Hasbará (hebreo הַסְבָּרָה, «explicación, esclarecimiento») es un término que designa las estrategias de comunicación y de propaganda internacionales del Estado de Israel y de grupos afines.
La hasbará dispone de una infraestructura propia en el gobierno de Israel, con sede en la oficina del primer ministro y unidades en los ministerios de Defensa, Relaciones Exteriores, Turismo y en la Agencia Judía para la Tierra de Israel. La Hasbará gubernamental está en contacto permanente con individuos y organizaciones proisraelíes y sionistas del mundo entero, a los que coordina para promover los objetivos y posturas del gobierno de Israel. Existe un significativo número de webs de hasbará en Internet.
Una investigación conjunta de Eurovision News Spotlight, la alianza de verificación liderada por la Unión Europea de Radiodifusión (EBU), concluyó en 2025 que las publicaciones difundidas por cuentas oficiales del Gobierno israelí forman parte de una «estrategia de relaciones públicas sofisticada, bien financiada y, a menudo, poco convencional» que incluye el uso de redes sociales, influencers y viajes a su territorio. El objetivo de esta estrategia es «moldear la narrativa internacional en torno a las operaciones militares del país».
Campañas En 2009, el ministerio de asuntos exteriores israelí organizó redes de voluntarios para escribir comentarios favorables a Israel en sitios web en relación con la guerra de Gaza de aquel año, hecho que el diario The Guardian definió como «propaganda 2.0». Los diarios israelíes The Jerusalem Post y Haaretz hablaron de un «ejército de blogueros» reclutados para «combatir sitios web antisionistas».
En 2010, el ministerio de Información y Asuntos de la Diáspora de lanzó la campaña de relaciones públicas Masbirim Israel para alentar a los ciudadanos israelíes a hablar bien de Israel con sus conocidos de otros países.
En 2024, la oficina del portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel financió una campaña clandestina denominada Fact Check que publicó en Instagram, YouTube y WhatsApp vídeos que negaban las acusaciones de que sus tropas estuvieran llevando a cabo un genocidio en Gaza.
En mayo de 2025, numerosas voces pusieron en duda que los votos obtenidos por la representante en el festival de Eurovisión fueran legítimos, después de que este país liderara el voto popular por vía telemática. Trece países otorgaron a Israel la máxima puntuación a través de ese sistema, mediante llamadas, SMS y votos por la web. Solo tres países (Armenia, Croacia y Polonia) no le otorgaron ninguno, levantando sospechas de manipulación o intervención por parte del gobierno de Israel en un intento de blanqueamiento de imagen ante el genocidio palestino en Gaza que estaba teniendo lugar por entonces.
En 2025 Israel gastó unos 190 millones de dólares en hasbará, casi cuatro veces más que lo que había gastado en 2023. Este presupuesto incluyó la compra de 42,8 millones de euros de anuncios en Google y 2,56 millones en X para negar el genocidio palestino en Gaza y su responsabilidad en la hambruna en la Franja de Gaza. También designan 1,79 millones a las plataformas de publicidad francesas e israelíes Outbrain/Teads.Otros 40 millones de dólares se dedicaron a invitar a 400 delegaciones extranjeras de legisladores, pastores protestantes, influencers y rectores de universidades.Partidas menores se dedicaron a proyectos digitales con el exdirector de campaña de Donald Trump, Brad Parscale (13 millones), y al Proyecto Esther, que consiste en hacer pagos a influencers por textos y vídeos favorables a Israel.
En 2026, el gobierno israelí, alarmado por el deterioro creciente de su imagen en todo el mundo incluyendo Estados Unidos, multiplicó por cinco su gasto en hasbará, hasta los 2.350 millones de séquels (unos 730 millones de dólares).Parscale, cuyo presupuesto alcanzó los 46 millones de dólares, se encargó de manipular el aprendizaje de chatbots de inteligencia artificial mediante cientos de entradas de blogs con opiniones favorables a Israel.
Significado del término Aunque su significado exacto es esclarecimiento, su uso en el contexto político es controvertido. El diplomático israelí Gideon Meir sostiene que no existe una traducción exacta de hasbará al inglés ni a ningún otro idioma, y la ha descrito como diplomacia pública,What “Hasbara” Is Really All About. Meir, Gideon, 24 May 2005 asimilándolo a lo que en inglés se denomina soft power (es decir, la capacidad de un cuerpo político para influir indirectamente por medio de instrumentos ideológicos o culturales).Joseph Nye, Soft Power: The Means to Success in World Politics, Nueva York, 2004 Gary Rosenblatt, editor de The Jewish Week de Nueva York, la describe como "defensa" o "apoyo".‘Hasbara’ Goes Prime Time. Rosenblatt, Gary, The Jewish Week, 12/03/2004
Por su parte, el periodista israelí Nathan Guttman ha caracterizado la hasbará como "propaganda favorable a Israel",Dancing the Hasbara. Guttman, Nathan, Moment (magazine), agosto de 2006. en tanto que el también periodista israelí Avi Hyman afirma que se trata de un nuevo término amable para referirse a la propaganda israelí a la vez que lo distingue de la mera propaganda: "mientras que la propaganda se esfuerza en destacar los aspectos positivos de un lado en un conflicto, la hasbará intenta explicar las acciones, estén o no justificadas."The Hasbara Hijack, IsraelNationalNews, 10 de septiembre de 2004.Aplíquese sólo a Israel, Anne Bayefsky.
Organización El Gobierno israelí, así como organizaciones de la sociedad civil, participan en varias iniciativas de hasbará. La Unidad de Portavoces de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), con más de 400 miembros y 1200 en la reserva, , desempeña un papel fundamental. Desde 2015, las FDI están activas en 30 plataformas de redes sociales distintas, con 15 empleados dedicados a llegar a audiencias en el extranjero (datos de 2017). El Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), la unidad de las FDI responsable de la coordinación y el vínculo en el terreno con la Autoridad Palestina, tiene su propio equipo de portavoces, así como sus propias redes sociales en inglés y árabe. Dentro de la Oficina del Primer Ministro israelí (PMO), la Oficina de Prensa del Gobierno (GPO), la Dirección de Diplomacia Pública y la Dirección Nacional de Información participan de la diplomacia pública. La Dirección Nacional de Información se encarga de coordinar "las actividades de diplomacia pública de diversos organismos gubernamentales en materia de asuntos exteriores y de seguridad, así como en cuestiones socioeconómicas". La Dirección de Diplomacia Pública es responsable de comunicar las políticas y decisiones del primer ministro y del gobierno. La dirección está encabezada por el asesor de prensa del primer ministro.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel (MFA) lleva a cabo su propia hasbará principalmente a través de su Dirección de Diplomacia Pública. La dirección se organiza en tres divisiones principales: Medios de Comunicación y Asuntos Públicos, Asuntos Culturales y Cooperación Científica, y la Oficina de Asuntos Religiosos y Relaciones con la Diáspora Judía. Dentro de la División de Medios de Comunicación y Asuntos Públicos, los departamentos especializados se encargan de distintas tareas operativas, entre las que se incluyen la imagen del país, la generación y recopilación de inteligencia, la producción audiovisual, sesiones informativas sobre políticas de misiones globales y las relaciones con la prensa a través de la oficina del portavoz. También incluye departamentos dedicados a la divulgación académica y la participación de la sociedad civil, con un enfoque principal en la lucha contra el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones. Las comunicaciones internacionales en línea y las operaciones en redes sociales son gestionadas por el Departamento de Diplomacia Digital del ministerio.
Varias organizaciones sionistas en el extranjero apoyan los esfuerzos de hasbará, por ejemplo StandWithUs, el Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC), el Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente (WINEP), la Liga Antidifamación (ADL), Cristianos Unidos por Israel (CUFI), la Coalición Israel en el Campus, la Iniciativa AMCHA, The David Project, B'nai B'rith, el Comité Judío Estadounidense (AJC), la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Estadounidenses, las Federaciones Judías de América del Norte (JFNA) y la Organización Sionista de América (ZOA).
Entre las ONG israelíes más destacadas que participan se encuentran Hillel International, la Agencia Judía para Israel, Israel Project, HonestReporting, el Instituto de Investigación de Medios de Comunicación de Oriente Medio (MEMRI) y Palestinian Media Watch (PMW).
Según Shivi Greenfield y Nachman Shai, el gobierno israelí y las ONG afines, intentan aumentar la simpatía por Israel entre los estudiantes universitarios estadounidenses mediante viajes de estudio (como Birthright Israel y Masa Israel), charlas, reuniones, distribución de material educativo, paquetes de regalo, recaudación de fondos y donaciones de sangre.
Justificación Diversos académicos israelíes defienden la hasbará como una forma de diplomacia pública y comunicación estratégica. El profesor israelí Eytan Gilboa concible la hasbará como un esfuerzo por competir en el mercado global de ideas y contrarrestar narrativas negativas para Israel.
Historia
Siglo XIX – 1948 Entre los primeros sionistas era común calificar los esfuerzos comunicativos de propaganda. Theodor Herzl utilizó el término en el 3.er Congreso Sionista en 1899, donde pidió a sus compañeros sionistas presentes que "se dedicaran a la propaganda". El ala propagandística del Irgún constituía una proporción sustancial de la organización.
1970–1999 Las primeras menciones del término hasbará en los más importantes medios impresos en inglés datan de finales de la década de 1970 y la describen como "construcción de imagen en el extranjero". Según The Washington Post, este trabajo "se llama hasbará cuando el propósito es remodelar la opinión pública en el extranjero". A principios de la década de 1980, la hasbará se definía como una "campaña de relaciones públicas". En Newsweek se describió como "explicativo".
A finales de la década de 1970 Israel inició un programa para "comunicar los objetivos de defensa", y en 1984 implementó un "Proyecto Hasbara" para "capacitar a funcionarios del servicio exterior en comunicaciones, contactándolos con empresas estadounidenses", asesorado por la consultora de comunicación Backer & Spielvogel. En 1992, la responsabilidad de la hasbará fue transferida del Ministerio de Asuntos Exteriores a los departamentos de prensa, para canalizarla a través de los medios de comunicación extranjeros.
2000–2005 En 2001, el primer ministro Ariel Sharon aumentó los esfuerzos de hasbará, pero no creó un ministerio para ese propósito. También en 2001, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí . Meir, Gideon, 24 May 2005fue copatrocinador de las actividades de las Becas Hasbara de Aish HaTorah.
En 2002, la Oficina del Contralor del Estado israelí publicó un informe crítico sobre los esfuerzos de relaciones públicas de Israel. Se mencionó la falta de una mirada en global y en conjunto, un objetivo estratégico general en materia de relaciones públicas, así como la falta de coordinación entre las distintas organizaciones y áreas.
Por entonces, los niveles de financiación eran modestos; 8,6 millones de dólares estadounidenses al año en el Ministerio de Asuntos Exteriores y 100.000 en la Oficina de Prensa del Gobierno.