Transcontinental S.A fue una empresa argentina fundada en septiembre de 1956. Sus socios eran argentinos, pero uno de ellos tenía importantes negocios aeronáuticos en Estados Unidos.
Historia Durante muchos años, los pasajes aéreos en Argentina tenían tarifas fijas determinadas por el Estado y el servicio estaba en manos de un único operador. Esta situación cambió en 1957, cuando se permitió el ingreso de compañías privadas. Sin embargo, los precios siguieron regulados, lo que obligó a desarrollar una forma de competir en la que el valor del billete no podía utilizarse como argumento. En ese contexto surgió Transcontinental, una de las primeras aerolíneas privadas. Desde el inicio tuvo que afrontar varios retos comunicacionales: darse a conocer ante un público acostumbrado a una sola opción, convencerlo con propuestas atractivas y, al mismo tiempo, captar inversores que respaldaran un capital todavía limitado.
Transcontinental S.A. de Transporte, Comercial e Industrial (TSA) fue creada en septiembre de 1956 con respaldo de la firma estadounidense California Eastern —más tarde conocida como Dynalectron—. La presidencia quedó en manos de Manuel Masllorens, mientras que el brigadier Abrahin actuó como asesor. Aunque los permisos oficiales para operar se otorgaron el 21 de noviembre de 1957, la compañía ya había comenzado a volar meses antes, el 15 de marzo de ese mismo año. En sus inicios, incluso utilizó instalaciones de LADE para atender al público.
Su red de cabotaje y servicios regionales conectaba Buenos Aires con ciudades como Córdoba, Bariloche, Mar del Plata, Mendoza, Montevideo y Tucumán. Para ello contaba con una flota compuesta por ocho Curtiss C-46 Commando. En febrero de 1957 fue autorizada a volar las siguientes rutas internacionales:
Buenos Aires-Montevideo con opción hasta Punta del Este. Buenos Aires-São Paulo-Río de Janeiro-Caracas-Nueva York. Buenos Aires-São Paulo-Lima-Bogotá-San Francisco con opción hasta el lejano oriente.
El 15 de marzo de 1958 obtuvo autorizaciones, además, para operar rutas internacionales hacia Santiago de Chile, Asunción y México D. F. y San Francisco. El 18 de septiembre de 1958 comenzó a volar a Nueva York en asociación con Real Aerovías Brasil, utilizando aviones Lockheed Super Constellation de 80 plazas arrendados a California Eastern Airways. El pasaje costaba 820 dólares, el equivalente a 9639 dólares de 2026.Los pasajeros podían viajar más tarde, gracias a acuerdos interlínea, con American Airlines, Allegheny Airlines, Trans World Airlines y United Airlines.
El acuerdo con Real Aerovías Brasil —que además representaba a Transcontinental en el exterior— se mantuvo hasta septiembre de 1959, permitiendo a los pasajeros de Transcontinental llegar hasta Chicago o Miami. Poco después, en diciembre, los Constellation fueron sustituidos por dos Bristol Britannia, adquiridos con financiamiento del Banco Industrial y beneficios fiscales. En paralelo, la compañía encargó dos reactores Convair 880 (para sustituir los Constellation) y algunos Convair CV-440 (para reemplazar los C-46 Comando), a fin de competir con los De Havilland Comet de Aerolíneas Argentinas, que finalmente nunca llegaron a incorporarse. Transcontinental optó entonces por dos turbohélices Bristol Britannia, que llegaron a finales de 1959, retirando los Constellation de la flota.
En 1961 se intentó cerrar un convenio con Sabena que implicaba la incorporación de Douglas DC-6B a cambio de acciones, pero la operación no prosperó debido a la presión de otras compañías del sector. Para entonces, la situación económica era delicada: la empresa comenzó a ofrecer pasajes por debajo de las tarifas oficiales y enfrentó conflictos sindicales derivados de atrasos salariales.
Finalmente, en medio de estas dificultades, Transcontinental suspendió sus operaciones el 7 de octubre de 1961. Las concesiones fueron revocadas en febrero del año siguiente, poniendo fin a una experiencia que había surgido con grandes expectativas pero que no logró sostenerse en el tiempo.
Cabe señalar que, pese a las restricciones tarifarias, Transcontinental logró introducir una propuesta comercial vinculada al precio: el llamado “abono aéreo”. Se trataba de una modalidad similar a la compra en volumen, mediante la cual quienes adquirían al menos cuatro pasajes accedían a una tarifa más conveniente. Esta opción se aplicó exclusivamente en la ruta a Mar del Plata y estaba pensada para pasajeros que trabajaban durante la semana y viajaban por ocio los fines de semana.
Flota histórica +Flota histórica de TranscontinentalAeronavesTotalIntroducidoRetiradoMatrículasNotasBristol Britanniacentro|sinmarco|150x150px219591961LV-GJB y LV-GJCCurtiss C-46 Commandocentro|sinmarco|150x150px819571961LV-FTT, LV-FTW, LV-FTO, LV-FTX, LV-FTS, LV-FTY, LV-FTR y LV-FTPLockheed L-1049 Super Constellation219581959LV-FTU y LV-FTV
Accidentes e incidentes
El 11 de noviembre de 1958, tres copilotos en prácticas debían realizar despegues y aterrizajes en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini. Su aeronave se estrelló en el barrio de Monte Grande tras un fallo en el motor n.° 1 y quedó completamente destruida. No hubo víctimas, pero la aeronave quedó destruida. El 30 de junio de 1961, un Curtiss C-46 Commando, que realizaba el último tramo (Córdoba-Buenos Aires) de un vuelo de Salta a Buenos Aires, impactó contra un poste del ferrocarril en la aproximación al aeroparque. A menos de un kilómetro de la pista y tras el impacto, parte del ala derecha se desprendió y el C-46 giró aproximadamente 45 grados a la derecha, chocando contra un grupo de árboles y líneas telegráficas con un incendio posterior. Fallecieron 24 personas de sus 35 ocupantes. Referencias
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