Ahmed Balafrej (en árabe, أحمد بلافريج) nació en Rabat, capital del protectorado francés, el 8 de septiembre de 1908 y murió en la misma ciudad el 14 de abril de 1990. Político e intelectual, es una de las figuras clave del nacionalismo marroquí, considerado el fundador de la diplomacia marroquí moderna.

Ahmed Balafrej es el arquitecto de la unificación del movimiento nacionalista marroquí, que se cristalizó en el partido independentista Istiqlal. La acción de este partido, a nivel nacional e internacional, fue indispensable para la independencia de Marruecos, que llegó finalmente el 3 de marzo de 1956.

Gran diplomático y hombre de Estado, ocupó puestos de relevancia política en el Marruecos independiente, entre ellos el de primer ministro, pero se distanció del Istiqlal tras un periodo convulso de crisis y escisiones. Inspirado por el pensamiento de intelectuales como Chekib Arslan o al-Afghani y con una sólida formación, Balafrej desarrolló un espíritu modernista y diplomático que le valió el respeto tanto de los políticos franceses de la época como de los líderes del movimiento nacionalista marroquí. Abandonó por completo todo cargo público en 1972, sin haber dejado apenas testimonios o pruebas de su participación directa en la historia de Marruecos.

Primeros años: construcción de la consciencia nacionalista

Heredero de los Hornacheros

Ahmed Balafrej nace en 1908 en el seno de una familia conocida de la medina de Rabat de origen morisco. Su nombre de familia le relaciona con los descendientes de los tres mil hornacheros musulmanes de Badajoz que fundaron en 1610 la legendaria pero efímera República de Bouregreg o República de Salé.

Una formación excepcional

Balafrej tiene el privilegio de recibir una formación intelectual excepcional en los años del protectorado (tan solo 53 marroquíes finalizan el bachillerato entre 1920 y 1934). Sus padres financian sus estudios primarios en la escuela de Bab Lâalou para realizar posteriormente la secundaria en el Colegio Musulmán de Rabat , futuro colegio Moulay Youssef. Obtiene su graduado de secundaria en París, en el Liceo Henri IV, ya que el sistema colonial no le permite hacerlo en Rabat. Más tarde perfeccionará sus estudios árabes en la Universidad Fouad I de El Cairo (1927), antes de regresar a París para asistir a la Sorbona como estudiante de letras y ciencias políticas (de 1928 a 1932). Esta formación rica e internacional contribuyó a construir su consciencia nacional que más tarde se convirtió en un compromiso nacionalista férreo.

En mayo de 1926 se produce el brutal aplastamiento de la república del Rif y la consiguiente capitulación de Abd el Krim ante las tropas francesas. Este suceso fue considerado como el último acto de resistencia armada a la colonización. Balafrej y sus compañeros nacionalistas toman conciencia de la superioridad militar de los colonizadores y se centran en la creación de una resistencia política organizada que haga valer sus reivindicaciones. Está naciendo el embrión del movimiento nacionalista marroquí.

Balafrej funda en agosto del mismo año en Rabat la “Sociedad de los amigos de la verdad”, que inaugura las formaciones nacionalistas marroquíes. A su regreso a París en 1928 para continuar sus estudios, participa en la creación de la AEMNAF (Asociación de estudiantes musulmanes norte-africanos en Francia) junto a personajes como Muhammad Hassan El Ouazzani, Mohammed El Fassi y Abdeljalek Torres. La asociación, dirigida por Balafrej en 1930, manifiesta de manera abierta por vez primera sus tendencias políticas con la decisión de Balafrej de excluir a aquellos miembros que hubieran adoptado la nacionalidad francesa. A partir de ese momento pasará a ser conocida en el Barrio Latino como “La asociación nacionalista”.

La creación de un movimiento nacionalista

La respuesta nacionalista al Dahir Bereber

En 1930, año de la proclamación del Dahir Bereber, Balafrej tiene veintidós años y se encuentra aún en París. Uno de los objetivos de este Dahir, basado en la política de “divide y vencerás”, era precisamente debilitar la agitación nacionalista que crecía entre las élites urbanas. El Dahir Bereber fue acompañado de duras críticas y protestas en su contra, respuesta en la que participaron activamente los jóvenes nacionalistas marroquíes, Balafrej entre ellos.

Balafrej se involucra en la campaña de internalización de la protesta contra el Dahir y decide ponerse en contacto con el emir Chekib Arslan, refugiado por aquel entonces en Laussane, Suiza. Chekib Arslan, aristócrata siro-libanés de doble cultura (occidental y árabe), era ya una figura emblemática de la Nahda (Renacimiento árabe) y aspiraba a convertirse en el líder internacional del panarabismo. En las distancias cortas, la personalidad, la inteligencia política y la convicción de Arslan, impresionan sobremanera a Balafrej. Les unirá una estrecha amistad desde este momento, siendo Chekib Arslan de alguna manera el mentor de Balafrej, el cual, a su vez, le involucrará en la causa marroquí. Ambos comparten la idea de que la proclamación del Dahir se enmarca dentro de la ofensiva de desislamización de las naciones árabes por parte de la política de ocupación colonial.

Prolongando un viaje a España, Arslan se reúne el 8 de agosto de 1930 en Tánger con los principales líderes nacionalistas: Balafrej, El Fassi y Abdeljalil; para después pronunciar una serie de conferencias en Tetuán, a instancias de Abdesslam Bennuna y Abdelkhalek Torres. Las conferencias se prolongan por diez días. Su visita sirve para unir por primera vez a los nacionalistas del norte y del sur de Marruecos.

En esta época los lazos entre la élite nacionalista urbana y los representantes de las tribus del campo se van estrechando gracias a la propaganda expedida en forma de octavillas o camuflada en discursos religiosos. La respuesta interna contra el Dahir acaba en 1932 con el desencadenamiento de la violencia policial y numerosas detenciones, lo que motiva la creciente importancia de la protesta a nivel internacional. Arslan y Baafrej se reúnen en Madrid y el intelectual sirio decide apoyar la creación en Tetuan por parte Bennuna de la “Asociación hispano-musulmana”, fundada por iniciativa del diputado español J.F. Roca. Chekib Arslan llegó a ser definido como el enemigo número uno del partido colonialista francés.

Revista Maghreb: la prensa al servicio de la causa marroquí

En el marco de estas protestas, los líderes nacionalistas marroquíes entran en contacto con jóvenes burgueses de la izquierda francesa a los que conocen por lo general en el Barrio Latino de París. Uno de ellos es Daniel Guérin, el cual se está iniciando en los movimientos socialistas y revolucionarios y llegará a ser un destacado historiador e ideólogo. El joven Guérin se une, como tantos otros izquierdistas, a la campaña contra el Dahir.

Robert-Jean Longuet, nieto de Karl Marx y abogado socialista parisino, era uno de estos franceses comprometidos con las causas nobles. A principios de 1932 recibe la visita de Balafrej, Ouazzani y Abdeljalil, los cuales, impresionados por la defensa que ha realizado Longuet del marroquí Ahmed Djebli (tras su arresto por las protestas contra el Dahir), le piden que se una a su causa para defender con la misma intensidad al resto de nacionalistas marroquíes acosados por las autoridades francesas. Esta reunión se convertirá en el comité de redacción de la revista Maghreb. La revista, editada en París y francófona, estará financiada por los círculos nacionalistas, siendo Longuet su redactor jefe y Balafrej su más prolífico redactor. Se distribuyen miles de ejemplares en Maruuecos a partir de julio de 1932. La revista permite a Balafrej introducirse en los medios políticos liberales y socialistas franceses y entablar contacto con las esferas dirigentes republicanos españoles. La difusión de Maghreb en Marruecos fue prohibida por las autoridades francesas en 1934, al igual que tantas otras publicaciones de corte nacionalista de la época.

Del reformismo a la lucha por la independencia

El CAM y su Plan de Reformas

Entre los años 1933 y 1934 se forma el Comité de Acción Marroquí (CAM), que resulta de la agrupación de grupúsculos de jóvenes nacionalistas creados en Fez, Sale y Tetuán. El CAM constituye la primera organización nacionalista con carácter de partido político., contando entre sus filas con personalidades como Balafrej, Lyazidi, El Fassi, Said Hajji, Ouazzani, Bennuna o Torres. Balafrej colabora en la redacción del llamado Plan de Reformas del CAM, un documento de corte reformista de 143 páginas sobre la política francesa en Marruecos. En el documento, publicado en árabe y después en francés, no se hacía ninguna alusión a la posible independencia de Marruecos y lo que pedía principalmente era el respeto de las leyes marroquíes por parte de las autoridades francesas. El Plan de Reformas fue una obra colectiva firmada por diez marroquíes: Omar Abdeljalil, Abdelaziz Bendriss, Ahmed Cherkaoui, Mohammed Diouri, Allal El Fassi, Mohammed Ghazi, Boubker Kadiri, Mohammed Lyazidi, Mohammed Mekki Naciri y Muhammad Hassan El Ouazzani, y presentada el 1 de diciembre de 1934 al sultán, al ministro de Asuntos Exteriores y al Residente General francés. Balafrej no figura entre los firmantes, aparentemente por estar negociando al mismo tiempo la apertura de la escuela Mohammed Guessous en Rabat, primera escuela marroquí bilingüe de iniciativa no colonial. Otras versiones dicen que el Plan de Reformas fue la primera gran escisión de la CAM y que por ello muchos de sus integrantes no quisieron figurar en el documento. De todos modos, la propuesta fue prácticamente ignorada, tanto por las autoridades coloniales como por los miembros parlamentarios franceses de izquierdas.

En 1937, Balafrej sustituye a El Ouazzani como secretario general de la CAM, el cual ha decidido distanciarse de la organización para crear una propia junto a unos cuantos militantes. La nueva agrupación de El Ouazzani se convertirá posteriormente en el PDI (Partido Democrático de la Independencia). En abril de 1937, las autoridades francesas toman medidas de prohibición contra el CAM para intentar evitar la apertura de sedes de la organización por todo Marruecos. Ante la disolución del CAM se funda en la clandestinidad el “Partido Nacional para la Realización del Plan de Reformas”, conocido simplemente como Partido Nacional. El partido se manifiesta por vez primera en el mes de julio, con el viaje de Balafrej y Abdeljalil a París para presentar una nueva memoria a François de Tessan, exigiendo mayor compromiso con las reivindicaciones presentadas en 1934.

El Partido Nacional y el despertar a la reivindicación de la Independencia

En octubre de 1937, un decreto del visir ordena la disolución del Partido Nacional, por considerarlo la restitución del CAM. Se desata una ola de violencia y de arrestos, especialmente de los líderes de las agrupaciones nacionalistas de la zona. Allal El Fassi es obligado a exiliarse a Gabón, donde permanecerá nueve años, mientras El Ouazzani es enviado forzosamente al Sahara. Abdeljalil es puesto rápidamente en libertad y huye a la zona española, donde se reúne con Balafrej, el único que pudo sortear las represalias al encontrarse en el momento de los disturbios fuera del país.

Ante estos incidentes y el fracaso de las gestiones llevadas a cabo hasta el momento, la juventud nacionalista marroquí abandona la esperanza de un posible reparto del poder con los franceses y el fin de la ocupación colonial se perfila como la única solución posible.

Gestiones diplomáticas en tiempo de guerra