a 3 kilómetros de Aguilares; cuenta con unas 167 estructuras; y se divide en la Terraza Poniente (la cual tenía diferentes funciones, siendo uno de ellas posiblemente la de mercado principal de la ciudad), el Centro Ceremonial Poniente y el Centro Ceremonial Oriente (donde se encuentra la acrópolis coronada por el tecpán o palacio real).
La arquitectura monumental del sitio muestra la forma típica de la arquitectura mesoamericana, tanto de las culturas del área maya como del centro de México, estas formas incluyen: la pirámide escalonada; plataformas bajas y rectangulares, que podrían ser la base para templos; estructuras alargadas bajas, que probablemente tenían una función cívica; juego de pelota en forma de «I», algunos con estructuras adicionales adyacentes; y estructuras especializadas como adoratorios (plataformas bajas con 4 escalinatas), templos circulares que estarían dedicados a Quetzalcoatl-Ehécatl, baños sauna (temazcal), y una muralla masiva (específicamente circundando el Centro Ceremonial Poniente).
Todas las estructuras fueron construidas de forma similar, con un núcleo o muro de contención hecho de piedras sin trabajar o ligeramente trabajadas (recogidas de la propia Loma) que a medida que incrementaba el tamaño de la construcción se llenaba con tierra (aparentemente apelmazadas o depositadas como lodo) y piedras en bruto (muchas de ella de tamaño considerable); la mayoría de las estructuras tenían una escalinata (3 en caso de la pirámide principal P-7), a menudo con alfardas relativamente anchas en las proporciones del estilo talud-tablero típico del posclásico temprano. Muchas de las estructuras fueron terminadas con un revestimiento de losas delgada de toba volcánica (localmente conocida como talpetate) o con losas y bloques de talpuja (un material que aparenta ser ceniza volcánica blanca); otra opción era recubrir las superficies inclinadas o superficiales con piedra pómez colocadas en un mortero de tierra; algunos revestimientos llevaban un acabado final de estuco elaborado con conchas de mar quemadas (algo que aparentemente estaba reservada para las viviendas de la élite y la pirámide principal), que ocasionalmente se lo encuentra con restos de pintura roja conservados.
La parte superior de las estructuras era, por lo general, terminada con un piso hecho de andesita bruta (específicamente andesita basáltica o basalto andesítica, que es una piedra natural de la loma de Cihuatán), o guijarros de pómez, u ocasionalmente con lajas. Es muy posible que todas o la mayoría de las plataformas tuviesen una superestructura hecha de material perecedero; como lo demuestran los hallazgos comunes de suelos de bahareque quemado y pisos de barro quemado en las excavaciones.
Terraza Poniente
La Terraza Poniente, como su nombre indica, se encuentra al extremo poniente del centro de la urbe; y consiste en una amplia zona nivelada que comienza aproximadamente en la extensión sur del muro del centro ceremonial y se extiende hasta unos 100 metros al norte del límite norte del Centro Ceremonial Poniente propiamente dicho; midiendo unos 450 metros de norte a sur y unos 50 metros de este a oeste (excepto en su extremo norte, donde se encuentra un área que conduce a la terraza donde se encuentran las estructuras P-1 y P-2); y encontrándose bordeada por una hilera de pequeñas plataformas.
En esta zona se encuentran las estructuras P-15, P-16, P-17, P-18, P-19, P-20, P-21, y P-22; y anexo a ellas, al sur, se encuentran las estructuras P-32, P-33, P-34, y P-35. Las cuales son, en su mayoría, plataformas bajas (con una altura que oscila entre 0.80 y 1.50 metros aproximadamente), más o menos rectangulares, y que aparentemente tenían en su cima una superestructura hecha de material perecedero.
Gracias al informe de Stanley Boggs sobre el saqueo llevado a cabo por Alfonso Hueso Córdova en la década de 1960 y a las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en la década de 1970 por Gloria Hernández, Earl Lubensky, William Fowler, y Karen Olsen Bruhns, se conoce que las estructuras P-15, P-17, P-18, P-19, P-20, P-21 y P-22 tendrían un uso ceremonial. De estas estructuras: las mejor estudiadas han sido las estructuras P-20 y P-22, por Hernández, Lubensky, y Bruhns; mientras que P-17 y P-19 fueron levemente investigadas por Fowler; y P-15 y P-21 sufrieron saqueo por Huezo Córdoba.
La estructura P-20 es una pequeña estructura cuadrangular, cuya cima había sido saqueada antes de las excavaciones; se sitúa cerca del juego de pelota poniente, y mide 11.45. metros en los lados norte y sur, 11.60 metros en el este y 12.90 metros en el oeste; posee una escalinata con alfardas en su lado oeste; y en sus excavaciones se encontraron fragmentos de un gran incensario quebrado sobre sus gradas que evidencian la repentina destrucción de la ciudad. En cambio, P-22 es una estructura cuadrada, en el límite norte de esta zona, que antes de su excavación había sido dañada por el arado y había sufrido saqueos; cada uno de sus lados mide 6 metros, y tiene una altura de 1 metro; tenía una escalinata en su lado oeste; y en ella se encontraron pocos tiestos de cerámica (incluyendo los pedazo de dos incesarios rotos en su escalinata al final de la ocupación de la ciudad) y una inusual cantidad de cuchillos de obsidiana que incluyen escamas de desecho y fragmentos de cuchillos prismáticos, así como un cuchillo de cristal de cuarzo, un cuchillo de cuarcita blanco y 3 guijarros no modificados de pedernal rojo.
La estructura P-16, estudiada por Bruhns, era diferente a las demás, siendo una plataforma baja larga (con un perímetro de 10.60 x 5.30 metros) ubicada cerca de la esquina noroeste de la muralla del Centro Ceremonial Poniente; es más grande que la mayoría de las casas pero cuya excavación reveló que tenía la misma función, ya que en ella se encontraron desechos domésticos ordinarios; además, al extremo sur de la estructura se encontró un taller de obsidiana (que al parecer se especializaba en herramientas para el trabajo de madera) y que posiblemente también se dedicaba a la fabricación de chicha de maíz.