thumb|right|225px|Monumento al Cid Campeador en Burgos. La Colada es una de las dos espadas, junto a la Tizona, que la tradición legendaria atribuye al Cid y se encuentra depositada en la Real Armería de Madrid. La hoja está datada en el , es decir, dos siglos posterior al Cid, y la guarnición del , modificación normal en espadas de calidad para permitir su uso continuado.

No consta en ninguna fuente contemporánea a Rodrigo Díaz, el Campeador, que hubiera ninguna espada con ese nombre perteneciente al magnate castellano.Montaner (2011:788-791). La atribución al Cid de la espada Colada pudo ser, por tanto, una invención del Cantar de mio Cid, donde se cuenta que fue ganada como botín de guerra a un «Ramon Berenguer», conde de Barcelona,El enfrentamiento entre el Cid y el conde de Barcelona podría ser una reminiscencia histórica de las dos ocasiones en que el Cid se enfrentó y venció a Berenguer Ramón II el Fratricida (en 1082 en la batalla de Almenar y en 1090 en la de Tévar), aunque el Remont Verenguel del Cantar parece aludir por error a su hermano, Ramón Berenguer II Cabeza de Estopa, con quien rigió Barcelona entre 1076 y 1082 y a quien asesinó en este último año. Véase Montaner (2011:60). y que regaló esta espada (junto a la Tizona) a sus yernos los infantes de Carrión, que son personajes asimismo completamente ficticios.No obstante, el Cantar de Mio Cid establece la existencia de estas dos espadas, que fueron usadas para expulsar a los moros y más tarde se perdieron para siempre en algún campo de batalla olvidado.

Tras la afrenta de Corpes, siempre según el Cantar, Ruy Díaz de Vivar les exigió la devolución de todos sus regalos y entregó entonces la espada a Martín Antolínez, uno de sus caballeros:

Etimología Según Sebastián de Covarrubias, Colada vendría de ser una espada hecha de acero colado,Sebastián de Covarrubias. Tesoro de la lengua castellana o española, 1611. si bien no está claro qué significado puede tener acero colado para Covarrubias y cómo se aplicaría esto a la tecnología de la Edad Media.

Propiedades Al igual que la Tizona, en el Cantar de mio Cid la espada atemoriza a los oponentes indignos si es esgrimida por un guerrero valeroso. Así lo vemos en esta obra cuando Martín Antolínez (quien la recibe como regalo del Cid) blande la Colada en su duelo con el infante Diego González. thumb|250px|Estatua de Martín Antolínez en Burgos.

Notas

Fuentes Alberto Montaner Frutos (ed. lit., estudio y notas), Cantar de mio Cid, Barcelona, Galaxia Gutenberg; Real Academia Española, 2011. ISBN 978-84-8109-908-9

Enlaces externos Espadas del Cid, Tizona y Colada, en Aceros-de-Hispania.com Conde Vindicado de Valencia de Don Juan (1898), Real Armería de Madrid. Catálogo histórico-descriptivo, Editorial MAXTOR, ISBN 9788497614535 (Google Books)

Categoría:Espadas legendarias Categoría:Cantar de mio Cid