Se denomina costa marítima de meseta de la Argentina a la sección mayor del borde costero de ese país en su porción sudamericana, la que es bañada por las aguas del mar Argentino del océano Atlántico sudoccidental. Obtiene su nombre del rasgo principal de este litoral, las elevadas y continuas barrancas acantiladas que caen a pique sobre las aguas de la pleamar, las que representan, en el borde continental emergido, el primer escalón de una serie de mesetas escalonadas que determina un ascenso general en la altitud en dirección hacia el oeste.

Suelen ser denominadas también costa marítima patagónica de la Argentina, sin embargo, esta denominación es ambigua o parcial, pues bajo el concepto Patagonia cubriría las costas del partido de Patagones (al sur de la provincia de Buenos Aires) las que pertenecen al tramo pampeano o de llanura. Asimismo, genera conflicto en su extremo sur, ya que cubre solo parcialmente las costas fueguinas, correspondiéndole el resto a la totalidad de las costas argentinas de montaña.

El rasgo más singular de estas costas es la península Valdés.Chiozza, E., & Figueira, R. (1981). Atlas total de la República Argentina. Centro Editor de América Latina. También destacan los golfos San Matías, San Jorge, Nuevo y San José; las bahías Grande, San Sebastián, San Antonio y San Julián; las islas Tova, Tovita, Pingüino y la propia Grande de Tierra del Fuego; los estrechos de Magallanes y de Le Maire; los cabos Vírgenes, Blanco y la punta de Arenas; entre las caletas la de Valdés y finalmente entre las rías, la del Deseado.

Descripción Sector que comprende

Este es una de las tres secciones en las que se divide el litoral marítimo argentino. Comprende la totalidad de las costas de las provincias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz, así como el tramo septentrional del sector argentino de la isla Grande de Tierra del Fuego.

Características generales

Las costas de meseta en la Argentina constituyen el tramo más extenso del borde territorial marítimo del país y se posicionan de manera intermedia entre las costas marítimas de llanura o pampeanas –ubicadas al norte- y las costas de montaña, las que se localizan al sur de las de meseta. Su longitud totaliza 3761 km, de los cuales 3306 km transcurren en el continente y 455 km en la isla Grande de Tierra del Fuego.Casal, P. S. (1946). El Litoral argentino y las islas. Geografía de la República Argentina, tomo III. Sociedad Argentina de Estudios Geográficos (Gaea).

Si en el litoral de llanura (característico de la provincia de Buenos Aires) el aspecto básico era la monotonía, en la costa de meseta el paisaje cambia abruptamente, ya que la acción de las olas ha conformado un margen ribeteado donde abundan los accidentes costeros, tanto profundos entrantes, como salientes pronunciadas generan penínsulas rematadas por morros, cabos y puntas, caletas, golfos, bahías, islas y roqueríos, bancos de arena, playas y, especialmente, altos acantilados.

El rasgo geográfico más destacado de este tramo es el borde acantilado. Este suele presentarse como una continua pared vertical de altura variable, pero que generalmente va desde los 50 a los 100 ,Aparicio, Francisco de & Horacio Difrieri -Ed.- (1958). La Argentina. Suma de Geografía (Vol. II). Sociedad Argentina de Estudios Geográficos (GAEA). Editorial: Ediciones Peuser, Buenos Aires, Argentina. la que cae a pique o en abrupta pendiente sobre las aguas en pleamar. Durante la baja mar, entre estas barrancas y las aguas costeras quedan al descubierto playas arenosas, playas de cantos rodados, restingas rocosas, pozas de marea, etc. En la base del acantilado frecuentemente se presentan cuevas o pequeñas cavernas, las que fueron horadadas por la abrasión del potente oleaje en pleamar; la notable amplitud de marea se encarga de inundarlas completamente y descubrirlas en seco a las pocas horas, dos veces al día. Regímenes de lluvias torrenciales han labrado a los acantilados costeros cortándolos y creando desde pequeños avenamientos o grandes cañadones bordeados por bardas; por medio de estos es posible acceder desde la meseta hasta las playas de canto rodado que se forman en la desembocadura.

Acceso

La costa de meseta mayormente se localiza a poca distancia de la Ruta Nacional 3, de carpeta de asfalto. Generalmente la porción terrestre entre esta y la misma ribera es recorrida por carretas provinciales, con superficie ripiada.

Características oceanográficas Mareas

En esta sección se dan las mayores amplitudes de mareas de la Argentina, las que son también las mayores de Sudamérica y entre las amplitudes más pronunciadas de todo el mundo. En la zona de punta Quilla se presentan amplitudes máximas (en sicigia) de más de 12 metros, mientras que las amplitudes mínimas (en cuadratura) son de 3 m. En el tramo más septentrional las mareas son de régimen semidiurno y tienen una amplitud de entre 3,5 y 7,6 m, llegando incluso en la bahía San Antonio hasta más de 9 m (en sicigia). En la sección austral las amplitudes de marea llegan a un máximo cercano a los 10 m.Rodríguez, A., Hillman, G., Pagot, M., Vionnet, C., Sierra, J.P. & Corral, M. Actualización del clima marítimo y simulación de propagación del oleaje de diseño para el Puerto Caleta La Misión, Tierra del Fuego, Atlántico Sur, Arg.

Geología

Los acantilados patagónicos constituyen un corte natural de la estructura geológica de las mesetas costeras, formadas por una sucesión de eventos, los que dejaron como resabios un escalonamiento de capas sedimentarias superpuestas, formadas por estratos continentales y marinos, los que frecuentemente sufrieron ascensos provocados por movimientos epirogénicos. En la parte baja de los acantilados de la porción septentrional se presenta un espeso nivel, de origen marino y color verdoso, portador de innumerables fósiles de bivalvos, equinodermos y crustáceos,Farinati, E. A., Aramayo, S. A. & Terraza, J. C. (1981). La presencia de un nivel marino en la Formación Río Negro (Plioceno superior) Provincia de Río Negro, Argentina. II Congreso Latinoamericano de Paleontología. Anales, 651-665. los que se depositaron durante una ingresión oceánica durante el Mioceno tardío (Tortoniano), hace 9 millones de años. Sobre esta capa se observan dos estratos de origen continental depositados en un ambiente de desierto eólico: los médanos arenosos del pasado dejaron niveles arenosos de color gris-azulado; las lagunas que se ubicaban entre dichos médanos hoy se ven como estratos de arcillas y arenas rojizas. Ciertos niveles blanquecinos corresponden a deposiciones de cenizas volcánicas –“tobas”-, de una antigüedad Plioceno temprano. Estos estratos fueron asignados a la “Formación Río Negro”,Andreis, R. R. (1965). Petrografía y paleocorrientes de la Formación Río Negro (tramo General Conesa - boca del Río Negro). Revista del Museo de La Plata, V, Geología 36, 245-310. y se componen de pelitas -arcillas y limos consolidados- y especialmente de areniscas -arenas consolidadas-.De Ferrariis, C. I. C. (1966). Estudio estratigráfico de la Formación Río Negro de la Provincia de Buenos Aires - sus relaciones con la región nordpatagónica. Anales. C.I.C., 7, 85-165. Angulo, R. J. & Casamiquela, R. M. (1982). Estudio estratigráfico de las unidades aflorantes en los acantilados de costa norte del Golfo de San Matías (Río Negro y extremo austral de Buenos Aires) entre los meridianos 62º30’ y 64º30’ W. Revista Mundo Ameghiniano, 2, 20-73. Sobre esta se sitúa otra unidad geológica, constituía por conglomerados -gravas consolidadas- de una superficie de erosión, denominada “Rodados Patagónicos”, “Rodados Tehuelches”Doering, A. (1882). Informe Oficial de la Comisión Científica agregada al Estado Mayor General de la Expedición al Río Negro. Entrega III, Geología, pp. 299-530. Buenos Aires. o “Formación Tehuelche”, asignada al Pleistoceno -los últimos 1,8 millones de años-.Sepúlveda, E. G. (1983) Descripción Geológica de la Hoja 38i, Gran Bajo del Gualicho, Provincia de Río Negro. Boletín Serv. Geol. Nac., 194: 1-61, Buenos Aires.

En otros sectores se observan acantilados sobre rocas cristalinas de origen precámbrico, correspondientes a la “Formación Chon Aique”Stipanicic, P. N. (1957). El sistema Triásico en la Argentina. Actas XX Congreso Geológico Internacional 2: 73-112. México. y especialmente a la “Formación Marifil”.Malvicini, L. & Llambías, E. (1974). Geología y génesis del depósito de manganeso Arroyo Verde, provincia del Chubut. Argentina. Actas V Congreso Geológico Argentino 2:185- 202. Buenos Aires. En los extremos del golfo San Jorge abundan las rocas eruptivas y pórfidos cuarcíferos, los que al presentar resistencia a la erosión por acción abrasiva de las aguas, han generado filosas puntas e islas rocosas. Como contraparte, estratos más débiles han permitido el avance del borde costero conformando grandes bahías o golfos, si bien algunos de estos poseen un origen tectónico. El sector austral sufrió con intensidad el modelado producido por inmensos glaciares durante el último periodo glacial.Bujalesky, G. G. (1998). Holocene coastal evolution of Tierra del Fuego, Argentina. En Quaternary of South America and Antarctic Peninsula, editado por J. Rabassa y M. Salemme, pp. 247-280. A. A. Balkema, Rotterdam.

El último trecho se relaciona íntimamente con los Andes fueguinos, continuación de la cordillera de los Andes en el archipiélago de Tierra del Fuego. En ese limitado sector se han reportado 3 formaciones: “Bahía Thetis”, “Policarpo”, “Tres Amigos”. Su edad se relaciona a los 3 principales pulsos de levantamiento de los Andes fueguinos en el Campaniano tardío-Maastrichtiano temprano; Paleoceno medio-tardío y Eoceno medio basal.Suárez, M.; De La Cruz, R. and Bell, C. M. (2000). Timing and origin of deformation along the Patagonian fold and thrust belt. Geological Magazine, Vol. 134, p. 345-353.

Clima

El tipo climático característico es el Patagónico Semiárido. Estas costas, a diferencia de lo que ocurre hacia el interior continental, son morigeradas por las aguas del mar Argentino, por lo que el calor estival es menos marcado, y como contraparte, son menos afectadas por las nevadas invernales, las que suelen durar pocos días.Ceppi, Héctor, L. (1938). Los Estudios de Nieve en la Cordillera y la Patagonia. En: Anales de la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos. (Francisco de Aparicio: Director). Buenos Aires. GAEA, T. VI. El sector norte posee un clima desértico y ventoso, con 280 mm de precipitaciones anuales, mayores en la temporada fría, con heladas marcadas presentes en todos los inviernos, acompañados por suaves nevadas en algunos de ellos.

La temperatura media anual es de algo más de 15 °C, con fluctuaciones muy marcadas tanto en el día como entre el invierno y el verano. En el sector medio el clima es árido, templado-frío y ventoso todo el año, en especial en primavera. Los acumulados pluviométricos anuales rondan los 200 mm.

El sector austral presenta un clima estépico de «pradera patagónica»,Papadakis, Juan (1980). El clima; Con especial referencia a los climas de América Latina, Península Ibérica, Ex colonias Ibéricas, y sus potencialidades agropecuarias. 377 p. Editorial Albatros.Papadakis, Juan (1951). Mapa ecológico de la República Argentina. 158 pp. Anuario 78. Rural Fiat.Papadakis, Juan (1978). Mapa ecológico abreviado de la República Argentina. 79 pp. Ministerio de Agricultura y Ganadería. Buenos Aires. con una temperatura media anual de unos 5,5 °C, siendo una zona de las más ventosas del planeta, con vientos fuertes que soplan durante todo el año, más aún durante la primavera, principalmente del cuadrante oeste y sudoeste, pudiendo superar los 100 km/h.Atria Engineering Inc. (1997). Proyecto portuario Caleta La Misión, Tierra del Fuego, Canadá. K2E 8A3.