Gladiator (titulada: Gladiador en Hispanoamérica) es una película épica del género péplum y acción del año 2000 dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Russell Crowe, Joaquin Phoenix y Connie Nielsen. Crowe interpreta a Máximo Décimo Meridio, un leal general hispano del ejército del Imperio romano que es traicionado por Cómodo, el ambicioso hijo del emperador Marco Aurelio, quien ha asesinado a su padre y se ha hecho con el trono. Forzado a convertirse en esclavo, Máximo triunfa como gladiador mientras anhela vengar la muerte de su familia y la del emperador.
Inspirado en un libro sobre los gladiadores del escritor estadounidense Daniel P. Mannix, el primer guion de Gladiator fue escrito por David Franzoni y comprado por el estudio de cine DreamWorks, que fichó a Ridley Scott para dirigir la película. El rodaje empezó en enero de 1999, antes de que el guion estuviera completo, y se extendió hasta mayo de ese año. Las escenas de la Roma antigua se filmaron en el Fuerte Ricasoli de Malta; las imágenes generadas por ordenador fueron creadas por la empresa británica de efectos visuales The Mill, que además tuvo la tarea inesperada de crear un doble digital para las escenas que Oliver Reed no pudo filmar antes de su muerte debida a un infarto.
Estrenada el 5 de mayo del 2000, Gladiator fue un éxito tanto entre la crítica especializada como entre el público y contribuyó al breve resurgir del cine épico ambientado en la Antigüedad clásica. La película recibió numerosos premios y nominaciones, incluidos cinco premios Óscar en la 73.ª edición de los Premios de la Academia estadounidense, entre los que se destaca el de mejor película y mejor actor para Crowe. El 14 de noviembre de 2024 se estrenó su secuela, Gladiator 2.
Argumento
150px|right|thumb|Máximo es el comandante de la Legión Felix en las Guerras marcomanas.
Máximo el comandante
En el año 180 d. C. el general hispanorromano Máximo Décimo Meridio (Russell Crowe) lidera al ejército romano hacia una importante victoria sobre las tribus germánicas cerca de Vindobona, poniendo fin a una larga guerra en el limes del imperio romano.
Máximo es el hombre más estimado por el enfermo emperador Marco Aurelio (Richard Harris). El emperador desea devolver al Senado romano el poder restaurando así la República y, por ello, decide que sea Máximo quien asuma el mando a su muerte, al no desear que su hijo Cómodo (Joaquin Phoenix) le suceda, pues lo considera un hombre sin moral. Máximo es un militar de carrera, alejado de posturas políticas y cuya única ambición es volver a sus tierras en Hispania con su mujer y su hijo; es por estos motivos por los cuales Marco Aurelio quiere nombrarle su sucesor, al entender que es alguien alejado de las toxicidades políticas de Roma y sin ambición por el poder.
Cómodo llega junto a su hermana mayor Lucila (Connie Nielsen) al campamento militar, donde su padre le informa de su decisión de nombrar a Máximo como su sucesor a su muerte. Cuando su padre le informa la decisión, Cómodo rompe a llorar y enumera las virtudes que él considera que posee y que son adecuadas para gobernar, lamentando no haber podido ganarse la estima del emperador. Compadecido, Marco Aurelio le abraza, momento que aprovecha Cómodo para en un ataque de rabia, asfixiarlo. Su primer acto es intentar ganarse la lealtad de Máximo, anunciando que el emperador ha fallecido mientras dormía. Máximo no le confirma nada, pero es tarde, pues Cómodo ya ha nombrado a Quinto (Tomas Arana), nuevo jefe de la Guardia Pretoriana y ordena el arresto y ejecución de Máximo. Este último le ruega a Quinto que cuide a su familia, pero este le dice que su familia «se reunirá contigo en la eternidad».
Máximo es llevado a los bosques para ser ejecutado por los pretorianos. En un primer momento, Máximo parece asumir su inminente muerte, pero a última hora se deshace de los pretorianos encargados de darle muerte, quedando herido en un hombro tras el enfrentamiento. Cargando con dos caballos, Máximo acude raudo de vuelta a su hogar, presintiendo que los hombres de Cómodo ya estarán en camino. Sin embargo, cuando finalmente regresa se encuentra la tierra devastada y a su mujer y su hijo asesinados. Tras enterrar sus cuerpos, Máximo cae agotado al suelo.
Máximo el gladiador
right|thumb|El interior del Coliseo se convierte en el gran escenario de los combates de Máximo y su disputa contra el emperador.
Máximo se despierta siendo arrastrado por unos hombres desconocidos. De camino, su herida es limpiada y suturada. Finalmente, se revela que el destino de la caravana es Zucchabar, en el norte de África. Máximo es vendido como esclavo en el mercado de la ciudad, adquirido por un lanista llamado Próximo (Oliver Reed), quien lo incorpora a su escuela de gladiadores, intuyendo que es un desertor del ejército. En un principio, Máximo se niega a combatir contra los demás, trabando amistad con un gladiador nubio llamado Juba (Djimon Hounsou), a quien conoció en la marcha hacia Zucchabar y quien también fue vendido como gladiador a Próximo. También conoce a Hagen (Ralf Moeller), un gladiador germano encargado de adiestrar a los reclutas.
Mientras tanto, en Roma, Cómodo es coronado emperador tras un desfile triunfal por las calles de la urbe. A diferencia de su padre, Cómodo no siente ningún respeto por el Senado, al que considera una institución caduca y a los senadores como unos ancianos ricos alejados de la realidad de la plebe. Su intención es derogar el Senado y asumir el poder en solitario, sin embargo, tal y como le advierte Lucila, el pueblo no tolerará tal acción. Por ello intentando ganarse el afecto de los ciudadanos romanos proclama 150 días de juegos para honrar la memoria de su padre.
En África, Máximo demuestra ser un feroz gladiador, diestro en el combate y un líder nato, convirtiéndose en el favorito de los espectadores y del propio Próximo. Este le anuncia que acudirán a Roma para participar en los juegos anunciados por el nuevo emperador, donde tendrá la oportunidad de luchar en el imponente Coliseo. Ya en Roma, los gladiadores de Próximo son contratados para combatir en una recreación de la Batalla de Zama, donde el cartaginés Aníbal fue derrotado por las legiones de Escipión el Africano. Máximo y sus camaradas interpretan el papel de los cartagineses, por lo que todos creen que sus probabilidades de victoria son casi nulas. Ocultando su rostro con un yelmo, Máximo lidera a sus compañeros de combate y consigue una inesperada victoria con la que ganan a un público que suplica por sus vidas. Impresionado, Cómodo desciende a la arena para conocer a los luchadores y ordena al líder —Máximo— que revele su identidad. Este se vuelve, descubriendo su rostro, afirmando: «Me llamo Máximo Décimo Meridio, comandante de los Ejércitos del Norte, general de las Legiones Felix, leal servidor del verdadero emperador Marco Aurelio, padre de un hijo asesinado, marido de una mujer asesinada, y alcanzaré mi venganza en esta vida o en la otra».
Perturbado por la presencia de Máximo, Cómodo entiende que debe acabar con él cuanto antes, pues no puede permitir que nadie cuestione su autoridad. Organiza un combate entre Máximo y Tigris de la Galia, un invicto gladiador. Máximo y Tigris combaten observándose que todo ha sido calculado en contra del exgeneral. Con todo, Máximo consigue vencerlo, pero decide respetar su vida en contra de los deseos del populacho y del propio Cómodo. Por ello, recibe el apodo de «Máximo el Compasivo», aumentando más su popularidad y convirtiéndose en el símbolo de aquellos que se oponen al gobierno de Cómodo. Este sabe que no puede simplemente ordenar su muerte, pues ello le haría perder el favor del pueblo.
Máximo el rebelde
upright|thumb|Busto del auténtico emperador Cómodo (161-192 d. C.) ataviado como Hércules. Museos Capitolinos, Roma. En la película es el villano.
Tras el combate, el antiguo esclavo de Máximo, Cicerón (Tommy Flanagan), se pone en contacto con él para decirle que su ejército todavía le es fiel y que está acampado no muy lejos de Roma. Lucila, la cual siempre estuvo enamorada de Máximo, le visita en prisión. Insinúa que varios hombres notables de Roma estarían dispuestos a acabar con el gobierno de Cómodo; el senador Graco (Derek Jacobi) la acompaña y le confirma que responde por el Senado. Máximo les propone que compren su libertad y, a cambio, se reunirá con su ejército, entrará en Roma y depondrá a Cómodo, a continuación, el Senado se hará con el poder, tal y como era el deseo del difunto Marco Aurelio. Sin embargo, el joven emperador no es ciego al complot que se está urdiendo en su contra. Con el apoyo del senador Falco (David Schofield) descubre la conspiración por boca de Lucila, la cual confiesa la verdad después de que el emperador la amenace con hacerle daño a su hijo, Lucio Vero (Spencer Treat Clark).
Máximo habla con Próximo para que acepte dejarlo libre; a regañadientes Próximo acepta y libera a Máximo de su celda, escapando este en mitad de la noche para reunirse con Cicerón, sin embargo, Cómodo ya ha sido informado y envía a la Guardia Pretoriana para asaltar la escuela de gladiadores. Logran penetrar, enfrentándose a los gladiadores que salen para apoyar a Máximo y proporcionarle tiempo para huir. Durante la lucha, Próximo y Hagen caen a manos de los pretorianos, mientras que el resto de gladiadores son reducidos y puestos en cautiverio. Máximo continúa huyendo y se reúne con Cicerón, descubriendo que todo es una trampa: Cicerón es eliminado y Máximo capturado por los pretorianos.
Cómodo ha triunfado y confronta a una destrozada Lucila; afirma que ambos permanecerán juntos y ella le proporcionará un heredero, y, si se niega, su hijo morirá. A su vez, organiza su gran momento para acabar con Máximo. Prepara un combate mano a mano con él en el Coliseo; consciente de la gran ventaja que posee su adversario, Cómodo se reúne con Máximo y le apuñala en la espalda, ocultando la herida con una coraza. Emperador y gladiador se enfrentan rodeados por los pretorianos ante un pueblo de Roma exultante y con Lucila y su hijo en el palco. Cómodo consigue llevar la iniciativa debido a la herida que debilita a Máximo, más este consigue arrebatarle su arma. En un gesto de honor, él también arroja su arma, momento que aprovecha Cómodo para sacar un estilete de su manga después de que Quinto ordene a los pretorianos que no le cedan sus espadas. En un último esfuerzo, Máximo consigue sujetar el brazo de Cómodo y clavarle su propia arma, acabando con su vida.
Yaciendo moribundo sobre la arena del Coliseo, Máximo tiene una visión caminando sobre un campo de trigo mientras se reúne con su familia en la otra vida. Como último deseo, le pide a Quinto que libere a sus compañeros de armas y que el senador Graco sea restablecido, recordando las palabras de Marco Aurelio sobre la grandeza de Roma. Lucila corre a su lado mientras Máximo finalmente fallece en la arena y esta le dedica unas últimas palabras: «Ya estás en casa». Lucila le pide a los asistentes que honren el cuerpo de Máximo, quien es trasladado a hombros por Graco, Quinto y sus compañeros gladiadores e incluso por Lucio Vero mientras el cadáver de Cómodo es abandonado en la arena.
Al anochecer, Juba entierra en la arena del Coliseo unas figuras que representan a la mujer e hijo de Máximo y a quienes este les rezaba, mientras susurra: «Ahora somos libres. Volveremos a vernos. Pero aún no... aún no».
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