thumb|400px|Fecha de independencia: thumb|400px|Territorios colonizados por potencias europeas, Turquía, los Estados Unidos y Japón desde 1492.

El colonialismo es el sistema político y económico mediante el cual un Estado extranjero domina y explota un territorio ajeno.Se caracteriza por la existencia de colonias, que son territorios administrados directamente por la metrópoli por un régimen distinto al de otras formas de dependencia, como los protectorados o las esferas de influencia. El término suele referirse a la ocupación y control de territorios por parte de una potencia extranjera, generalmente para explotar sus recursos naturales y su población.

Si bien el colonialismo suele estar vinculado a proyectos imperialistas, también puede adoptar la forma de colonialismo de asentamiento, en el que colonos ocupan un territorio, desplazan a la población local y, en ocasiones, pueden recurrir al genocidio contra los pueblos indígenas.

El colonialismo se consolidó con la expansión de los imperios europeos entre los siglos y . En 1800, estos imperios controlaban el 35 % de la superficie terrestre, alcanzando un máximo del 84 % al inicio de la Primera Guerra Mundial.

El proceso de descolonización comenzó en el y se desarrolló en distintas etapas, con la mayor oleada entre 1945 y 1975, tras la Segunda Guerra Mundial.Sin embargo, el legado colonial sigue influyendo en la actualidad. Estudios han señalado que las diferencias en las instituciones coloniales explican variaciones en el desarrollo económico,los sistemas de gobiernoy la capacidad estatal.Algunos académicos emplean el término neocolonialismo para describir la persistencia de formas indirectas de dominación colonial.

Definición y características El término colonialismo suele usarse para describir la ocupación y control de territorios ajenos por parte de una potencia extranjera, a menudo con la finalidad de explotar sus recursos naturales y población. Implica la imposición de estructuras políticas, económicas y culturales por parte de los colonizadores, quienes suelen considerar a las sociedades sometidas como inferiores en términos sociales, culturales o biológicos.

El concepto de colonialismo suele confundirse con imperialismo. Mientras que el colonialismo implica generalmente el asentamiento de población en los territorios dominados, el imperialismo puede referirse a formas de control indirecto sin necesidad de colonización permanente. No obstante, ambas formas de dominación han sido utilizadas para el beneficio económico y estratégico de las potencias coloniales.

Origen histórico

Inicialmente colonia se entendía hasta el , según el derecho romano, como asentamiento humano que es establecido fuera de su comunidad política original. A su vez, según Annick Lempérière, el concepto de colonizar implicaba «ante todo poblar; una migración y una fundación que no implicaban la dominación de un pueblo sobre otro, sino la toma de posesión de un territorio». Posteriormente el fenómeno del colonialismo tendría variaciones por la instauración de la modernidad política europea durante los Ciclos revolucionarios del .

Colonialismo europeo

El colonialismo europeo tuvo dos etapas principales: una primera en el llevada a cabo por los imperios español y portugués, seguidos por ingleses, franceses y neerlandeses, y una segunda oleada, que se produjo fundamentalmente en el último tercio del y primera mitad del , durante la cual diversos países europeos conquistaron otros continentes de forma muy rápida. Los principales países colonialistas en esa época fueron Bélgica, Francia, Reino Unido, España, Portugal, Alemania, Italia, Rusia, Dinamarca y Países Bajos. Las causas de este colonialismo fueron principalmente tecnológicas y económicas y, secundariamente, influyeron también factores políticos y culturales. thumb|Fundación de la ciudad de Santiago de Chile en 1541

Causas tecnológicas

Si bien hacia el China superaba tecnológicamente al Viejo Continente, la fragmentación de Europa en pequeños Estados que combatían entre sí durante la Edad Moderna, llevó allí a un perfeccionamiento de la tecnología militar. Aunque los cañones y la pólvora eran conocidos en China, las necesidades guerreras de los europeos llevaron a su mejora y uso generalizado. Por el contrario, China era un enorme imperio unificado, con apenas luchas internas y rodeado de enemigos, en general mucho menos poderosos militarmente. Además, Europa tenía ciertos recursos como el carbón que, durante el , serían muy importantes. Eso permitió superar a los europeos las técnicas de fabricación de acero, ya que tradicionalmente China había sido superior en este aspecto tecnológico. Finalmente, debe notarse que China y Asia conjuntamente tenían una producción superior a Europa, y al encontrarse los europeos con una ventaja tecnológica militar algunos países decidieron incursionar militarmente en Asia con el fin de apoderarse del potencial económico de China e India. De hecho, durante la Edad Moderna, Asia constituyó el continente económicamente más productivo. Hacia 1500, Oriente Medio, India y China concentraban cerca del 60 % de la producción mundial, y poco antes de 1800 el 80 % de la misma. Durante el , los textiles de India se exportaban extensivamente a Francia e Inglaterra. Y gran cantidad de productos industriales chinos estaban presentes tanto en la América colonial desde el como en Europa. Se estima que un 75 % de la plata extraída por los españoles en América acabó en China a cambio de la compra de productos manufacturados en China.Marks, Robert B. (2007): Los orígenes del mundo moderno, ed. Crítica, ISBN 978-84-8432-930-5Hobson, John M. (2004): Los orígenes orientales de la civilización de occidente, ed. Crítica, ISBN 84-8432-718-3 La Revolución Industrial europea alteró este equilibrio y, mediante la conquista militar, gran parte de Asia pasó a estar controlada por potencias europeas. En su libro Armas, gérmenes y acero Jared Diamond analiza las condiciones tecnológicas y materiales de Europa comparadas con las de otros continentes explicando que factores materiales y tecnológicos generaron la ventaja militar europea.

En el caso de China, tras varias guerras y reveses (Guerras del Opio) el gobierno de la dinastía Qing se vio obligado a firmar una serie de tratados desiguales que le concedían grandes beneficios a las potencias europeas, Estados Unidos y Japón. En el caso de la India y de muchos otros territorios de Asia y África, estos acabaron bajo el control directo de potencias extranjeras.

Causas económicas

La crisis económica de súper-producción en Europa en los años 1550 y 1850, se trataba de solucionar con medidas proteccionistas y protegiendo la producción nacional frente a la competencia foránea. Se trató de llevar a cabo poniendo aranceles aduaneros y tasas, lo cual no funcionó y la crisis siguió empeorando. Se buscó otra solución, ahora más efectiva: llevar a ultramar el excedente europeo, ya que las colonias eran un buen mercado por varios motivos: Inversión: en Europa sobraba capital para invertir, pero como no había garantías de retorno, los inversores se fueron a las colonias. Los productos agrícolas, y las materias primas en general, son necesarios pero se encontraban en las colonias y se vendían en Europa. Mano de obra barata: era más rentable la mano de obra de las colonias que la europea.

Causas políticas

Las «causas políticas» abarcarían muchos motivos y acontecimientos. En 1871 Francia fue derrotada por Prusia en la conocida como guerra franco-prusiana. Esto provocó un amplio sentimiento de humillación nacional y el gobierno de la recién instaurada III República fomentó la expansión colonial. Algunas de las causas políticas fueron, por tanto: Hacerse ver como una potencia internacional desarrollando el imperialismo; Nacionalismo: el colonialismo permite hacer pensar a los ciudadanos franceses que pertenecen a un gran país. Estrategia: conquistar determinados puntos estratégicos les permitió tener bases navales en distintos puntos del planeta que en caso de guerra siempre se podrían usar. Aunque hay que entender que estos «motivos políticos» se mezclaban con otros económicos.

Causas culturales

Los europeos usaron sus prejuicios eurocéntricos y la excusa de la evangelización de pueblos no cristianos casi continuamente desde el descubrimiento de América hasta la colonización de Indochina. El proselitismo religioso presente desde siempre en la cosmovisión europea ayudó a justificar y amparar el uso de la ventaja tecnológica militar que Europa consiguió por su acceso a recursos y la historia de guerras intestinas en el continente.

Además, por su estrecho contacto con Eurasia y África los europeos se volvieron resistentes a ciertas pandemias, contra las que otros pueblos más aislados (indígenas americanos y polinesios) no eran tan resistentes. Gran parte de la caída demográfica de América tras la llegada de los primeros europeos se debió a enfermedades pandémicas a los que los pueblos americanos no habían estado expuestos previamente.

Además el tráfico de esclavos a gran escala que los europeos, norteafricanos y musulmanes habían practicado desde hacía siglos fue una parte del modo de producción colonial que los europeos usaron para explotar recursos mediante mano de obra aún en regiones donde previamente la densidad de población no habría permitido el uso intensivo, de no haber tenido esclavos.

Justificaciones

Los partidarios del colonialismo, en algunos casos, se justificaron creando una ideología basada en el racismo. Una de sus bases era creer que el colonialismo tenía una misión civilizadora, considerando que los únicos civilizados eran los «países grandes», el resto era considerado incivilizado y salvaje. Esta ideología racista generó en Europa un sentimiento de superioridad. Pero también hubo una dura crítica al imperialismo, los socialistas y los miembros de los sindicatos obreros fueron los que más duramente lo criticaron. Una tercera vía, con los más moderados de los partidarios, lo justificaban diciendo que era una solución a la crisis capitalista europea.

Colonialismo climático El colonialismo climático es un concepto que nace a partir de un patrón en el que el capitalismo refuerza  la desigualdad económica y social a través de ciertas políticas que se aplican para mitigar o adaptarse al cambio climático. Históricamente, los países  desarrollados e industrializados han sido los principales responsables del cambio climático y sin asumir la responsabilidad que tienen ante la situación, han creado falsas soluciones que los llevaron a trasladar la crisis a los países pobres y en vías de desarrollo, explotando y contaminando  sus recursos. Este fenómeno toma sus raíces en el colonialismo y en el extractivismo, en donde los países más desarrollados perjudican a los menos desarrollados para obtener beneficios.

En el colonialismo climático, las políticas ambientales modernas pueden actuar como formas de control y explotación sobre los países menos desarrollados, que resultan ser los más vulnerables. Esto sucede de manera similar al colonialismo tradicional. Por ejemplo, se han desarrollado proyectos de generación de energías limpias, como energía solar o energía eólica en países en desarrollo que son financiados por inversión de otros países con mayor capacidad económica. Los países que financian los proyectos consiguen diversos beneficios al generar energías limpias, como reducir su huella de carbono. Al final, estos proyectos  también tienen consecuencias perjudiciales en las comunidades más vulnerables. Entre ellas está el desplazamiento de la vida silvestre, migración, deforestación y sequía.

Formas en las que se ejerce el colonialismo climático

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