Alba de Tormes es un municipio y localidad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se distingue como el núcleo de población más importante del este del Campo Charro y se considera la capital o centro de servicios de la comarca que lleva su nombre, la Tierra de Alba. Pertenece al partido judicial de Salamanca y a la Mancomunidad Rutas de Alba.
Su término municipal está formado por las localidades de Alba de Tormes, Amatos, El Pinar, Palomares y Torrejón, ocupa una superficie total de 46,51 km² y tiene una población de .
Geografía Limita al norte con el municipio de Garcihernández, al este con el municipio de Aldeaseca de Alba, al sureste con el municipio de Navales, al sur con el municipio de Encinas de Arriba, al suroeste con el municipio de Martinamor y al oeste con el municipio de Terradillos.
El territorio del municipio es completamente llano; aunque hay pequeñas lomas y cerros que se levanta sobre el terreno. Hacia el suroeste del municipio; haciendo frontera con Valdemierque; se encuentra el pico de Velaviejo; con una altura de unos 957 m, techo del municipio. La roca predominante es la arcilla; indicando que el suelo que se asienta la ciudad y los demás pueblos que pertenece al municipio es bastante antiguo, aunque el río Tormes ha modificado la zona debido a que ha cambiado de curso, formando depósitos aluviales que datan del Cuaternario.
Hidrografía Aparte del río Tormes; que cruza el municipio. El arroyo de Alba o Fontanilla de los Carazos; atraviesa la zona sur del municipio, naciendo en el paraje de los Pocillos, haciendo límite con Aldeaseca de Alba y atravesando campos de cultivos hasta desembocar en el Tormes, a la altura del polideportivo de la ciudad, al sur.
Al norte del municipio; se encuentra el embalse de Villagonzalo.
Clima El clima de la zona es mediterráneo continental; donde suele llover de vez en cuando, con inviernos fríos y veranos muy suaves.http://www.granenciclopedia.es/
Historia miniatura|izquierda|Mapa de la ciudad publicado en 1867 y realizado por Francisco Coello Alba de Tormes es un municipio histórico; se sabe que fue fundado por los vacceos durante la edad de hierro como un gran castro llamado Alvia, y que fue colonizado por los romanos, y después, por los musulmanes.https://www.senditur.com/es/poblacion/alba-de-tormes/ Su repoblación fue llevada a cabo por los reyes de León en la Edad Media, quienes crearon el concejo de Alba, del que pasaron a depender los pueblos de la comarca y cuya capital era Alba de Tormes, excelentemente situada para controlar el paso del Tormes, formando parte el concejo albense del Reino de León.Mínguez, José María (Coord.) (1997). Historia de Salamanca. II Edad Media. Salamanca: Centro de Estudios Salmantinos. Pág. 321 El Alfoz de Alba de Tormes estuvo dividido en varios cuartos: Cantalberque, Allende el Río, Rialmar y la propia villa de Alba de Tormes y sus anejos. Por otro lado, el 4 de julio de 1140 el rey Alfonso VII de León otorgó a la villa de Alba un Fuero propio.
Debido a su cercanía a la frontera entre los reinos de León y Castilla, así como a su importancia estratégica y militar, en el año 1196 Alba de Tormes fue atacada y saqueada por las tropas castellanas. Un hecho que motivó que el rey Alfonso IX de León acometiese una nueva repoblación de la villa, confirmando y actualizando los Fueros otorgados previamente por su abuelo Alfonso VII.Ledesma, Antonio (coord.) (2021). Todo el Románico de Salamanca. Aguilar de Campoo: Fundación Santa María la Real. Pág. 41
Debido a su importancia, el alfoz de Alba fue un señorío de realengo dependiente de la monarquía leonesa. A finales del , cuando los reinos de León y Castilla se habían unido ya definitivamente bajo una misma corona, el alfoz de Alba perteneció al infante Don Pedro, hijo de Alfonso X el Sabio y de la reina Violante de Aragón.
Posteriormente, Alba de Tormes pasó a manos de Alfonso de la Cerda, que era hijo del infante Fernando de la Cerda y nieto de Alfonso X, y estuvo en su poder hasta el año 1312, en que el rey Fernando IV la incorporó al realengo junto con la villa de Béjar.
En 1429 el rey Juan II la entregó al obispo Gutierre Álvarez de Toledo, de la casa de Álvarez de Toledo, tomando así el título de señor de la villa de Alba de Tormes. A partir de ese momento la historia de la villa estuvo ligada a la casa de Alba. El vertiginoso ascenso familiar fue acompañado asimismo por la elevación del señorío a Condado de Alba de Tormes en 1439 y finalmente transformado en Ducado de Alba de Tormes desde 1472, título nobiliario otorgado por el rey Enrique IV a favor de García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo, quien se convertiría así en el I duque de Alba.
miniatura|Puente y restos del castillo en 1865, por Francisco Javier Parcerisa
En 1571, santa Teresa de Jesús fundó su octavo convento de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo u Orden de las Carmelitas, donde falleció el 4 de octubre de 1582 y en cuyo retablo mayor se expone a la veneración de los peregrinos su cuerpo incorrupto.
En 1812 la ciudad fue testigo de una batalla, una de las más famosas de la guerra de la Independencia, en la que los franceses intentaron conquistar la ciudad mientras el ejército sublevado y la fuerza británica hicieron todo lo posible para que el ejército napoleónico no conquistara la ciudad. Los franceses salieron victoriosos, obligando a retirarse al ejército de Wellington y tomando la ciudad, que quedó destruida por los cañones que usaron para hacer retroceder a los independentistas.
Con la creación de las actuales provincias en 1833, Alba de Tormes quedó encuadrada en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa, siendo cabeza de su propio partido judicial hasta la desaparición de este y su integración en el de Salamanca.
Demografía Alba de Tormes cuenta con una población de .
Según el Instituto Nacional de Estadística, Alba tenía, a 31 de diciembre de 2018, una población de 5166 habitantes, de los cuales 2591 eran hombres y 2575 mujeres. Respecto al año 2000, el censo refleja 4650 habitantes, de los cuales 2290 eran hombres y 2364 mujeres. Por lo tanto, la pérdida de población en el municipio para el periodo 2000-2018 ha sido de 516 habitantes, un 10 % de descenso.
El municipio se divide en cinco núcleos de población. De los 5166 habitantes que poseía el municipio en 2018, Alba contaba con 4895, El Pinar de Alba con 199, Torrejón de Alba con 41, Amatos de Alba con 25 y Palomares de Alba 6.
Economía Aparte de vivir del turismo; también se vive de la agricultura, con cultivos de cereales, verduras, remolacha y patatas. Debido a ello; se asienta varias empresas de industria alimentaria; especializado en las patatas y en la elaboración de aceites.
También cuenta con pequeñas empresas de embutidos.https://www.paginasamarillas.es/a/industria-alimentaria/salamanca/alba-de-tormes/
Cultura
Patrimonio miniatura|Museo Carmelitano
Museo Carmelitano Situado en el convento de Madres Carmelitas de la Anunciación, donde se halla el sepulcro de santa Teresa de Jesús, quien impulsó entre 1562 y 1582 una profunda reforma del Carmelo creando 16 conventos de monjas (17 si tenemos en cuenta el frustrado de Pastrana) y dos de frailes, y propiciando carmelos en los que las monjas se volcasen en la oración, fuesen cultas, e iguales entre sí. A mitad de camino en número y años del peregrinar fundando de una santa definida como inquieta y andariega, está la fundación en 1571 del octavo de sus carmelos, en el que se conservan en el retablo mayor el sepulcro, brazo y corazón de Teresa que aquí murió el 4 de octubre de 1582. Impulsaron la fundación como patronos Francisco Vázquez y Teresa de Laíz, el primero cristiano nuevo y receptor en la Universidad de Salamanca, la segunda, mujer de peculiar carácter que al no tener hijos empujó al contador y a su propia familia (los Aponte) a fundar este convento. Juana de Ahumada (hermana menor de la Santa) y su marido Juan de Ovalle, que vivían en la villa, mediaron en la fundación. La misma Teresa indica: «Púsose el Santísimo Sacramento e hízose la fundación día de la conversión de san Pablo, año de 1571, para gloria y honra de Dios, adonde –a mi parecer– es su Majestad muy servido. Plega a él lo lleve siempre adelante».
Antes, el 3 de diciembre de 1570 se otorga la Escritura de Fundación estableciendo que los fundadores darán las casas en las que viven, y otras. Más diversas donaciones y juros, y harán «la capilla e altares della e cuerpo de Yglesia a su costa». Una tradición albense sitúa a Teresa en Alba en enero de 1571, supervisando las obras conventuales a las que Juan de la Cruz ayudaba con sus manos como albañil, con la oración y confesando a las monjas. Construyó a la vez el convento material y el espiritual, poco más de un siglo después se levantó frente al de monjas el convento de frailes, el primero dedicado a Juan de la Cruz.
miniatura|izquierda|Sepulcro de Santa Teresa de Jesús en el Museo. Aquí se conserva su cuerpo incorrupto, y dos de sus reliquias más insignes: el brazo izquierdo y su corazón
La casa e iglesia de Alba testimonian que Santa Teresa partía de premisas claras que postulaban una arquitectura a la que cuadraban por igual los adjetivos de austera y esencial. Y su templo tiene dos partes claramente diferenciadas:
La primitiva hecha entre 1571 y 1582, interiormente llegaba hasta el actual púlpito e incluye nave y anterior capilla mayor. La actual nave es alargada y tiene armadura de madera atirantada, más una primitiva capilla mayor cuadrada, que cubre con bóveda nervada con combados y claves ornadas que señalan es obra trazada por Rodrigo Gil de Hontañón.
La segunda contempla la sacristía, crucero, cúpula y presbiterio, con sus correspondientes retablos, más dos camarines (alto y bajo), producto de una ampliación barroca hecha entre 1670 y 1680. Tras la muerte de Santa Teresa, la iglesia -proyectada como panteón del matrimonio fundador- se transformó de facto en su panteón y su sepulcro pasó a ser motor de las reformas del templo. Con la canonización de 1622, el culto aumentó considerablemente, resultando la pequeña iglesia insuficiente para acoger a los peregrinos y finalmente se hizo necesario, tras desmontar la anterior capilla mayor y romper el muro del testero de la cabecera antigua, agrandar el templo, lo que se hizo con la ayuda del Felipe IV y su esposa, María de Austria, y por ello esa zona se ha llamado la «Obra Real». El proyectista fue el carmelita Juan de San José (autor de las trazas del convento de Carmelitas de Peñaranda, 1667).
miniatura|En esta sala pasó sus últimos días Santa Teresa de Jesús
Para el cuerpo de la Santa se reservó en el nuevo retablo mayor el lugar principal sobre el tabernáculo y como transparente y en el cuerpo bajo, tras dos puertas abiertas a ambos lados del altar, se exponían el brazo y el corazón de santa Teresa. El retablo es uno de los más singulares ejemplares de nuestra retablística, y permitía que las monjas venerasen directamente cuerpo, brazo y corazón desde los dos camarines superpuestos (hoy el brazo y el corazón están juntos y pueden verse de una forma privilegiada desde el camarín alto). Como acercamiento a la figura de la Santa y al rico patrimonio artístico del convento se abrió en junio de 2014 el Museo Carmelitano: Teresa de Jesús en Alba de Tormes, que tiene tres ámbitos. En primer lugar una Sala de santa Teresa, que recoge obras de contenido espiritual e incluye la celda donde murió, en la que quedó instalada cuando llegó gravemente enferma el 20 de septiembre de 1582. Otro ámbito del Museo está en los dos citados camarines y salas anexas, y un último espacio en un contiguo edificio de tres plantas que recoge pintura, escultura, orfebrería y ornamentos, estandartes y otros objetas de la vida conventual.
Basílica de Santa Teresa miniatura|izquierda|Vista de la inacabada Basílica de Santa Teresa desde el castillo