Valderas es un municipio español de la provincia de León, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Cuenta con una población de .
Sin documentación escrita hasta el , en el aparece como feudo del señorío de los Osorio y cabeza de las llamadas Siete Villas de Campos. Durante las guerras civiles acaecidas a finales del , apoyó tanto a Enrique de Trastámara como a su heredero, Juan I, por lo que en 1388 este último otorgó a la villa un privilegio, confirmado posteriormente por Felipe V, por el cual eximía a los valderenses de «todo tributo e cualesquiera pechos, pedidos e servicios».
Durante la guerra de las Comunidades de Castilla, la villa apoyó a Carlos I, por lo que recibió del monarca nuevos privilegios, beneficiándose de ello todo el pueblo, que vio como su población y comercio crecía. En 1814 el marqués de Astorga, Vicente Osorio de Moscoso y Álvarez de Toledo, cedió sus derechos, quedando desde entonces vinculada a la administración de la nación.
Su patrimonio histórico y monumental, así como diversas celebraciones que tienen lugar a lo largo del año, entre las que destacan las ferias y fiestas del mes de julio y las fiestas patronales de septiembre en honor a la Virgen del Socorro, la convierten en una villa receptora de turismo, especialmente en los meses estivales. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la iglesia de Santa María del Azogue, los arcos de sus murallas, la casa de los Osorio, el antiguo consistorio y el Seminario. En 2008, el conjunto de la villa fue declarado bien de interés cultural. Información en su página oficial.
Toponimia En los documentos escritos que se conservan de 1113, el primer testimonio escrito y documentado es de fecha 11 de junio y hace referencia a la venta de una heredad in Valde Heras, adoseira Sancti Micahelis, sub kastro Macareff. En 1121, la referencia es de Vald’ Heras, en 1145 Valdeiras. Como Ualdeiras figura en 1207 en una donación de Teresa Fernández de Villalobos al monasterio de Carrizo donde uno de los testigos es Michael Nicolai de Ualdeiras. En 1227, los hermanos Miguel y Iohannes dan a su hermano Martín varias propiedades a cambio de lo que este último tiene en Ual de Eras. En un documento de abril de 1259 uno de los testigos es Rodrigo Fernández, clérigo de Ualderas, y así vuelve a aparecer el topónimo en junio de 1260 cuando la monja Orfresa Fernández dona sus bienes al monasterio de Carrizo y uno de los testigos es don Symon, carpentero de Ualderas. El significado del topónimo podría ser una contracción de «val de eras» o «valle de las eras».
No obstante, algunos autores hablan de un origen romano (no confirmado al no haber constancia escrita), en el que se habría fundado un poblado denominado Vallis ferax cerere et uvis (valle abundante en cereales y viñedos); voz que se contraería primero a Vallis Ferax; y después la «f» evolucionaría a «h» aspirada y la «x» cambiaría a «s», hasta llegar a la antes citada primera constancia escrita medieval de Val de Heras y su evolución posterior hasta la actual Valderas.
Geografía miniatura|Fragmento de la hoja 271 del Mapa Topográfico Nacional de España de 2002 en el que se representa Valderas Valderas se encuentra al sur de la provincia de León, a una altitud de 738 , situándose su casco histórico sobre un cerro localizado junto al río Cea. El territorio del término municipal está representado en la hoja 271 del Mapa Topográfico Nacional.
Orografía Su ubicación junto al río Cea hace que el municipio se asiente en una zona predominantemente llana, exceptuando la propia Valderas que se encuentra en una zona elevada, y los montes de Valderas y el duque, en los que el terreno asciende. En el término municipal se encuentra el vértice geodésico de pico de Fuentes, a una altitud de 809 , y situado en el extremo norte del municipio..
Hidrografía Valderas está bañada por el río Cea, el cual recorre el municipio de noreste a suroeste. En él desembocan varios arroyos, como el de Valdefuentes, y el canal de la Margen Izquierda del Porma.
Clima miniatura|Una calle antigua
El clima en Valderas es, al igual que en la mayor parte de la Meseta Norte, un clima mediterráneo continentalizado, levemente alterado por la influencia de la cordillera Cantábrica.Los datos relativos a Valderas no difieren mucho de los de León. Las precipitaciones se reparten de manera irregular, con máximos en primavera y otoño y un mínimo estival. En cuanto a las temperaturas, los inviernos son fríos, con frecuentes heladas, mientras que los veranos son cortos y calurosos.
Naturaleza Parte de su término municipal se integra dentro de la ZEPA Penillanuras-Campos Norte.
Historia Edad Media No existe documentación escrita sobre Valderas hasta el en que aparece el primer testimonio acreditado. Es de suponer que los habitantes asentados desde antiguo en estas tierras habrían seguido la misma suerte y evolución que los otros pueblos asentados en las márgenes del río Esla y sus afluentes.
A falta de documentos escritos para la historia anterior al , existen las historias narradas de generación en generación, las leyendas, la tradición no escrita y los vestigios que pueden aportar algunos edificios. La tradición cuenta que en el , el rey godo Witiza proclamó una ley que mandaba destruir todas las armas y convertirlas en arados y utensilios para el campo. Una dama de Valderas llamada María de las Hazas (o de las Zarzas) instó a los vecinos para cumplir a medias con la ley: sólo convertirían en arados las armas inservibles o viejas mientras que las otras serían guardadas en secreto para echar mano de ellas cuando hiciera falta. La leyenda cuenta también que esta mujer, incluso, compró más armas nuevas y las custodió junto con las otras.
Años más tarde pasaron por la población las tropas de Alcama o Al-Qama, camino de Asturias, donde se encontrarían con don Pelayo. Tomaron el pueblo y lo incendiaron y de nada les sirvieron a los ciudadanos aquellas armas escondidas. Se cree que esta leyenda dio lugar a la configuración del escudo de la ciudad en que aparece una mano que está sacando una bandera de las llamas.
miniatura|Ruinas de la fortaleza en Altafría, construida en tiempos de Fernando II Aunque la villa no aparece documentada hasta el , en otros documentos del se hace referencia a una cierta fortificación que construyó un repoblador hispano-musulmán llamado Maçarefe, Mazarefe o Mazaref y que podría referirse a Valderas. Los bani-Mazaref pertenecían a una familia de alto linaje mozárabe, repobladores del valle del Duero.
Siglos y miniatura|En 1388, el rey Juan I otorgó un privilegio a la villa en agradecimiento a la fidelidad mostrada A partir del , durante el reinado de Urraca I de León (1109-1126), Valderas ya aparece en los documentos escritos donde son apuntados asuntos relacionados con la ciudad. La villa fue gobernada por varios tenentes, entre ellos; Rodrigo Fernández en 1134 y el conde Ponce de Minerva desde 1159. En tiempos de Fernando II (1157-1188) se construyó un fortín del que se conservan los torreones ruinosos, conocidos en la villa como los castillos de la Altafría. Se construye también la muralla que nacía en dichas torres y descendía rodeando el otero, terminando en la llamada puerta de San Isidro donde la ciudad estaba ya protegida por el terreno escarpado y el río.
El Honrado Concejo de la Mesta de Pastores también tuvo actividad en la zona de Valderas desde esa época, ya que la Cañada Real Zamorana, ramal de la Cañada Real Leonesa Occidental, discurre por sus inmediaciones.
Siglos y En el , Pedro Álvarez Osorio, a quien el rey Pedro I mandó matar en 1360 e hijo de Juan Álvarez Osorio, figura como señor de Valderas, de Fuentes de Ropel y de otros lugares. En el , un descendiente suyo del mismo nombre también fue señor de Valderas, aparte de Villalobos, Castroverde, y otras tierras, y el primer conde de Trastámara por merced del rey Juan II de Castilla en 1445.
En el , Valderas figura en los anales como feudo del señorío de los Osorio (Marqueses de Astorga), cuya cabeza fue Álvar Pérez Osorio, hijo del primer conde de Trastámara, señor de Villalobos y de las Siete Villas de Campos (estas villas eran Becilla de Valderaduey, Castroverde de Campos, Roales de Campos, San Miguel del Valle, Fuentes de Ropel, Villaornate y Valderas, siendo esta su capital).
Valderas, con el señor de Osorio a la cabeza, defendió los intereses de Enrique de Trastámara frente al rey Pedro I en la guerra civil que sostuvieron de 1366 a 1369. Años más tarde defendió también al heredero de Enrique de Trastámara, Juan I de Castilla, frente a las aspiraciones de los duques de York y Lancaster, cuyas tropas, apoyadas por la ayuda portuguesa, invadieron Castilla y también León, llegando a poner sitio a Valderas (guerra civil de 1388). La ciudad se defendió heroicamente, según cuentan las crónicas, pero a la vista de una derrota inminente quemaron sus bienes y huyeron buscando asilo en los pueblos cercanos.
Este hecho de armas y esta fidelidad fueron premiados por el rey Juan I, otorgando a la villa un privilegio que fue firmado en Burgos el día 15 de enero de 1388. Según constaba en el acta, se eximía a los combatientes valderanos y sus sucesores, por siempre y en cualquier lugar donde estuvieran, de «todo tributo e cualesquiera pechos, pedidos e servicios» además de concederles los diezmos y tercios que la corona había de percibir, para que lo destinasen a reparar las murallas. Se rehicieron las murallas y se construyó la nueva cerca. Estos privilegios y beneficios fueron confirmados posteriormente por los Reyes Católicos en 1476, por Felipe II en 1562 y por Felipe V a principios del .
Los beneficios del privilegio se hicieron notar en la prosperidad de la villa, que creció, se abrieron nuevas calles y plazas y las casas se construyeron más sólidas y con mejores materiales (piedra y ladrillo en lugar de tapial). Muchas de estas casas fueron habitadas por hombres ilustres, caballeros de Santiago y de Alcántara, que colocaron sus escudos heráldicos en las fachadas, conservándose todavía algunas de ellas.
Edad Moderna miniatura|En diciembre de 1808, Napoleón se alojó en el Seminario con motivo de las campañas militares de la guerra de la Independencia En la guerra de las Comunidades, la villa de Valderas apoyó la causa del rey Carlos I, por lo que este premió su actitud, gozando de nuevos privilegios y rangos especiales los fijosdalgo y los caballeros y beneficiándose el pueblo entero con la ayuda otorgada al mercado, que se convirtió en uno de los más destacados del reino (y que se sigue celebrando hoy semanalmente, los lunes), y al que acudían mercaderes de tierras lejanas, sobre todo franceses y flamencos.
Durante el Valderas también fue sede temporal del adelantamiento mayor del reino de León (antigua institución con funciones militares y judiciales).
Los beneficios de los citados privilegios fiscales y comerciales se hicieron notar en la prosperidad de la villa, que en los siglos , y vio crecer su población y su actividad comercial y artesanal, se abrieron nuevas calles y plazas y se levantaron algunas casas y palacetes en piedra y ladrillo y con escudos heráldicos, algunas de las cuales aún se conservan (como el Palacio de los Osorio, el Palacio de los Marqueses de Castro Janillo y el Seminario, entre otros).
Culturalmente Valderas también floreció en estos siglos, en gran parte gracias a los centros religiosos y docentes que había en el pueblo: el Convento de los Carmelitas desde el , y el Seminario desde el .
Ya en el , de gran prosperidad para Valderas, la ciudad se inclinó a favor del nuevo rey Felipe V en la guerra de sucesión española (1701-1715), quien, en agradecimiento, confirmó el privilegio otorgado por Juan I.
Edad Contemporánea
A principios del , en diciembre de 1808, consta que Napoleón pasó por Valderas con motivo de sus campañas militares en España y se alojó en el Seminario (sus tropas saquearon la villa).