El Estanque Grande del Buen Retiro, conocido popularmente como el Estanque del Retiro, es una extensión de agua de origen artificial, que se encuentra en el Parque del Retiro, en la ciudad española de Madrid.
Fue creado en la primera mitad del como uno de los elementos paisajísticos más relevantes del Buen Retiro,Antonio Bonet Correa, El palacio y los jardines del Buen Retiro, artículo de Militaria: revista de cultura militar, número 9, Madrid, 1997, páginas 19 a 28 una antigua posesión de la Corona española surgida durante el reinado de Felipe IV (1605-1665). Su titularidad corresponde, desde el año 1868, al Ayuntamiento de Madrid, al igual que los espacios ajardinados sobre los que se conformó el parque público actual.
Con una superficie de m² y un volumen de agua de m³, dispone de un embarcadero que posibilita la navegación recreativa y la celebración de competiciones de remo y piragüismo. En sus orillas se encuentran el Monumento a Alfonso XII y la Fuente Egipcia.
Toponimia
Su topónimo no solo hace referencia a sus dimensiones, al tratarse del mayor de los estanques levantados en el en el Buen Retiro, sino también a su funcionalidad, ya que, desde un punto de vista técnico, fue concebido como el gran depósito de agua a partir del cual se organizaban los sistemas hidráulicos de la propiedad.Virgilio Pinto Crespo, Rafael Gili Ruiz y Fernando Velasco Medina, Los viajes de agua de Madrid durante el antiguo régimen, Fundación Canal, Canal de Isabel II, Madrid, 2010
Otros estanques realizados en el Real Sitio fueron el Ochavado (o de las Campanillas), que se conserva hoy día, y el desaparecido de San Isidro. Junto a ellos fueron trazados dos canales, bautizados con los nombres de Río Chico y de Río Grande (posteriormente de El Mallo), que confluía, este último, en la ría polilobulada de la Ermita de San Antonio de los Portugueses, igualmente perdida.Alberto Sanz Hernando, El jardín clásico en España, Universidad Politécnica, Madrid, 2006
Historia
Construcción thumb|250px|right|Detalle del Buen Retiro en el plano de Madrid de Pedro Teixeira (1656). El Estanque Grande queda representado en la parte central del tercio superior.
El Estanque Grande fue construido en el contexto de las obras del Buen Retiro, un conjunto de palacios y jardines promovido en el año 1632 por el Conde-duque de Olivares (1587-1645)Mercedes Simal López, El Palacio del Buen Retiro (1633-1648), Libros de la Corte.es, número 5, Madrid, 2012, páginas 124-132 para disfrute del rey Felipe IV,Pedro Montoliu, Madrid, villa y corte. Historia de una ciudad, Ed. Sílex, Madrid, 1996 de quien era su valido. Su artífice fue Cristóbal de Aguilera, que, en su calidad de maestro mayor y veedor de las fuentes de Madrid, fue llamado para la realización de los viajes de agua que abastecían al Real Sitio y que, a la postre, se responsabilizó de la configuración general de toda la infraestructura hidráulica.
Según Ramón de Mesonero Romanos (1803-1882) y Rodrigo Amador de los Ríos (1849-1917), ocupó el lugar de un estanque primitivo, de la época de Felipe II (1527-1598),Ramón de Mesonero Romanos, El antiguo Madrid: paseos históricos-anecdóticos por las calles y casas de esta villa, Establecimiento tipográfico de F. de Mellado (publicación original), Madrid, 1861Rodrigo Amador de los Ríos, Los jardines del Buen Retiro, Revista La España moderna, número 193, Establecimiento Tipográfico de Idamor Moreno, Madrid, enero de 1905, páginas 80 a 119 quien frecuentaba el antiguo Cuarto Real del Monasterio de los Jerónimos, alrededor del cual acabaría formándose el Palacio del Buen Retiro. A juicio de estos dos historiadores, se trataría del estanque que el citado monarca mandó hacer con motivo de la entrada en Madrid de su cuarta esposa, la reina Ana de Austria (1549-1580), y donde fue representada una batalla naval en su honor. Sin embargo, no hay constancia documental de su ubicación exacta, más allá de referencias genéricas al Prado de San Jerónimo.Concepción Lopezosa Aparicio, Origen y desarrollo de un eje periférico en la capital: Prado de Agustinos Recoletos, Prado Viejo de San Jerónimo y Paseo de Atocha, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1999Alicia Cámara Muñoz, El poder de la imagen y la imagen del poder: la fiesta en Madrid en el Renacimiento, artículo incluido dentro de la obra Madrid en el Renacimiento, Dirección General de Cultura de la Comunidad de Madrid. Madrid, 1986
Cristóbal de Aguilera levantó un primer estanque de gran capacidad entre 1634 y 1636, que se alimentaba del Viaje Alto del Retiro, una conducción de agua por él mismo proyectada. En este último año se tomó la decisión de excavar un segundo estanque de mayores dimensiones, que es el que ha llegado a nuestros días, no se sabe si como ampliación de aquel o como una obra nueva. Lo cierto es que ambos fueron conocidos con el nombre de Estanque Grande, lo que parece avalar que uno sustituyó al otro y que realmente se encontraban en el mismo sitio.
Para abastecer a este segundo estanque y a otros complejos hidráulicos, fue necesario trazar un nuevo viaje de agua, denominado Viaje Bajo del Retiro, cuyo origen estaba en un manantial de Chamartín de la Rosa, al que posteriormente se le añadiría otro manadero en Canillejas. Los trabajos se dieron por concluidos el 13 de abril de 1638, fecha en la que los maestros y alarifes de Madrid, reunidos con Alonso Carbonel (1583-1660), arquitecto del Buen Retiro, Antonio Carnero Trogner, teniente de alcalde del Real Sitio, y su veedor Juan de Alvear, expidieron un dictamen favorable de "buena construcción e impermeabilidad".
Funcionalidad thumb|250px|right|El Estanque Grande del Buen Retiro, de Juan Bautista Martínez del Mazo (h. 1657). Museo de Historia de Madrid (depósito del Museo del Prado). thumb|250px|right|Vista del Estanque Grande del Buen Retiro de Madrid. Grabado de Louis Meunier (entre 1665 y 1668). Colección de estampas del Museo de Historia de Madrid.
Al margen de la función lúdica que el Estanque Grande terminaría desarrollando, su creación estuvo motivada principalmente por la necesidad de disponer de una gran reserva de agua que garantizase el suministro tanto al palacio como a los jardines y fuentes. De ahí que fueran habilitadas cuatro norias en sus orillas, que extraían el agua para su distribución a diferentes puntos del complejo.
Junto a estas maquinarias, el estanque contaba con diversos pescaderos, que informan de su uso pesquero,Carmen Toribio Marín, La forma del agua. Temas e invariantes en el jardín y el paisaje. Análisis de casos (Holanda-España, 1548-1648), Universidad Politécnica de Madrid, Madrid, 2015 actividad que también se llevaba a cabo en los primitivos embalses renacentistas de la Casa de Campo,José Luis Fernández, Ángel Bahamonde, Paloma Barreiro y Jacobo Ruiz del Castillo, La Casa de Campo, más de un millón años de historia, Lunwerg Editores, Madrid, 2003 otra de las posesiones que la Corona tenía en Madrid. Había un total de seis (dos en cada lado mayor y uno centrado en los menores) y estaban unidos por un antepecho de fábrica que recorría todo el perímetro, posiblemente ornamentado con grupos escultóricos, como se aprecia en un paisaje del pintor Juan Bautista Martínez del Mazo (1611-1667).Sonsoles Nieto Caldeiro, El jardín barroco español y su expansión a Nueva España, artículo localizado en las Actas del III Congreso Internacional del barroco americano: territorio, arte, espacio y sociedad, Universidad Pablo de Olavide, Sevilla
Los pescaderos fueron diseñados por Alonso Carbonel y consistían en pequeños pabellones, rematados con el característico chapitel de la Casa de Austria. Además de facilitar la práctica de la pesca, tenían una función escenográfica dentro de las representaciones teatrales que ahí se celebraban,Manuel Tovar, El Estanque del Buen Retiro, Hemeroteca ABC, Madrid, 12 de abril de 2001 sobre todo durante el reinado de Felipe IV.José María Díez Borque, Palacio del Buen Retiro: teatro, fiesta y otros espectáculos para el rey, artículo localizado en La década de oro en la comedia española, 1630-1640: actas de las XIX Jornadas de Teatro Clásico de Almagro, Almagro (Ciudad Real), 1997 páginas 167-189 Según las crónicas de la época, una de las funciones más aplaudidas fue El mayor encanto, amor, de Calderón de la Barca (1600-1681), que se puso en escena en 1635, en el primer Estanque Grande, con tramoyas de Cosme Lotti (1570/1580-1651).Alejandra Ulla Lorenzo, Las fiestas teatrales del Buen Retiro en 1635: el estreno de "El mayor encanto, amor" de Calderón de la Barca, Universidad de Navarra, Pamplona, 2011
Con la misma finalidad fue levantada una isla en el centro del estanque,Carmen Ariza Muñoz, La representación de elementos del paisaje en el jardín y en otras manifestaciones artísticas, artículo de la revista Espacio, tiempo y forma, Serie VII, Historia del Arte, UNED, Madrid, 2004, página 188 en la que había pequeñas casetas, destinadas igualmente a los espectáculos. En el plano de Madrid que Pedro Teixeira (1595-1662) elaboró en 1656, puede verse que la isla era de planta oval y que estaba cruzada por dos calles ortogonales.María Isabel Gea Ortigas, Guía del plano de Texeira, Ediciones La Librería, Madrid, 2015 En cuanto a sus medidas, se estima que tenía un diámetro mayor de unos 70 metros y otro menor de unos 40.
También se llevaban a cabo naumaquias, simulaciones de combates navales, en las que se empleaban barcos militares hechos a escala y fuegos de artificio. Fueron tan numerosas que el Real Sitio llegó a tener su propia flota, integrada no solo por embarcaciones militares, sino también por góndolas y falúas, que hacían posible la navegación recreativa por el estanque. En el Museo de Falúas Reales, de Aranjuez (Madrid), se exhibe una góndola dorada perteneciente a esta flota, que el rey Carlos II (1661-1700) encargó en Nápoles, en 1686.José Luis Sancho, Una góndola real del siglo XVII conservada en la Casa de Marinos del Real Sitio de Aranjuez, Revista Reales Sitios, número 87, Madrid, 1986, páginas 53 a 60
La navegación recreativa también se practicaba en el Río Grande o de El Mallo, un canal que arrancaba en el extremo suroriental del estanque y que finalizaba, después de formar una escuadra y bifurcarse, en la ría polilobulada de San Antonio de los Portugueses, una ermita que estuvo ubicada en una isla artificial, aproximadamente donde hoy se alza la Fuente del Ángel Caído.
El canal fue excavado entre 1638 y 1639, cuando el estanque ya había sido terminado y el citado templo llevaba varios años abierto. A pesar de que se construyeron en fechas desiguales, todos estos elementos fueron levantados sobre rasantes coincidentes, lo que hace pensar que formaban parte de un proyecto común, a diferencia de otras obras del Buen Retiro, que fueron surgiendo sobre la marcha y de manera improvisada e inconexa.Cristóbal Belda, Juan José Martínez González, José Luis Morales Marín, Alfonso Rodríguez de Ceballos, Santiago Sebastián, Virginia Tovar Martín y Enrique Valdivieso, Los siglos del barroco, Ediciones Akal, Madrid, 1997, página 80
El Estanque Grande estaba rodeado de un frondoso bosque, cuya plantación dio comienzo en 1638 y se prolongó hasta 1642. Por esas fechas se debió proceder también a la forestación del Río Grande, con una doble hilera de árboles en sus bordes.
Siglos y thumb|250px|right|Un paseo a la orilla del Estanque del Retiro. de José del Castillo (h. 1780). Museo de Historia de Madrid (depósito del Museo del Prado). thumb|250px|right| Embarque Real en el Estanque Grande del Retiro. de José Ribelles (h. 1820). Museo del Prado (Madrid). A la derecha puede verse el Embarcadero Real, obra de Isidro González Velázquez.