Bahía Blanca es una ciudad argentina ubicada en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Es la novena ciudad más poblada del país. Dista 627 km de La Plata (capital provincial) y 636 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, situándose en la región pampeana, a poca distancia del límite con la región patagónica. Fue fundada el 11 de abril de 1828 con el nombre de «Fortaleza Protectora Argentina» por el coronel Ramón Bernabé Estomba.

La ciudad se ha consolidado como uno de los más importantes centros comerciales, culturales, educativos y deportivos del interior del país. Además, cuenta con importantes museos y bibliotecas y su infraestructura turística incluye circuitos arquitectónicos, paseos y parques. Constituye un nudo energético, de transportes y comunicaciones entre los flujos económicos del suroeste de la provincia de Buenos Aires y del yacimiento de Vaca Muerta, siendo el puerto natural de salida de la producción de este yacimiento de petróleo y gas no convencional. Además, gracias a su infraestructura terrestre, marítima y las cercanías al puerto comercial de aguas profundas ubicado en la vecina localidad de Ingeniero White, establece relaciones a nivel regional, nacional e internacional.

Dado el crecimiento poblacional de la localidad, actualmente forma una unidad continua con otras localidades del partido de Bahía Blanca, formando lo que se conoce como Gran Bahía Blanca. Según datos del censo nacional de 2022, el aglomerado cuenta con 335.180 habitantes.

Toponimia

Antes de que el propio enclave militar existiera, en el mapa del jesuita Tomas Falkner de 1774 el espacio situado entre el actual río Sauce y las Sierras de la Ventana fue descripto como "Huecufu Mapu. Sand desert". Los primeros términos, en mapudungún, fueron traducidos como "país del diablo", y la aclaración en inglés lo define como "desierto de arena".

La denominación de la localidad refiere a la profunda y angosta entrada de mar en el continente y a las eflorescencias salinas blancas que cubren las zonas bajas en regiones costeras cercanas a la localidad. La primera mención de la Bahía Blanca está contenida en un mapa de 1804 y comparte la designación con el de Bahía de Buenos Cables.}

miniatura|izquierda|upright|Supuesto retrato del Coronel Ramón Bernabé Estomba, fundador de Bahía Blanca en 1828.

Aunque se siguió denominando al lugar con el nombre referido, se hicieron, a través del tiempo, numerosos intentos por cambiarlo. Un primer intento fue concebido por el entonces ministro Juan Manuel Balcarce y dispone que la población debe llamarse «Nueva Buenos Aires»; sin embargo en ningún documento se ha hallado tal nombre en referencia al lugar. Un segundo intento se llevó a cabo en 1821, al cumplirse el primer aniversario de la muerte del prócer Manuel Belgrano, y como parte de los actos conmemorativos una comisión de vecinos elevó una nota solicitando que la primera ciudad que se fundara en los campos del sur, llevase el nombre de «Ciudad General Manuel Belgrano».

A pesar de los decretos y disposiciones oficiales, el nombre que prevaleció fue el definitivo de Bahía Blanca, impuesto y mantenido por los pobladores, y así es como desde entonces se conoce a la ciudad.

Historia

Establecimiento y fundación

miniatura|izquierda|Fuerte Argentino en 1880.

Hacia fines del los mapas no ofrecían muchos detalles de la costa sur de la actual provincia de Buenos Aires. El gobierno español, en 1805, mandó a reconocerla oficialmente. A lo largo de la década que comienza en 1810, aparecen algunos croquis que esbozan las líneas generales de una bahía que a causa del tono blanquecino de sus barrancas y del color de su costa fue conocida como la Bahía Blanca.

Tras producirse la Revolución de Mayo en 1810 y en el marco de los sucesos posteriores, distintas parcialidades indígenas se aliaron con los bandos patriotas o realistas y se movilizaron para combatir. En este contexto, el cacique arribano Venancio Coñoepán se ubicó por la zona de la actual Bahía Blanca a principios de la década de 1820. Al mismo tiempo, algunos ciudadanos criollos comenzaron a adentrarse en el sur de la actual provincia de Buenos Aires con fines comerciales. En 1823 se funda la ciudad de Tandil, ubicada a 315 km al nordeste de Bahía Blanca.

El primer proyecto de fundación de una localidad en la zona data de diciembre de 1823, cuando el gobierno destacó a José Valentín García para que fuera a la bahía blanca a los efectos de estudiar, con el personal necesario para tales tareas, el lugar más estratégico de la bahía para establecer un puerto.

El segundo proyecto fue en el año 1824 siendo gobernador de Buenos Aires el general Martín Rodríguez y ministros de Gobierno y de Hacienda Bernardino Rivadavia y Manuel José García, respectivamente. El día 16 de febrero de 1824 se publicó un valioso informe en el "Registro Estadístico de la Provincia de Buenos Aires". Los datos expuestos ahondaron en la convicción de la factibilidad de una empresa definitiva. Ese mismo año Rodríguez encabezó una campaña militar contra los pueblos indígenas llegando hasta la bahía Blanca. Iba con él Vicente Casares, principal promotor de un plan colonizador. El 26 de febrero de 1824, Casares fue contratado para realizar la fundación, estableciéndose entonces que le serían facilitadas armas, herramientas, materiales de construcción, 20 000 pesos y 100 hombres para que la fundación se llevara a efecto. Sin embargo, el gobernador consideró impracticable el proyecto y poco después rescindió el contrato.

thumb|Inmigrantes franceses, aproximadamente en 1940.

El proyecto fundacional se vio impulsado una vez más por el presidente Bernardino Rivadavia durante la Guerra del Brasil cuando la flota brasileña intentó ocupar Carmen de Patagones en marzo de 1827. Finalmente, la ciudad fue fundada como «Fortaleza Protectora Argentina» por el coronel Ramón Bernabé Estomba el 11 de abril de 1828, como un fuerte de avanzada sobre los territorios habitados por los pueblos originarios y con el objetivo de defender la costa de la flota de Brasil.

Primeros años

La ubicación del fuerte fue elegida por el ingeniero Narciso Parchappe, considerando el lugar más propicio, entre otras características, por su cercanía a un puerto. El fuerte ocupaba, con sus edificios complementarios, las cuatro manzanas comprendidas en la actualidad entre las calles Estomba-Chiclana, O'Higgins, Brown-Vieytes y Moreno. El mismo presentaba una forma cuadrangular y contaba con cuatro bastiones orientados hacia los cuatro puntos cardinales.

Los muros medían cuatro metros de altura y otros cuatro de espesor. Cada baluarte tenía sesenta y cinco metros de longitud, formando un ángulo de unos sesenta grados. Por su parte externa estaban rodeados de un foso de cinco metros de ancho y tenían aproximadamente la misma profundidad. Solo había una entrada al noroeste que consistía en un portón de madera que daba frente a un puente levadizo que permitía salvar el foso.

Los cañones estaban emplazados sobre el terraplén del fuerte. Los edificios se hallaban dispuestos de tal manera que dejaban un patio central.

El cuerpo de guardia estaba a la izquierda de la entrada y la Comandancia a la derecha. El bastión sur había sido destinado al polvorín. Para la caballada se había formado un corral con empalizada hacia el lado Sureste.Bahía Blanca, Fortaleza Protectora Argentina bblanca.com.ar

Los primeros años del fuerte significaron una dura etapa para la consolidación de esta incipiente población. Durante sus primeros cincuenta años de vida, la supervivencia del enclave dependió del comercio interétnico.Sin embargo, las relaciones entre criollos e indígenas tuvieron momentos de paz y de conflicto, ejemplo de lo cual son las incursiones conocidas popularmente como malones. El primer malón al fuerte ocurrió el 30 de enero de 1829, a escasos meses de la fundación del asentamiento. Los pueblos originarios habitaban semipermanentemente en las sierras del sistema de Ventania, ubicadas a menos de 100 km del Fuerte. Otro de los malones muy recordados es el del 19 de mayo de 1859. Este hecho involucró la quema de los cuerpos de aproximadamente 150 indígenas a las puertas del fuerte, ordenada por el Comandante Orquera aunque condenada por quienes presenciaron la escena.Este no fue ni "el último malón", como se lo suele denominar, ni el más significativo en cuanto a bienes sustraídos al enclave, sin embargo, este evento fue objeto de una construcción historiográfica posterior que pretendió mostrar la defensa de la ciudad como una "gesta heroica".

La Legión Agrícola Militar llegada en febrero de 1856 funda la Colonia Nueva Roma a 40 km al oeste de la fortaleza. Esta colonia fue el primer emplazamiento de un grupo de inmigrantes con sus familias bajo la tutela de la fortaleza, el cual contribuyó a la consolidación del futuro poblado desafiando a los malones y el virtual aislamiento de los principales centros provinciales. Sin embargo la colonia fue abandonada poco tiempo después.

right|thumb|Ampliación de la estación Bahía Blanca Sud en 1910.

Consolidación

Tras la derrota definitiva de los indígenas tras la campaña militar denominada Conquista del Desierto, ocurrida entre 1879 y 1884, se consolidó la presencia europea en la región al recibir gran cantidad de inmigrantes de diversas partes de Europa. La población se fue asentando en torno a la fortaleza.

En los grupos de nacionalidades que se establecieron en primera instancia predominaron los italianos, que en algún momento llegaron incluso a superar la cantidad de hombres argentinos en el partido de Bahía Blanca. En segundo término se encuentran los españoles, y luego otras nacionalidades entre las que se destacan los británicos, irlandeses y franceses. El 22 de octubre de 1895, gracias al crecimiento demográfico y al poblamiento masivo de inmigrantes de la época, Bahía Blanca fue declarada ciudad.

Los italianos conformaron rápidamente grupos de presencia social y económica muy visible: crearon sociedades que los nucleaban y que a la vez los relacionaban con el medio. Lo mismo sucedió con los españoles, que, además por una cuestión de idioma común, lógicamente se integraron muy fácilmente. Los británicos también se adaptaron con mucha facilidad; en la mayoría de los casos representaban las inversiones británicas en el país. Todas esas inversiones en lo que eran servicios, y principalmente el desarrollo ferroviario, se vieron amplificadas por las inversiones en tierras y en casas consignatarias. Había una presencia inglesa muy importante, la cual significaba la inversión de un capital muy grande en la Argentina y particularmente en Bahía Blanca, lo que rodeaba de gran prestigio a todo lo que fuera británico.Inmigrantes en Bahía Blanca, 1880-1914. UTN Facultad Regional Bahía Blanca

También las migraciones internas se activan por lo que llegan en 1881 a la ciudad personas provenientes de Córdoba y Santiago del Estero; ello estaría apoyado por la organización de Ingeniero White como puerto comercial y por las mensajerías que llegaban hasta Azul y se combinaban allí con otras. El censo provincial de comienzos de la década de 1880 mostraba una población de 2213 habitantes argentinos y 988 extranjeros, sumando los habitantes de zonas rurales y urbanas.

La llegada del Ferrocarril Sud en 1884 y Ferrocarril Rosario a Puerto Belgrano en 1922 inicia el progreso de la ciudad al establecer la comunicación terrestre con Buenos Aires, Rosario y el resto del interior del país y lograr una salida al mar al habilitar un muelle en Ingeniero White, para una importante región dedicada a la agricultura y la ganadería. En 1886 se elige al primer Intendente, don Teófilo Bordeu.

A fines del , dado el acelerado desarrollo económico y demográfico de esta ciudad, y también por su gran distancia respecto a la capital de la provincia de Buenos Aires, surgió la idea de crear una nueva provincia, de la cual Bahía Blanca sería la capital, aunque no prosperó.