Domenico Bigordi o Domenico Curradi, más conocido por el apodo Ghirlandaio (Florencia, 2 de junio de 1448-11 de enero de 1494), fue un pintor cuatrocentista italiano. Entre los aprendices que se formaron en su taller destaca Miguel Ángel.

Trabajó sobre todo en su ciudad natal,Micheletti, cit., pag. 9. encontrándose entre los protagonistas del Renacimiento florentino en la época de Lorenzo el Magnífico. Hacia 1480 se convirtió en uno de los retratistas de referencia de la alta sociedad de la ciudad, gracias a un estilo preciso y fácilmente reconocible. Jefe de un nutrido taller, en el que dio sus primeros pasos un Miguel Ángel adolescente, es recordado sobre todo por sus grandes ciclos de frescos, como algunas escenas de la Capilla Sixtina en Roma, la Capilla Sassetti y la Capilla Tornabuoni en Florencia. Domenico formó parte de la llamada «tercera generación» del Renacimiento florentino, junto a maestros como Verrocchio, los hermanos Antonio y Piero Pollaiuolo y el joven Sandro Botticelli.Micheletti, cit., pag. 10.

Sus hermanos Davide y Benedetto fueron también pintores activos en su taller, así como su cuñado Sebastiano Mainardi de San Gimignano. Su hijo Ridolfo fue un pintor activo en la Florencia del Renacimiento tardío.

Biografía Primeros años Orígenes thumb|250px|Adoración de los Magos (1488). La principal fuente sobre la vida de Ghirlandaio es la biografía que de él escribió Giorgio Vasari en sus Vite. Aunque fue redactada alrededor de setenta años después de la muerte del pintor, se considera una fuente amplia y detallada, si bien refleja el aprecio personal de Vasari por su arte.

Nacido como Domenico di Tommaso Curradi di Doffo Bigordi, con los apellidos Curradi por el padre y Bigordi por el abuelo, en la bibliografía aparece generalmente como Domenico Bigordi, aunque algunos autores lo citan como Domenico Curradi. La ocupación de su padre Tommaso Bigordi y de su tío Antonio en 1451 era setaiuolo a minuto, esto es, comerciantes de sedas y objetos relacionados con ellas en pequeñas cantidades. Fue el mayor de cinco hijos del orfebre Tommaso di Currado con su primera esposa, Mona Antonia; de ellos, solo Domenico y sus hermanos y futuros colaboradores Davide y Benedetto sobrevivieron a la infancia. Tommaso tuvo otros dos hijos con su segunda esposa, también llamada Antonia, con quien se casó en 1464. La hermanastra de Domenico, Alessandra (nacida en 1475), se casó con el pintor Bastiano Mainardi en 1494.Jean K. Cadogan, Domenico Ghirlandaio: Artist and artisan, Yale University Press, 2000, pp. 14-15, 20.

El apodo de Ghirlandaio («fabricante de guirnaldas») le llegó a Domenico a través de su padre (o quizá de alguno de los jóvenes maestros de su taller), joyero con taller en la via dell'Ariento —llamada así por la concentración de orfebres—. Según Vasari, era conocido por las guirnaldas metálicas que lucían sobre la frente las jóvenes florentinas,Francesco Cesati, La grande guida delle strade di Firenze, Newton Compton Editori, Roma 2003. aunque no está claro si fue él el inventor de ese adorno. En algunos documentos fiscales el padre aparece todavía como comerciante o intermediario.Quermann, cit., pag. 6.

Formación Domenico trabajó inicialmente como aprendiz de joyero u orfebre, probablemente en el taller familiar. Vasari relata que el joven mostraba poco interés por ese oficio y prefería dedicar el tiempo a retratar a los paseantes, por lo que el padre terminó aceptando que se formara como pintor y mosaiquista. Lo puso entonces de aprendiz con Alessio Baldovinetti, noticia confirmada en el por las memorias de Francesco Baldovinetti, descendiente del pintor. Baldovinetti ha sido revalorizado por la historiografía reciente como un refinado intérprete del legado florentino y de las influencias flamencas (Rogier van der Weyden, Hans Memling y Hugo van der Goes), especialmente por su atención al paisaje, tratado como elemento estructural de la representación y no solo como fondo.

Según Günter Passavant, Ghirlandaio fue también aprendiz en Florencia de Andrea del Verrocchio,Passavant, Gunter: Verrochio. Sculptures, Paintings & Drawings, Phaidon, Londres, 1969, p. 45. cuyo taller se contaba entre los más activos de la ciudad y por el que pasaron artistas como Sandro Botticelli, Perugino, Lorenzo di Credi y, algunos años después, Leonardo da Vinci. En su formación influyeron además el gusto narrativo de Benozzo Gozzoli y la preferencia por el dibujo firme y el color suave de Filippo Lippi.

De su juventud se conocen pocos datos documentales, hasta el punto de que ni siquiera hay constancia de una residencia fija anterior a la década de 1480. Los años siguientes, entre aproximadamente 1480 y su muerte en 1494, fueron sin embargo intensos y están bien documentados: la demanda de encargos fue continua y su taller desarrolló una producción abundante, aunque no se conocen obras seguras posteriores a 1491.

Primeras obras en Florencia En 1472 se inscribió en la Compañía de San Lucas de los pintores, lo que certifica el final de su aprendizaje.

Los primeros trabajos independientes de Ghirlandaio se encuentran en iglesias de los alrededores de Florencia. La primera obra destacada es un fresco en la pieve di Cercina (Santos Jerónimo, Bárbara y Antonio Abad), fechable hacia 1471-1472. Se trata de la decoración de la banda central de un nicho semicircular, con una arquitectura fingida de nichos de mármol divididos por pilastras que se apoyan sobre una cornisa con imitaciones de mármoles. En ellos se disponen los santos Jerónimo, Bárbara y Antonio Abad, caracterizados por una línea de contorno sutil y fluida y una coloración viva y armónica, derivada del ejemplo de Domenico Veneziano. En el San Jerónimo se perciben ecos del interés anatómico y de la fuerza plástica de Andrea del Castagno, si bien el conjunto se mantiene suavizado y con un movimiento moderado, alejado del dramatismo. Destaca la búsqueda ilusionista de algunos detalles que «sobresalen» de los nichos, como los pies proyectados hacia el espectador o las manos sobre santa Bárbara, que arrojan una sombra verosímil sobre los escalones.Micheletti, cit., pag. 11.

Pronto obtuvo el favor de la familia Vespucci, aliada de los Médici, para la que pintó una Virgen de la Misericordia y una Pietà en la Capilla Vespucci de la Iglesia de Ognissanti en Florencia. La capilla, un nicho en la nave única, fue construida en 1472 y los frescos datan probablemente de 1475, mientras el maestro trabajaba en otros encargos. En el grupo de personajes arrodillados bajo el manto de la Virgen se encuentra el joven Américo Vespucio. En estas obras se aprecia ya la atención de Domenico por la individualización de los rasgos fisonómicos. De estos años data también el fresco Bautismo de Cristo y la Virgen con Niño en el trono entre los santos Sebastián y Juliano en la iglesia de San Andrés a Brozzi.

Perído en San Gimignano thumb|250px|Exequias de santa Fina (1475). Ghirlandaio realizó frescos para la Capilla de Santa Fina, en la colegiata de San Gimignano, que pasó a depender de la cercana Siena a comienzos del . Se trata del primer gran encargo conservado, en el que su estilo aparece ya plenamente definido. La capilla está dedicada a la santa local Fina, una joven parapléjica muerta en 1253. En su decoración intervinieron varios artistas florentinos: Giuliano da Maiano en la parte arquitectónica, su hermano Benedetto en la escultórica y Ghirlandaio en los dos lunetos con escenas de la vida de la santa.

En las Exequias de santa Fina presenta una serie de retratos fuertemente caracterizados, que anticipan la importancia del retrato contemporáneo en sus grandes encargos posteriores. En la escena de la muerte de la santa y en la del funeral se combinan la narración hagiográfica y la observación del entorno urbano y social.

En San Gimignano entró en contacto con Sebastiano Mainardi, que posteriormente se convirtió en colaborador del taller y, tras casarse con su hermana Alessandra, en su cuñado. Poco después de la empresa de santa Fina, Ghirlandaio fue llamado a la Badia di Passignano, donde pintó una Última cena (1476), la primera de una serie de tres obras sobre el tema realizadas en rápida sucesión.

Primer viaje a Roma y vuelta a Florencia La eclosión de la cultura figurativa en la Florencia de la segunda mitad del siglo XV encuentra en Ghirlandaio, a uno de sus intérpretes más prolíficos y técnicamente depurados. Su formación inicial como orfebre, bajo el apodo familiar derivado de las guirnaldas de oro que su padre realizaba para las damas patricias, condicionó de forma indeleble una praxis pictórica caracterizada por la precisión del detalle y un virtuosismo en el tratamiento de las texturas que rivaliza con la tradición nórdica. En el año 1475, el artista se trasladó a Roma acompañado por su hermano Davide para intervenir en la decoración de la Biblioteca Vaticana, un encargo de gran prestigio bajo el pontificado de Sixto IV que, aunque hoy lamentablemente perdido, consolidó su prestigio en los círculos curiales.

Fue en la Ciudad Eterna donde Ghirlandaio estrechó vínculos con la influyente colonia de banqueros florentinos, destacando su relación con Giovanni Tornabuoni, tesorero papal y director de la sucursal del Banco Medici en Roma. Hacia 1477, bajo el patronazgo de este último, ejecutó un ciclo de frescos para la capilla fúnebre de su esposa, Francesca Pitti, en la basílica de Santa Maria sopra Minerva, que comprendía dos Historias de san Juan Bautista y dos. Pese a su desaparición, la historiografía vincula a este contexto de refinamiento cortesano los retratos de Giovanna degli Albizzi, esposa de Lorenzo di Giovanni Tornabuoni, cuya efigie de perfil constituye una de las cimas de la retratística del Quattrocento por su inmovilidad serena y su fastuoso tratamiento matérico. En estas obras, Ghirlandaio demuestra una «diligente pratica» que eleva el medio de la témpera a sus límites descriptivos, capturando la piel de porcelana y la suntuosidad de los brocados con una precisión que evoca la maestría de Petrus Christus o Jan van Eyck.

Tras su regreso a Florencia en 1480, Domenico contrajo matrimonio con Costanza di Bartolomeo Nucci, unión de la que nacería en 1483 su hijo y seguidor Ridolfo. Tras enviudar, se desposaría con Antonia di ser Paolo Paoli, con quien tendría otros nueve hijos, consolidando una estructura familiar que funcionaba como un taller artístico de enorme envergadura. En este mismo año de 1480, la familia Vespucci le encomendó la realización de un San Jerónimo en su estudio al fresco para la iglesia de Ognissanti, concebido como contraparte del San Agustín de Sandro Botticelli. Mientras Botticelli opta por una traducción libre y emocional, Ghirlandaio se sumerge en una emulación técnica del fiamminghismo, inspirándose directamente en modelos como el San Jerónimo de Jan van Eyck que figuraba en las colecciones de Lorenzo el Magnífico. El santo es representado en un interior de una minuciosidad microscópica, donde los objetos dispuestos sobre el escritorio y las estanterías —libros de cartapecora, botes de farmacia, instrumentos de escritura— no son meros accesorios iconográficos, sino protagonistas de una investigación sobre la incidencia de la luz y la textura de los materiales. Como señala la crítica, esta obra es un «milagro de sutileza» que aproxima la técnica del fresco a la transparencia de las veladuras al óleo nórdicas.